Alejandro Rozada (@alexrozada)
A falta de un nueve clásico, Alexis Sanchez se empeña en cada partido en reinventar esta figura. Ya son tres partidos consecutivos marcando, bien es cierto que sin excesos (toca a gol por partido), pero Real Madrid, Celta y Espanyol tienen motivos para criticar el nuevo concepto de delantero que encarna este chileno de Tocopilla. La todavía indescifrable apuesta de Martino, alejada del romanticismo de Guardiola y a rebufo del vanguardismo de Vilanova, ha encontrado un filón en este delantero que ya suma 7 tantos en Liga, solo uno menos que el Dios Ra del Barcelona, Messi, que de momento lidera el ránking de máximos realizadores blaugrana con 8 goles. No es que se cuestione la hasta ahora indiscutible hegemonía del argentino en el vestuario blaugrana, pero esta temporada está suponiendo un cambio sustancial en su trayectoria porque está más apático y menos preciso que de costumbre.
No deja de ser una curiosidad estadística, pero Messi ya lleva cinco jornadas consecutivas sin marcar, un hito desconocido hasta ahora en la prolífica carrera del as argentino. Desde que batió a Esteban el 28 de septiembre para encauzar la victoria del Barça en Almería, el 10 blaugrana no golea en el campeonato doméstico. Es innegable que tiene la pólvora mojada y Tata Martino ha tenido que germinar un esquema de juego distinto, donde cobran mayor significado goleador hombres como Fábregas y Neymar. El brasileño acalla a los que cuestionaron su adaptación al fútbol español a base de fintas, regates, goles y asistencias como la de ayer ante el Espanyol, la genial solución que se inventó para superar la muralla blanquiazul, siempre con la colaboración imprescindible de Alexis. Ambos se erigen en los desatascadores de cabecera del Barça de Martino a la espera de que Messi recupere la inspiración.
Aunque no fuera todo lo vistoso que nos hubiese gustado, el partido que disputó el Espanyol en el Camp Nou no fue para nada despreciable. Los buenos planteamientos defensivos forman parte indisoluble del fútbol y desde las defensas se ganan torneos, partidos y se frena a equipos con un caudal ofensivo tan potente como el Barcelona. Lo demostró, sin ir más lejos, Osasuna hace 3 jornadas robándole dos puntos en El Sadar. Aguirre, técnico combativo y atrevido como pocos, tomó buena nota de la precursora lección de los hombres de Javi Gracia, y presentó un sólido entramado defensivo con claro protagonismo para Víctor Sánchez y David López, desarrollado por Fuentes y Raúl Rodríguez en las bandas y culminado por un portero tan estimable como Kiko Casilla. Fue tan útil el dispositivo en la retaguardia que casi les sirve para sumar algún punto gracias a alguna contra fulgurante, pero Valdés se interpuso en el camino de Victor Sánchez hacia el gol. Fue la única llegada peligrosa de los pericos, pero a poco que el portero del Barça hubiera estado menos resolutivo en su salida, pudo dar origen a una sorpresa mayúscula.
Al final, después de 67 minutos de improductivo acoso y derribo, los cerrajeros del Barcelona encontraron la llave maestra para abrir el candado espanyolista. Partieron para ello desde el frente izquierdo del ataque, el hábitat de Neymar, y desde allí divisó el brasileño la solución de Alexis en el segundo palo para que servirle una precisa asistencia, con doble caño incluido, y el chileno abriese la muralla. Fue lo mejor del partido para un Barça que sigue adentrado en plena mutación futbolística. Concede más importancia al juego desde los extremos que a las míticas llegadas por el centro de antaño, intenta el disparo lejano en más ocasiones que antes y trata de ganar la espalda al rival con pases a la espalda de la defensa que buscan aprovechar la velocidad de hombres de refresco como Pedro, un jugador que ejemplifica a la perfección este nuevo tiempo porque ha pasado de ser un indiscutible en ataque a reconvertirse en un revulsivo para los segundos tiempos. La parte negativa de este proceso es que el equipo carece de la fluidez ofensiva de antes y muestra muchas dudas defensivas y de ello casi saca tajada anoche el Espanyol en su única llegada. Suerte que sigue estando Víctor Valdés en la portería para garantizar la seguridad. Cuando no esté el cancerbero catalán bajo los palos, otro gallo cantará. De momento, el Barça sigue sumando puntos, la broma del derbi en viernes no salió cara y los blaugrana contemplarán el desarrollo de la jornada desde la tranquilidad que otorga un liderato en solitario.
]]>Alejandro Rozada (@alexrozada)
Caballero fue Gulliver
Tanto discutir de porteros, llegó Caballero al Santiago Bernabéu y la grada terminó rendida al portero del Málaga. Colosal exhibición la suya. Fue Gulliver, no hay más que ver la foto que acompaña estas líneas. Morata todavía se está preguntando de dónde surgió ese gigante que se cruzó en su camino hacia el gol. Y no fue el único que chocó contra él. También lo padecieron Di María, Isco, Jesé, Marcelo y, sobre todo, Cristiano Ronaldo. Uno tras otro padecieron los paradones del guardameta argentino, al que incomprensiblemente no convoca la selección de su país, algo similar a lo que le ocurre a Diego López en España, para qué negarlo. A la espera de que el seleccionador argentino haga justicia con un portero extraordinario, Willy se reivindica a base de exhibiciones como la de este sábado ante el Real Madrid. Evitó una goleada más que cantada. Solo Di María, gracias a un escurridizo centro chut, y Ronaldo, de penalti, pudieron superar al Gulliver del Málaga, un porterazo al que a sus 32 años ya le toca la internacionalidad.
¿Tribunero yo? ¡Pa qué!
Tribunero: dícese de aquel futbolista que está más pendiente de agradar a la tribuna que de serle efectivo al equipo. Esta definición no es aplicable a Cristiano Ronaldo, que ya no necesita jugar de cara a la galería. Con el madridismo entregado a sus goles y entrega física desde el verano de 2009, a Cristiano no le hace falta posturear en el campo. Hablamos del jugador más efectivo del Madrid, ¿para qué necesita quedar bien con la afición? Golea, lo intenta hasta la extenuación y arrima el hombro en el campo como un juvenil, ¿qué más se le puede pedir? Espontáneo, imprevisible, trabajador, siempre genial, a CR7 le sobran cualidades para generar pasiones. Y a este derroche de virtudes le ha añadido la más importante: humildad. Se comprobó el pasado sábado cuando se disculpó ante el público después de marcar. No quedó satisfecho con su actuación. Exigente y autocrítico, frustrado por la portentosa exhibición de Willy, su perdón no es de tribunero, es de crack humilde y admirable.
Con la cabeza en el clásico
Y en la Champions, no nos vaya a condenar la nobleza europea. Hablamos del Barcelona, claro, que no pasó del empate a cero ante Osasuna. Téngase en cuenta que no estaban Alves, Piqué, Alba y Alexis; eso sí, jugó de titular un tal Carles Puyol y salió en el segundo tiempo para revolucionar el gallinero un revulsivo de lujo llamado Leo Messi. Ni con eso fue suficiente para marcar y ganar en El Sadar. El Barça solo sacó un punto de su aventura en Pamplona, un pobre botín que aún así le ha servido para mantenerse en lo más alto de la tabla y alcanzar el liderato en solitario. Pero el Madrid ya asoma por el retrovisor, marca posiciones para dejarse ver y convierte en la primera final de la temporada el clásico del próximo sábado. Buena cita para calibrar si Neymar es un piscinitas o la octava maravilla del planeta futbolístico, si Martino es un buen estratega y, en definitiva, si este Barcelona carbura tan bien como aparentan las estadísticas.
Se acabó… la racha
La canción de María Jiménez retumbó en las mentes de la plantilla del Atlético de Madrid, que concluyeron su magnífica racha en Cornellá El Prat. Se acabó. Simeone y los suyos no se lo habían propuesto, pero sufrieron una bronca derrota contra el Espanyol. Este no deja de ser un disgusto temporal porque esta semana volverán a saborear las mieles de la Champions. Y ojo con dar por finiquitadas su aspiraciones al título porque si el Barça empata o pierde contra el Madrid, el Atleti se encaramará a lo más alto de la clasificación, suponiendo que hará sus deberes contra el Betis, por supuesto. Pero tampoco conviene negar los daños colaterales del primer tropiezo del curso. Por ejemplo, la lesión de Diego Costa, que terminó tocado por los continuos golpes recibidos en un intenso partido del que su tobillo derecho se llevó la peor parte porque los rivales no se anduvieron con contemplaciones. Seguro que el cholismo ilustrado no pasa por alto las lecturas negativas de este encuentro y mejora la concentración defensiva, presión y paciencia para lo sucesivo. En juego están las aspiraciones de un equipo que quiere romper definitivamente la tiranía de madridistas y culés.
Un Almería fundido
Continúa la pasión almeriense. Juega como nunca, crea ocasiones como siempre, pero el desenlace sigue siendo una derrota. Ya lleva seis en lo que va de temporada y sigue sin saborear las mieles del triunfo. La cosa pinta que no va a mejorar mucho con el tiempo y el síntoma de la negatividad que rodea al Almería es que el futuro de Francisco corre serio peligro. La destitución del entrenador terminaría de agitar a un equipo con muy mala aspecto. Lo dejó muy chamuscado un Rayo con diez que se sobrepuso gracias a un golazo de falta de Gálvez. Y ahora llegan dos salidas en las que pintan bastos: Anoeta y Mestalla. La afición ya ha dictado sentencia y pide la cabeza del míster.
El Celta, a media luz
Al Celta se le fundieron los plomos contra el Levante y no es una metáfora. Se empezó yendo la luz del estadio de Balaídos en pleno partido contra el Levante por el temporal que azota Vigo estos días. Hasta entonces, los celestes dominaban con claridad y se merecían el gol, pero llegó el apagón y mandó parar, tanto en lo meteorológico como en lo futbolístico. Se suspendió el partido durante diez minutos y, en la reanudación, los vigueses se quedaron a oscuras. Ese juego tan escasamente productivo lo aprovechó el Levante, que se encontró con una victoria que ni se imaginaba un optimista antropológico como Caparrós. Así se ha oscurecido el futuro de Luis Enrique. Su encomiable apuesta por la posesión se ha ensombrecido porque ya han llegado más resultados adversos de lo deseado y esperado a priori.
EL SACAPUNTAS
JIM (entrenador del Valladolid): “Me he enfadado mucho en el descanso”
Y el Pucela empató en el segundo tiempo. ¿Para tanto fue la bronca?
Primera derrota de la temporada del Atlético en casa de un Espanyol que supo jugarle desde el primer minuto, supo frenarle, llegó a dominarle, marcarle y por último vencerle por 1-0 a un cuadro colchonero que no se encontró cómodo en ningún momento, no hizo su fútbol y se estrelló de bruces ante un rival que tenía la receta para pararlos.
Aguirre formó con Kiko Casilla en portería; Javi López, Sidnei, Héctor Moreno y Fuentes en defensa; David López y Abraham en el doble pívote; bandas para Laza y Simao, Pizzi conectando con Sergio García en la punta del ataque.
Simeone alineaba a Courtois bajo palos; zaga compuesta por Juanfran, el debutante Alderweireld, Godín y Filipe; Mario Suárez y Gabi en el medio, acompañados por Raúl García y Koke; Diego Costa y Villa como referencias ofensivas.
Primer tiempo muy igualado en el que ninguno de los dos equipos se imponía sobre el otro, con muy pocas ocasiones de peligro que resaltar y con un juego muy trabado por parte de los dos equipos, muchas faltas por parte de ambos. Evidente falta de lucidez por parte de un Atlético al que le costaba tejer jugadas ante un Espanyol que le estaba dando de su propia medicina: presión muy férrea y agobiante a los jugadores colchoneros que estaban comprobando en su propia piel como presionan, bloquean y atacan a otros equipos. Lo mejor de la primera parte se vio en el último minuto cuando un galopada de Diego Costa con una demostración de fuerza y habilidad le llevó desde el centro del campo hasta el área zafándose de rivales pero no supo finalizar la jugada y mandó el balón fuera.
El arranque del segundo tiempo solo tuvo un amo y señor que fue el Espanyol que con mucha más intensidad y juego que el Atlético sorprendió a los colchoneros. Courtois salvó al Atlético en un par de ocasiones pero a los ocho minutos un centro por banda izquierda de Fuentes que centró para Sergio García que no alcanzó a rematar y el balón golpeó en el pie de Courtois con la mala fortuna de desviar el balón hacia su propia portería. Simeone fue haciendo una serie de cambios ofensivos hasta que se quedó únicamente con Koke como mediocentro por delante Cebolla Rodríguez, Arda Turan y Adrián que entraron al campo, además de Diego Costa y Villa. Estos últimos salvo pequeños destellos muy descafeinados y alejados de sus mejores versiones. Se le anuló un gol a Mario Suárez por claro fuera de juego y en los últimos minutos casi se lleva un susto el Atlético tras subir Courtois a rematar una falta.
Enorme mérito de todo el conjunto del Espanyol, gran planteamiento de Aguirre ante su ex-equipo ante el que han conseguido tres puntos que ni los pericos más optimistas se esperaban y que les sitúa quinta posición. El Atlético desperdicia una oportunidad única de asaltar el liderato tras el empate sin goles del Barcelona en Pamplona y ahora es segundo a un punto de los culés.
]]>El Espanyol se afianza en puestos europeos tras vencer merecidamente por 3-2 al Athletic de Bilbao. El partido tuvo un protagonista destacado: Víctor Sánchez. El 4 perico estuvo omnipresente en todas las parcelas del terreno de juego.
Valverde presentaba numerosas novedades en el once inicial en su visita a la ciudad que le vio nacer como futbolista. El principal cambio era la entrada de Iraizoz por Herrerín, el joven portero no estuvo muy afortunado en el debut del nuevo San Mamés y quizá eso le haya hecho tomar medidas a Txingurri. En el centro del campo rotaban Herrera, Morán y Susaeta, dando entrada a De Marcos, Mikel Rico e Iturraspe. En el Espanyol llamaba la atención la ausencia de Lanzarote y que Thievy siga sin contar con minutos como titular pese a sus buenas actuaciones en el tiempo que está sobre el césped.
Comenzaba el partido apretando el Espanyol e Iraizoz en su primera intervención no estaba afortunado, pero David López no aprovechaba su error en la salida. Le costaba al Athletic entrar en el partido y en una jugada a balón parado los leones pedían mano de Colotto dentro del área pero el colegiado Martínez Munuera no señalaba la pena máxima. Con los dos conjuntos muy bien plantados defensivamente y poco atrevidos en ataque el gol tenía que llegar en una jugada aislada. Víctor Sánchez, el ex culé, recogía un rechace de un corner en la frontal y a bote pronto clavaba el balón en la escuadra haciendo inútil la estirada de Iraizoz. Golazo del 4 periquito. Tras el gol el Athletic no se venía abajo, el partido seguía igual y en un saque de puerta peinado por Aduriz, Muniain superaba a Casilla pero la defensa blanquiazul sacaba bajo palos el esférico. El Espanyol seguía llevando peligro a balón parado y en una falta lateral a punto estaba de poner el 2-0 Stuani. Y de la posibilidad de aumentar la renta al empate. Los rojiblancos cogían desprevenida por primera vez a la defensa catalana, Beñat, que se hacía con un rechace fuera del área, cambiaba la orientación del juego hasta Mikel Rico, que entraba al segundo poste, que dejaba el balón muerto a De Marcos para que pusiera de nuevo las tablas en el marcador. Al descanso el 1-1 mandaba en el marcador, los de Aguirre algo superiores en el primer tiempo se iban a los vestuarios encajando un gol psicológico mientras que los vascos llegaban al intermedio con el subidón de empatar sin merecerlo del todo.
La segunda parte comenzaba sin cambios y con los dos equipos bien situados tácticamente pero buscando la victoria. Sin embargo, en una jugada en la que el Athletic pecaba de blando, Víctor Sánchez remataba solo en el punto de penalti un centro de Stuani desde la derecha. El gol sentaba muy bien a los periquitos que dominaban en el marcador y en el campo. El doble pivote blanquiazul impedía tocar con fluidez a los Rico, Muniain, Beñat y compañía. El buen trabajo de los de Aguirre encontraba de nuevo recompensa en el 65 cuando de nuevo ante la blanda defensa bilbaína Sergio García marcaba el tercero. Tras múltiples paradas de Iraizoz la zaga visitante era incapaz de repeler el balón y el olfato goleador del 9 periquito hacía el resto. El gol dejaba groggy a un Athletic que atrás parecía un coladero, con un Víctor Sánchez imperial el Espanyol gustaba y se gustaba. Con el 3-1 Aguirre se permitía el lujo de dar minutos a jugadores con menos oportunidades como Torje. Los locales empujados por una afición encantada con el espectáculo buscaban el cuarto mandando balones a la espalda de San José y Gurpegui. Ya en el descuento Ibai maquillaba el resultado con un golazo a balón parado. El ex del Sestao, que tiene un guante por pie, colocaba el balón en el lado de la barrera pegado al poste, Casilla pese a la estirada ni tocaba la pelota. El partido llegaba así a su fin y los jugadores periquitos se fundían en un abrazo en el centro del campo.
Partido de mucho ritmo de dos equipos muy parejos, que se encuentran cómodos con el balón, que aprietan mucho al rival y con mucha calidad en el centro del campo. Esta vez Víctor Sánchez y David López ganaban la partida a Mikel Rico e Iturraspe, que en todo momento se veían superados por la pareja del conjunto catalán. Grandísimo arranque del Espanyol que se coloca quinto empatado con el Villarreal que es cuarto. El Athletic ve frenado su buen comienzo de campaña y deberá buscar una reacción ante el Betis en San Mamés este jueves.
]]>ALEJANDRO ROZADA (@alexrozada)
Anoeta fue una leonera
¿Terminará jugando el Athletic de Bilbao todos sus partidos en Anoeta? No. Para desgracia de sus aficionados más morbosos no volverá a jugar en ese estadio porque, salvo imprevisto indesedo e indeseable (ya hay ganas de ver el estreno del Athletic en su nuevo hogar), el Nuevo San Mamés estará a punto para el partido contra el Celta de la cuarta jornada. Respirarán aliviados los seguidores de la Real Sociedad, porque una cosa es presumir de conciertos, partidos de rugby y demás eventos en su campo, pero convertirse en el templo de su gran rival ya es una profanación. Por cierto, para completar la cuadratura del círculo del morbo, su victoria ante Osasuna (2-0) hizo que el Athletic se acostara como líder la noche del viernes. No hacía falta ser del centro del mismo Bilbao para dormir sacando pecho, ni Chiquito de la Calzada para imaginarse ciertos chistes sobre Donosti. Ahí va… ¡Si encima la Real va y empata el sábado en el campo de un recién ascendido!
Los pericos se comieron a los murciélagos
Llegó volando el Valencia a El Prat impulsado por el factor Djukic, animado por la victoria inaugural contra el Betis y guiado por el murciélago de su escudo, cuando se encontró con una bandada de periquitos que les cortaron las alas y les picotearon hasta dejarles en paños menores. De poco importó que un murciélago de nuevo cuño como Postiga diera su primer mordisco como ché. No por mucho madrugar amaneció antes para los murciélagos, que se encontraron a las primeras de cambio con un inesperado gol que no supieron digerir. No se sabe si se marearon por el viaje a la Ciudad Condal o por el vértigo de sumar sus primeros 6 puntos ligueros de forma consecutiva, pero los pericos del Espanyol les pasaron literalmente por encima en sendos picotazos de David López y Stuani a balón parado. Para consumar el ridículo de los valencianistas (Djukic dixit), un recién llegado desde la Segunda División como Thiavy les sacó los colores y rubricó un severo correctivo que debe servir de escarmiento al valencianismo.
Un Submarino de Primera
Que el Villarreal es un equipo de Primera no es algo que nos coja por sorpresa. Se comprobó la pasada temporada en la Liga Adelante, donde completaron un curso sobresaliente para lograr el ascenso con todas las de la ley, sin necesidad de disputar el play off. Pero si nos remontamos más atrás en el tiempo repararemos en las inolvidables gestas conseguidas con Pellegrini en el banquillo, cuando solo les apartó un traicionero penalti de la gloria máxima en Europa. El caso es que el Villarreal sigue siendo un equipazo que, a base de discreción y profesionalidad, ha sumado seis puntos sobre seis posibles en esta Liga BBVA y ya ocupan la cuarta plaza que da derecho a disputar la Liga de Campeones. Lejos de caer en ilusiones precipitadas, la permanencia sigue siendo el objetivo prioritario del Submarino Amarillo. Ocurra lo que ocurra, el Villarreal, con el asturiano Marcelino García Toral al mando, demuestra partido a partido, día a día, que es un equipo admirable.
Diego López se hace fuerte bajo palos
Carlo Ancelotti no cayó en la trampa. Las presiones externas no alteraron sus planes ni le hicieron desconfiar de Diego López. El gallego continúa siendo su hombre de confianza para la portería. Se confirmó en Granada. El entrenador italiano repitió su decisión de la primera jornada ante el Betis. Ancelotti demostró que es ese jugador experto y muy seguro de sí mismo que se la juega por una apuesta hasta las últimas consecuencias sin cambiarla en función de los cantos de sirena que le llegan desde su entorno. A Casillas le seguirá tocando chupar banquillo. Mientras se mantengan los principios del técnico, los buenos resultados y la solvencia de López, el de Móstoles tendrá que ser suplente. Son lentejas. O las toma, o ya sabe dónde está la salida por Concha Espina.
Sin Messi todavía hay vida
“Pondré dos porteros, el autobús y el AVE”, dijo Schuster en la previa del Málaga-Barça. No mentía el alemán. Porque lo que se encontraron los hombres del Tata Martino el domingo, fue un despliegue defensivo de primera categoría, justo en el día que Messi no pudo jugar por ese dichoso bíceps femoral que le trae por el camino de la amargura. Pero sin el argentino sigue habiendo vida, aunque ésta se desarrollase sin seguir los más estrictos parámetros de la deportividad. La batalla de La Rosaleda fue trepidante y Neymar no se libró ni de los pitos de los aficionados del Málaga ni de las feroces embestidas de los blanquiazules, cada día más lejos del cuadro exquisito y pulcro que dibujó Pellegrini. Para muestra, el golpe que Jesús Gámez propinó a la estrella brasileña por haber cometido el delito de tirarle un caño. Haya paz, hermanos. Que estamos en verano. Por cierto, Valdés sigue yendo de menos a más. El Barça tendrá un problema muy gordo si se confirma la salida de este excepcional guardameta al final de la presente campaña.
Un Atleti fulminante
Igual que no conviene contemplar el cielo en una noche de tormenta para evitar que un rayo te fulmine, a ese Atlético de Madrid no se le puede mirar en actitud parsimoniosa. Porque te puede deslumbrar y pulverizar en cuestión de segundos. No había terminado la primera parte del derbi madrileño más castizo y el Rayo Vallecano, un voluntarioso equipo, ya se había disuelto como un azucarillo ante el huracán colchonero, que consiguió un 3-0 antes de llegar al descanso. Tras el intermedio no se detuvo la tempestad y cayeron otros dos goles hasta firmar la manita. Y la goleada pudo ser mayúscula si el larguero no se hubiera cruzado en el camino goleador de Villa y Turan hubiese estado más inspirado para definir un jugadón épico. Se nota la mano del Cholo Simeone en un equipazo que ya es colíder de la Liga. Las casas de apuestas comienzan a temblar. Por cierto, con sus 3 goles, Diego Costa ya es el Pichichi de la Liga, empatado con el delantero del Almería Rodri, cierto es.
EL SACAPUNTAS
Gerardo ´El Tata´Martino: “El precio de Bale me parece casi una falta de respeto”
Pero del precio de Neymar mejor no decimos nada, ¿vale míster?
El conjunto catalán se impone por 3-1
Marta Perogordo (@MartaPrgd)
La segunda jornada liguera llegó a Cornellà El Prat, que se preparaba para presenciar el primer partido de la temporada, en casa, del conjunto catalán. Los jugadores de ambos equipos se agruparon en el centro del terreno de juego, para guardar un respetuoso minuto de silencio en recuerdo de todos los socios, del conjunto periquito, fallecidos desde final de la pasada campaña.
Con un partido lento y sin emoción, el calor hizo estragos en los jugadores de ambos equipos. El Valencia empezó el partido queriendo jugar la pelota, pero poco a poco se fue diluyendo el escaso juego que mostraron. En ello tuvo mucho mérito el Espanyol, con sus jugadores entregados al partido, agresivos y mordiendo en todo momento a los jugadores blanquinegros.
El primer gol que subió al marcador fue el de los valencianistas. En el minuto 10, Postiga, quien se estrenó con la camiseta del Valencia, tras recibir un centro desde la derecha de Jonas, mandó el balón al fondo de la red. La suerte sonreía a un Valencia sin ritmo, que parecía querer
jugar la pelota y, en cambio, fueron numerosas las ocasiones en las que se quedaron dormidos en su campo, perdiendo balones y creando ocasiones de peligro para los blanquiazules.
La ocasión más clara del Espanyol, antes del gol, se marchó por encima del larguero. Sergio García mandó, con un fuerte cabezazo, el balón por encima del larguero. Y tanto fue el cántaro a la fuente que terminó llegando el gol en el minuto 31. Tras un córner sacado por Simao, David López puso el balón en el primer palo. La primera parte concluyó con una acción polémica, Simao soltó el codo a Rami, creando una pequeña trifulca entre jugadores de ambos equipos. Fue, quizá, la acción más emocionante del partido.
El comienzo de la segunda mitad resultó una clara imagen de lo que fue la primera. Un Espanyol con ganas frente a un Valencia que todavía continúa de pretemporada. Y en el minuto 47, Stuani adelantó a su equipo en el marcador, después de colocar un balón en la escuadra.
La jugada más clara del Valencia desde el gol llegó por medio de Banega, quien mandó el balón por encima de la portería. Con este panorama, Djukic intentó buscar un revulsivo metiendo en el campo a Canales, pero no era el día del conjunto che. Sí del Espanyol, que por medio del francés Thievy marcó, en el 89, un bonito gol después de un fuerte disparo, dejando, así, los tres puntos en casa y el primer triunfo del curso para los pericos.
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La crónica de @vyktor1986
La suerte y la fe han conseguido mantener al Celta en Primera. La suerte por un lado, gracias a un calendario en el que sus últimos rivales no se jugaban prácticamente más que el orgullo y la fe, por otro lado, porque nada en esta salvación lograda es regalado y un gran equipo y una gran afición han luchado hasta el final por mantenerse y han obtenido una merecida recompensa.
Tal y como llevaban afirmando los jugadores celestes durante toda la semana, ellos fueron a jugar su partido y desde el principio, éste comenzó con un claro dominio vigués, acechando la meta defendida por Casilla desde el primer minuto. Este dominio no se reflejó en la parte de atrás del equipo, donde el Espanyol lograba causar peligro con bastante facilidad a una zaga que reflejaba un gran nerviosismo.
Este principio de partido tuvo dos claros protagonista por parte del Celta. Un Iago Aspas extramotivado y Krohn-Dehli, que ha resultado ser uno de los mejores fichajes en la Liga BBVA esta temporada. El propio jugador danés fue el mayor peligro en los primeros diez minutos y protagonizó tres llegadas peligrosas del equipo gallego.
En el minuto 15, el sueño de la permanencia empezaba a estar mucho más cerca. Iago Aspas conseguía desembarazarse de Colotto con una jugada magnífica por la parte izquierda y su centro raso al corazón del área del Espanyol fue rematado por Natxo Insa en una llegada espectacular, colando el balón por la misma escuadra de la portería de Casilla. Golazo vigués que llenaba de ilusión un estadio lleno a reventar, ya que en ese momento el Celta era de primera, más aún tras el gol de Griezmann al Deportivo, celebrado de manera espectacular por la grada.
A pesar de que el partido continúo por los mismos cauces, con un Celta dominador y buscando el segundo gol que diera la tranquilidad al equipo, el Espanyol continúo creando peligro en la meta viguesa. De hecho, en el minuto 25 Balaídos entero se quedó paralizado tras una doble ocasión de Verdú que el joven Rubén logró solventar, mostrando sus grandes virtudes. Poco después de esta ocasión, el susto volvió a la grada cuando una volea de Stuani desde dentro del área salió por muy poco por encima del larguero. Al Celta le estaban pasando factura los nervios de un partido en el que se jugaban toda la temporada.
Transcurrida la primera media hora, el balón continuaba siendo celeste, con un Augusto inconmensurable que mantenía vivo a un Celta que cada vez llegaba con menos peligro en esta primera parte. El Espanyol seguía creando peligro, pero siempre se estrellaba con un Rubén, que comenzaba a convertirse en el claro héroe del partido. El primer período concluyó con una ocasión para cada equipo. Álex López remató flojo de cabeza un centro de Krohn-Dehli y Víctor Sánchez dispuso de un disparo desde la frontal que el joven portero del Celta consiguió despejar.
Los primeros quince minutos de la segunda parte tuvieron un ritmo claramente más lento que el del primer período, pero un disparo de Sergio García pareció volver a activar el encuentro. De hecho, Iago Aspas dispuso de dos mano a mano frente a Casilla, consiguiendo éste último salvar a su equipo en ambas ocasiones de recibir el segundo gol. Iago Aspas era un quebradero de cabeza para un Espanyol que pasó a jugar con defensa de tres y demostró que su equipo le echó mucho de menos en los partidos que estuvo ausente por sanción.
Los últimos minutos de partido fueron de claro dominio catalán, pero sin crear ocasiones, a excepción de las jugadas a balón parado. El mayor peligro eran las contras viguesas, pero ninguna de ellas fueron concretadas por un equipo que empezaba a notar en exceso el cansancio en las piernas de sus jugadores.
Cuando el partido estaba concluyendo, Forlín veía la segunda amarilla y era expulsado. El encuentro llegaba a su final en una contra que, el goleador Natxo Insa no pudo concretar.
Cuando Mateu Lahoz pitó el final del partido, Balaídos explotó de jubiló y los aficionados protagonizaban una invasión de campo, lanzándose a abrazar y agradecer la salvación a sus jugadores. Una salvación de record, ya que el Celta ha sido el equipo que menos puntos ha necesitado para mantenerse, desde que se implantó los tres puntos por victoria en la Liga Española.
El Celta, Vigo y Balaídos son de primera, algo que parecía impensable hace dos jornadas, puesto que es el primer colista en la jornada antepenúltima que logra salvarse al final de la temporada. La Rianxeira es de Primera.
]]>El empate entre Espanyol y Real Madrid otorga el 22º título liguero a los azulgrana
El Atlético de Madrid hará pasillo a los de Vilanova en el Vicente Calderón
La crónica de Alejandro Rozada (@alexrozada)
Las cosas que tiene el fútbol. Sin necesidad de jugar y gracias a sus vecinos, el Fútbol Club Barcelona se ha proclamado campeón de Liga 2012-13. No podía deparar un alirón distinto una temporada tan peculiar para el equipo azulgrana. El empate del Real Madrid en Cornellá regala el 22º título liguero de su historia al Barça. El Espanyol enmienda de esta forma el campeonato que les arrebató en el curso 2006-07 por obra y gracia de Tamudo. Una vez más se ha demostrado que lo que el fútbol te roba, luego te lo devuelve. Y los pericos han regalado una Liga a los barcelonistas. Sin necesidad de jugar. El alirón matemático llegó por el aire.
Ha sido un alirón de récord. Porque el Barcelona ha ganado la Liga de principio a fin, siendo líder desde la primera hasta la última jornada, una plusmarca que antes solo había conseguido el Real Madrid en 1988. Un título que sirve además para superar a su eterno rival como el club español con más número de títulos oficiales (79 del Barça por 77 del Madrid). Los datos dan buena cuenta de la marcha triunfal del equipo de Tito Vilanova en su primera temporada al frente del cuerpo técnico barcelonista. Una excelente puesta en escena de un hombre que no lo tuvo nada fácil. Tuvo que viajar a Nueva York a principios de año para ser tratado de una grave enfermedad. En su lugar llegó Jordi Roura, un infatigable capitán para mantener a flote la nave blaugrana. El rumbo no se desvió en exceso y los resultados permitieron que el buque blaugrana siguiera navegando viento en popa con el liderazgo bien amarrado.
También es la Liga de Eric Abidal, otro hombre que lo pasó muy mal y que se merece especialmente una alegría como ésta. Aquejado también de otra complicada enfermedad, se pasó la temporada, como es lógico, volcado en su recuperación. Esto dejó al Barcelona sin un puntal defensivo y el vestuario se quedó huérfano de uno de los hombres más queridos. A pesar de los contratiempos, los futbolistas hicieron piña, se confabularon para ganar la Liga, marcaron 105 goles y con Leo Messi a la cabeza, que ha sumado 46 tantos y apunta a su tercer Pichichi, consiguieron 88 puntos que valen un alirón prematuro. Si el Barça es capaz de ganar los cuatro partidos que restan hasta el final del campeonato, todavía podría igualar la mejor puntuación de la historia liguera. Datos y más datos que condecoran de laurel a un equipo al que hará pasillo el Atlético de Madrid. Justos reconocimientos a un gran campeón.
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Retorno al Vicente Calderón de muchos viejos conocidos en el equipo del Espanyol pero que no pudieron sacar tajada de un escenario en el que el Atlético lo ha ganado todo en competición doméstica y en el partido de hoy volvió a mostrar su superioridad aunque solo pudieron ganar por la mínima y con un gol de penalti.
Simeone no se guardaba nada para la semifinal frente al Sevilla y salía con Courtois bajo palos; Juanfran, Miranda, Godín y Filipe la línea de cuatro defensas; Tiago y Gabi en el medio; por delante, con libertad Arda y Koke; en la delantera: Diego Costa y Falcao.
Aguirre volvía al Calderón, esta vez como entrenador perico y lo hacía con Kiko Casilla en la portería; en defensa: Javi López, Colotto, Héctor Moreno y Capdevila; Forlín y Víctor Sánchez en el doble pívote; Simao, Verdú y Stuani enganchando con Sergio García en punta. Además de Aguirre, Capdevila y Simao otro excolchonero como Petrov, entraría en la segunda mitad.
Primeros minutos de dominio rojiblanco en el que por medio de un muy incisivo Filipe por banda izquierda trataba de poner en peligro la defensa perica. Destacar un balón largo para la carrera de Diego Costa a por quien tuvo que salir Casilla al pico derecho del área donde derribó al brasileño y pudo ser expulsado aunque el colegiado solo le mostró una amarilla. Más tarde otra jugada polémica, muy dudosa en la que Arda Turan entraba al área y era derribado por detrás. Hubo una trifulca causada por una falta de Tiago sobre Stuani, en la que estos dos vieron amarilla, además de Gabi. Con el paso de los minutos el dominio continuaba siendo local en todos los aspectos, tanto en posesión como en ocasiones y así se hizo patente en el marcador. Mano a mano de Diego Costa ante Casilla y el jugador era derribado por atrás por Héctor Moreno, Clós Gómez pitó penalti pero debió haberle mostrado la roja. El penalti fue lanzado y transformado por Falcao que ya suma 21 goles. En el descuento del primer tiempo, de cuatro minutos, ya que tuvo que ser atendido Casilla por un golpe en la boca con Falcao, Gabi vio la segunda amarilla, algo rigurosa pero justa, Gabi debió haber medido mejor pues todavía estaba en campo espanyolista y tenía varios compañeros detrás.
No se notó la inferioridad numérica del Atlético en el inicio del segundo tiempo y sí una inferioridad futbolística del Espanyol ante un Atlético en el que cabe resaltar de nuevo la cara buena de Diego Costa que llevaba gran peligro con sus galopadas y su fuerza comandando contragolpes rojiblancos. Detalles feos de un partido muy caliente en el que los jugadores no medían bien, Arda Turan que acababa de ver una amarilla clara pudo ver otra tras soltar un manotazo a Colotto pero se la perdonó el colegiado. A los 65 minutos cambio ovacionadísimo en el Calderón, salía Simao, histórico colchonero reciente, entraba Martin Petrov. Según se acercaba el partido a su ocaso el Atlético cada vez defendía más atrás empujado por un voluntarioso Espanyol pero poco peligroso, escasas ocasiones creaban sobre la bien defendida meta de Courtois. Un remate de Stuani en el 84 fue la mejor ocasión perica que en los últimos minutos de partido tuvo que estar más pendientes de los constantes contragolpes rojiblancos, en los que el Atlético perdonó en sucesivas ocasiones la sentencia. Falcao, pese a marcar un gol en cada uno de los últimos tres partidos del Atlético no termina de estar a su mejor nivel.
El Atlético ya suma 56 puntos y desde el segundo puesto mantiene su ventaja de cuatro puntos sobre el Real Madrid y desde ahora el Atlético solo piensa en la vuelta de semifinales de Copa del Rey ante el Sevilla. El Espanyol por su parte está decimotercero ocho puntos sobre la zona de descenso, pese a la derrota de hoy el buen comienzo de Aguirre no solo les sacó del descenso sino que también les dio una buena renta.
]]>Pedro se reencuentra con el gol, marca un doblete y le anulan dos tantos
Xavi abre el camino aprovechando una gran jugada de Iniesta
Por Alejandro Rozada (@alexrozada)
La pereza no encuentra ni reflejo ni significado en el Barcelona. El oficio de este equipo no se resiente ni en los primeros días del año. La laboriosidad como virtud. Este Barça es Popeye. No muestra lorzas. Luce un aspecto saludable a base de goles, las espinacas que hacen a este colosal Barça más y más fuerte. La presencia de Vilanova en el banquillo espoleó de tal manera a la tropa que ya sentenciaron el partido en el primer tiempo. Si algo ha demostrado este Barça es que no se cae al mínimo contratiempo. Todo lo contrario. Entre medias, el partido no estuvo relleno de aire, sino de un Espanyol al que le falló la bombona de oxígeno desde los primeros minutos. El visitante apenas tocó el esférico, solo disparó una vez por medio de Albín pero Valdés desbarató el mano a mano; fue la única aproximación peligrosa de un equipo que estuvo lejos de la declaración de intenciones que había presentado Javier Aguirre en la previa. Apenas tocaron el balón y se pasaron el tiempo persiguiendo sombras.
El argumento de la pegada es repetitivo, pero es tan cierto como que los Reyes son magos (aunque en estos tiempos, menos). Tan real como las patadas que repartía el Espanyol entre pase y pase del Barça. Héctor Moreno se ganó la expulsión y solo se fue con una amarilla. Fueron los más incisivos picotazos de unos periquitos a los que los azulgranas les cortaron muy rápido las alas. En términos literarios, y acordes con el calendario, diremos que los blanquiazules llegaron a casa de su vecino, vieron al rey Messi con el capitán Tito en el banquillo, y se postraron, lo adoraron, abrieron sus tesoros y le ofrecieron oro, incieso y mirra. Suculento festín del que se aprovecharon Iniesta, Xavi y Pedro.
Comenzó el partido respondiendo al guión habitual. Con el Barça instalado en el terreno de juego del equipo blanquiazul, que se vio obligado a juntar todas sus líneas y a amontonar jugadores en su propio campo con el fin de parar el vendaval azulgrana. Intento fallido. El Barça tocaba y tocaba, basculando el juego especialmente hacia la banda izquierda, donde Iniesta marcaba el compás del ritmo que bailaban sus compañeros. Por ahí llegó el primer gol. Iniesta profundizó por ese costado y le sirvió un medido pase a Xavi que, situado en boca de gol, definió de primeras ante un impotente Casilla. El de Terrassa mantiene su buena racha ante el Espanyol al que le ha marcado 5 goles en la Liga, lo que lo convierte en su víctima favorita. El propio Iniesta estuvo a punto de marcar el segundo a continuación, pero esta vez estuvo más acertado el guardameta del Espanyol.
Era un monólogo de juego culé. Olía a goleada. Y el gol nació otra vez desde el costado izquierdo. Esta vez fue Fábregas el cuchillo que penetró en la mantequilla espanyolista para llegar hasta la línea de fondo, combinar con Messi, que remató desviado de la portería, pero muy atento Pedro metió la rodilla para marcar el segundo. Un torbellino ofensivo que encontró un cómodo pasadizo por la izquierda gracias a los despistes del lateral derecho del Espanyol, Javi López. En la jugada del tercer gol, Busquets se vistió el uniforme de Guardiola y sirvió un pase desde 30 metros que Pedro no desaprovechó y le picó el balón por encima a Casilla. Después de 22 partidos sin marcar, el de Abades esperó al primer partido del año para reconciliarse con el gol con un doblete que no lograba desde la final de Copa ante el Athletic de Bilbao el pasado mes de mayo. Su último gol había sido en la Supercopa de España, el 23 de agosto, ante el Real Madrid. Después llegó el penalti sobre Cesc, que aprovechó Messi para marcar el 4-0 con el que se llegó al descanso y estrenar su bagaje goleador en 2013, igualando el récord anotador de 27 goles en 18 jornadas que compartían Bata y Pruden desde principios del siglo XX.
El segundo tiempo no pasará a los anales de la historia futbolística. Con 4-0 en el marcador, ya estaba todo el pescado vendido. Ante tal panorama se encontró el Espanyol cuando logró calentar los músculos. Debía escalar una cumbre más alta de lo previsto; el milagro se había convertido en un intento de triple salto mortal sin red. Las dificultades fueron insalvables y la altura de la montaña fue inexpugnable. Los de Aguirre pensaron que el tiempo alimentaría sus esperanzas, pero nada más lejos de la realidad. Eso sí, pueden dar gracias al árbitro (Gil Manzano) y a su asistente, por anular dos goles a Pedro. La polémica, esta vez, sonrió a los pericos. Triste consuelo para un equipo que defraudó las expectativas generadas durante la semana por su presidente, entrenador y algunos de sus futbolistas de dar la primera campanada del año ante su poderoso vecino. El castigo fue contundente, pero pudo ser aun mayor si las continuas aproximaciones azulgranas de la segunda parte se llegan a concretar. Tiembla todavía el larguero de Casilla después del lanzamiento de falta de Messi en el minuto 81. En resumen, un Espanyol decepcionante se postró ante el rodillo culé.
Los más optimistas ya hacen apuestas. Son optimistas antropológicos y ya no se conforman con el título liguero, más que cantado. Apuestan a si el Barcelona será capaz de ganar el campeonato sin perder ni un solo partido. Algunos no eligen entre Rolex y setas. Van, como este Barça, a Rolex directamente.
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