El partido que disputaba hoy el Villarreal frente a la UD Las Palmas en El Madrigal parecía uno de los más asequibles de un mes de Marzo que se presenta tan crucial como difícil para los amarillos. Sin embargo, ha terminado en una derrota que termina con la racha de 14 partidos seguidos sin perder que cosechaba el equipo de Marcelino García Toral.
El partido se decidió por un gol de Las Palmas en la primera parte, en una jugada a balón parado que terminó en gol de los canarios. A partir de ese momento, el equipo amarillo tuvo que ir a contracorriente todo el encuentro, una situación en la que no se encontró cómodo en todo el encuentro. Le costó mucho al submarino terminar las jugadas, pues el muro en este caso de color rosa que impuso el equipo visitante fue inquebrantable para los delanteros.
En la reanudación de la segunda parte, Castillejo se quedaba en la caseta y Baptistao saltaba al verde, eso sí, como extremo, una posición que no es la suya natural y en la que no se encontró muy cómodo el brasileño. Los segundos 45 minutos del encuentro, fueron un monólogo amarillo, la posesión era completamente para los de Marcelino a excepción de un par de contras canarias hacia el final del partido, cuando el submarino se volcó y dejó muchos espacios para los visitantes.
A pesar de que se tenía el balón y se creaban jugadas, los amarillos se encontraban una y otra vez con el muro del borde del área, donde se concentraban prácticamente los 11 jugadores de Las Palmas. Marcelino puso toda la pólvora y sacó a Bakambu en el minuto 67 buscando todavía más velocidad arriba, y Trigueros entró por Pina ya en el minuto 70 buscando más creación en la zona del centro del campo. Nada sirvió para romper el muro y conseguir el ansiado gol. De hecho, a pesar de tener la posesión, el Villarreal jugaba como un ‘parabrisas’, de lado a lado, pues los espacios eran muy escasos, está claro que los canarios tenían muy bien estudiado al equipo amarillo. De las botas de Denis Suárez llegaban las mejores internadas, que nunca remataban ni Soldado ni Bakambu, que falló una de las más claras.
Al final, y pese a todo el esfuerzo, el Villarreal no consiguió seguir con su racha de 14 partidos seguidos sin perder, y Aréola rompió su récord con 620 minutos imbatido. Un accidente, en eso debe quedarse un partido, en el que no se pudo hacer más, el Villarreal lo intentó hasta el final. Lo importante es superar la derrota, y ser capaz de mirar hacia adelante, porque el mes de Marzo se presenta tan complicado como emocionante. El jueves El Madrigal tiene que volver a ser un campo lleno, con la gente volcada en su equipo para seguir soñando con la Europa League. Las visitas al Pizjuán y el recibimiento al FC Barcelona son las próximas jornadas ligueras. Este equipo ha tenido frente a Las Palmas un accidente, pero ha demostrado tener nivel para pelear contra los mejores, y seguro que lo volverán a demostrar. El Madrigal ha vivido hoy una derrota inesperada, de las que duelen pero que seguro que no conseguirá hundir a un equipo, que sigue soñando con la cuarta plaza.