Dinamarca ha vencido (2-1) a la República Checa por la mínima en el Olímpico de Bakú para meterse en unas semifinales europeas 29 años después. Thomas Delaney y Dolberg fueron los goleadores daneses y Patrick Schick anotaría por los checos. Clasificación histórica dedicada a Christian Eriksen.
Nada más comenzar el partido, Dinamarca iba a encarrilar el encuentro a su favor adelantándose en el marcador en una acción a balón parado. Al minuto cinco, Thomas Delaney remataba un testarazo imposible para Vaclik a la salida de un córner botado por Larsen para poner por delante rápidamente a la selección danesa.
El conjunto de Kasper Hjulmand se mostraba muy seguro tanto atrás como ofensivamente. Era el equipo que tomaba la iniciativa en el partido y el que más peligro generaba, teniendo un par de ocasiones muy favorables para distanciarse en el marcador. Sin embargo, tendría que aparecer también la faceta defensiva danesa de las manos de Kasper Schmeichel para mantener el 1-0 en el marcador, creciéndose ante el delantero checo Thomas Holes.

A partir de la media hora de partido, los daneses empezaron a esperar todas las jugadas checas en su campo, permitiendo a los checos adelantar sus líneas y dominar el balón, pero cuando los daneses recuperaban la posesión montaban un contraataque rápido motivado por los espacios de la defensa checa.
Y en una de esas recuperaciones llegaría el segundo de Dinamarca tras una gran jugada colectiva. Balón de Vestergaard en profundidad para Maehle que pone un centro espectacular y Kasper Dolberg remata de forma sensacional para convertirse en el máximo goleador danés en esta Euro y dar un paso gigante hacia las semifinales poco antes del descanso.
Al comienzo de la segunda mitad, la República Checa introducía dos cambios para cambiar el rumbo del partido en los 45 minutos restantes para evitar irse a casa. Silhavý cambió el esquema hacia un juego más directo con la introducción de dos nueves. Y los cambios parecieron surtir efecto ya que los primeros compases de la segunda mitad fueron un constante asedio checo y a los tres minutos Patrik Schick recortaba distancias. Los checos estaban con el cuchillo entre los dientes y salieron con todo a por el empate.

La intensidad de los locales decreció junto al ritmo del partido. Hjulmand introdujo cambios ofensivos para reavivar la llama de ataque danesa que se había apagado en toda la segunda mitad. Aun así, las embestidas más peligrosas llegaban por parte de los checos.
Vaclik tendría mucha culpa de que sus compañeros siguieran luchando por empatar el partido y no por recortar distancia, ya que brilló ante los ataques daneses, convirtiéndose en héroe muchas veces, y mantuvo el choque abierto para los suyos.
El tiempo se acababa para los checos y aumentaba la tensión en el encuentro. Los checos llegaban sobre la meta de Schmeichel, pero apenas podían generar ocasiones claras de gol. Antonin Barak tendría la última en el 95’ para empatar, pero salió rozando el palo. Tras esa acción, Kuipers pitaba el final del partido y Dinamarca era la tercera semifinalista de la Eurocopa 2020. Su rival saldrá del Inglaterra – Ucrania de esta noche.



