Una vez finalizada la Eurocopa, toca analizar quienes fueron los mejores jugadores de la competición. Un torneo con nombres propios que darán mucho que hablar en el mercado veraniego. Futbolistas jóvenes (y no tan jóvenes), con proyección y dispuestos a dar un salto de calidad en su carrera.
Una formación de 1-4-3-3 con Roberto Mancini de entrenador. El italiano le ha dado la vuelta al estilo de la selección azzurri. Del histórico “catenaccio” al “tiki-taka” de los locos bajitos. El mejor entrenador para el mejor once.
DEFENSAS
En portería la titularidad está clara, Donnarumma ha sido elegido el mejor jugador del torneo. Bajo los palos ha sido el mejor, el reciente fichaje del PSG fue el héroe en la tanda de penaltis contra España (semifinales) e Inglaterra (final). Una elección nada sencilla, este torneo se ha caracterizado por el gran nivel de los arqueros. Sommer, Unai Simón y Schmeichel han realizado una competición (casi) perfecta, pero el guardameta italiano ha sido mucho más decisivo.
La línea defensiva genera más dudas que la portería. En los laterales tenemos a Walker por derecha y Maelhe por izquierda. La sobriedad, firmeza, constancia y superioridad física hace que el inglés ocupe el puesto de titular por delante de Dumfries, mermado por la temprana eliminación de Países Bajos. El italiano Spinazzola sería, probablemente, el jugador del torneo si no se viese obligado a retirarse del campo en cuartos de final por lesión en los ligamentos. En su puesto, el danés Maelher ha completado una Eurocopa de ensueño. Profundo, vertical, punzante y peligroso. Nos dejó la mejor asistencia de la Eurocopa y su dupla con Damsgaard recordaba a 1992.
Los centrales, no hay dudas. Bonucci y Chiellini. Chiellini y Bonucci. La pareja de centrales italiana de la última década ha demostrado que la edad es sólo un número. En 2018 Mourinho decía que estos dos podía dar una clase en Harvard de cómo defender, tres años después siguen dando cátedra.
MEDIO CAMPO
En el centro del campo, dos jugones y un box-to-box. Jorginho fue pieza clave para dar sentido al cambio de estilo de Roberto Mancini en la selección azzurri. El tempo, la clase y la elegancia del italo-brasileño movía el juego del equipo. Bajo su batuta, Italia demostró saber tratar el balón con mimo y mostró el mejor fútbol de la Eurocopa de principio a fin. Escoltado con dos de las sorpresas de este torneo, Kalvin Philipps y Pedri. En sus clubes han demostrado un rendimiento asombroso, pero a nivel de selecciones era su primer gran torneo. El inglés del Leeds es puro Marcelo Bielsa, un jugador capaz de jugar en todas las posiciones del mediocampo y estar corriendo todo el partido. Clave en el juego de ida y vuelta y capaz de manejar el balón con pausa.
A su lado, Pedri. El español ha sido el mejor jugador joven de la Eurocopa. Con tan sólo 18 años y aún en edad de juvenil, el canario ha sido el dueño del centro del campo de España. Tras la eliminación contra Italia, su seleccionador, Luis Enrique, se rendía ante él. “No vi nada igual de ningún otro jugador, ni siquiera a Iniesta”. Más ocasiones de tiro creadas (27) y más ocasiones de gol creadas (5) son sus mejores estadísticas dentro del torneo.
DELANTEROS
En una Eurocopa donde han brillado más los laterales y carrileros largos, nos quedamos con pocas opciones de extremos puros para esta formación de 4-3-3. Pero los hay, vaya si los hay. Por derecha jugando a pie natural, Federico Chiesa. No empezó de titular, pero una vez entrados en las eliminatorias fue el dueño de la banda derecha. El alma italiana en las semifinales y final, sus arreones individuales contagiaban a sus compañeros en los momentos de más nerviosismo. En el lado izquierdo, la otra revelación de la Eurocopa, Damsgaard. El danés tuvo la difícil tarea de sustituir a Eriksen tras su fatídico accidente, pero el joven jugador de la Sampdoria demostró personalidad y carácter para echarse el equipo a la espalda cuando más lo necesitaban. A falta de la estrella principal, él fue el telonero que acaparó los focos.
Y arriba en punta de lanza, Harry Kane. El inglés tardó en despertar en esta Eurocopa, pero desde cuartos de final fue la principal amenaza de los «three lions». Demostrando ser mucho más que un delantero puro, bajó a desahogar el juego de su selección y su visión permitía superar líneas de presión con facilidad. Dentro del área demostró ser un auténtico 9 inglés. Balón que veía, a la cazuela.
El mejor 11 de la Eurocopa: Donnarumma (ITA); Walker (ENG), Bonucci (ITA), Chiellini (ITA), Maelher (DEN); Jorginho (ITA), Kalvin Philipps (ENG), Pedri (ESP); Chiesa (ITA), Damsgaard (DEN), Kane (ENG). Entrenador: Roberto Mancini (ITA).



