Inglaterra venció (4-0) a Ucrania en Wembley, en un partido que estuvo marcado, por la fragilidad defensiva del conjunto ucraniano en la segunda parte. Los de Shevchenko, que habían aguantado el arreón inicial de Inglaterra, a pesar de encajar gol en los primeros minutos, se vieron superados por el ataque inglés en el segundo tiempo.
El partido tuvo un inicio frenético. Harry Kane, jugador muy cuestionado por su falta de puntería de cara a puerta, anotaba el primer tanto de la selección inglesa a los cuatro minutos de juego, gracias a una gran asistencia de Raheem Sterling. Duro golpe para los de Shevchenko, que se encontraban con un tempranero gol en contra. Sin embargo, los ucranianos mantuvieron el planteamiento inicial y no adelantaron líneas de presión.
La primera parte transcurría sin muchas ocasiones. Ucrania había conseguido anular a Philips, dificultando la salida de balón de los ingleses. A pesar de haber conseguido alejar el peligro de su área, los ucranianos echaron en falta las intervenciones de Zinchenko y de Shaparenko en el medio campo, para dar continuidad a las contras de su equipo. Yarmolenko y Yaremchuk a penas pudieron crear oportunidades, ya que Maguire y compañía mostraron la solidez defensiva que caracteriza a los de Southgate.

La reanudación del segundo tiempo, fue similar al comienzo del partido. Luke Shaw centraba un balón teledirigido hacia la cabeza de Harry Maguire, para poner el segundo tanto en el marcador. Los ucranianos, que habían conseguido anular los ataques de Inglaterra tras el tanto inicial, veían como se les escapaba el partido con el segundo gol de los ingleses.
Sin embargo, no terminarían ahí las malas noticias para Ucrania. Al poco tiempo de sacar de centro, Luke Shaw, que fue un quebradero de cabeza en la segunda parte para la defensa ucraniana, ponía un centro milimétrico, que remataba Harry Kane en boca de gol. Inglaterra ponía más tierra de por medio, ante la pasividad de la defensa ucraniana.
A pesar de la fragilidad defensiva del combinado dirigido por Shevchenko, el guardameta Bushchan realizó varias intervenciones de mérito, que evitaron que la goleada fuera mayor. A lo largo de esta Eurocopa se han visto remontadas épicas, y el portero del Dinamo de Kiev se encargó de mantener con vida a su selección, con más de media hora de partido por delante.

El partido superaba la hora de partido, cuando Southgate introdujo a Jordan Henderson. El capitán del Liverpool, que apenas había entrado en contacto con el balón, remataba un córner en el minuto 63, para poner el cuarto y definitivo gol en el encuentro. Los ingleses cerraban el partido a costa de una Ucrania desgastada.
A partir del gol, el partido careció de ataques por parte de ambos equipos. Southgate dio entrada a varios jugadores, pensando en la semifinal del miércoles. Por su parte, Shevchenko veía como se terminaba la participación del conjunto ucraniano en la Eurocopa, tras haber sido una de las revelaciones del torneo. Félix Brych, ante la pasividad de ambos equipos en los minutos finales, decidió no añadir tiempo extra.
Inglaterra se jugará el pase a la final, el próximo miércoles a las 21:00 frente a la selección de Dinamarca. El encuentro tendrá lugar en el Estadio de Wembley, que también albergará la final del torneo, el próximo sábado.



