
Southgate apostaba por Pickford en portería; Walker, Maguire, Stones en defensa; Trippier, Philips, Rice, Shaw en el centro del campo; y Saka, Sterling y el capitán y goleador Kane en la delantera que lo darían todo para conseguir derrocar a los alemanes.
Löw sacaba al capitán Neuer para defender la portería; Ginter, Hummels, Rudiger en defensa; Gosens, Kross, Goretzka, Kimmich para mover el partido; y Havertz, Muller y Werner para intentar abatir al portero inglés.
La primera mitad estuvo bastante igualada para ambos equipos. En el minuto 8 del partido el árbitro holandés Danny Makkelie pudo condicionar el encuentro tras una entrada de Rice a Goretzka en la central del área por detrás que saldó con una tarjeta amarilla que podría haber sido roja y haber dejado a la anfitriona con uno en los primeros minutos.
Los minutos consecutivos no dejaron mucho que ver de ambas elecciones, pero un tiro de Sterling inesperado por los alemanes pudo mover el marcador, pero Neuer, el salvador una vez más de Alemania se estiró y consiguió salvar lo que podría haber sido el primer gol del partido.
Hasta el final de la primera parte no se vio ninguna acción clara para ninguno de los dos equipos. En el descuento Kane tuvo el 1-0 pero la defensa alemana consiguió sacar el balón del área y sonó el aliviado pitido final.
La segunda mitad parecía que todo indicaba a que el partido iba a terminar con empate a 0 y se jugaría la prórroga después de que Havert fallara un lanzamiento en el minuto 48. Pero media hora más tarde, en los minutos finales del partido ocurría todo lo que no había surgido en la hora anterior. Sterling encajaba un gol capitán alemán y ponía el primero del partido. En el minuto 80 Müller fallaba un mano a mano con Pickford y 5 minutos más tarde, Harry Kane de un cabezazo sentenciaba el partido y ponía el 2-0
Inglaterra estará en cuartos tras derrotar a la todopoderosa Alemania.



