Un empate con diferentes emociones (Croacia 1-1 República Checa)
Croacia y República Checa han empatado a uno en Hampden Park en la segunda jornada del Grupo D. Patrick Schick de penalti e Iván Perisic con un golazo han sido los goleadores del partido. Con este resultado, los checos dejan muy de cara su clasificación a octavos con cuatro puntos y Croacia deberá ganar por varios goles su último encuentro ante Escocia si quiere tener opciones de clasificarse.
El encuentro era vital para Croacia tras la derrota en la primera jornada ante Inglaterra y necesitaban la victoria para seguir en la lucha por avanzar de fase. Sin embargo, en frente tenían a una selección que sorprendió a Escocia y que era la líder del grupo gracias un Patrick Schick sensacional.
El partido no comenzaría muy atractivo tras apenas tener ocasiones por parte de ningún equipo y llevar un ritmo lento. A los 20 minutos llegaría la primera oportunidad del encuentro de la mano de Croacia, quien tras un despeje de Vaclik que rebotó en Rebic pudo adelantarse en el marcador, pero el esférico no cogió portería.
A la media hora llegaría la acción que marcaría el resto del encuentro. Patrick Schick quedaba tendido sobre el área y el colegiado Del Cerro Grande pararía la jugada para ir a ver lo ocurrido al VAR. Dejan Lovren había saltado junto al checo con los brazos abiertos y le había golpeado con el codo en la cara. El colegiado español interpretaría falta y decretó la pena máxima. Schick, sangrando de la nariz, decidió lanzarlo y batió a Livakovic engañándole completamente para adelantar a la República Checa y poner en verdaderos aprietos a la selección croata. La cenicienta del grupo ponía rumbo a octavos gracias al ‘pichichi’ del campeonato.

Croacia no estaba fresca y hasta jugadores de la talla de Luka Modric fallaban pases incomprensibles ante la gran presión checa. Asimismo, ninguno de los jugadores de arriba estaban dejando buenas sensaciones.
A la vuelta de vestuarios, Croacia cambió y no tardó en empatar el encuentro. A los dos minutos, Perisic, muy astuto, le pediría a Kramaric que sacara rápido una falta para que el extremo del Inter cogiera la pelota, se metiese en el área y anotase un golazo desde la frontal para meter en la lucha a Croacia de nuevo. La jugada de Perisic de todas las Eurocopas. Zlatko Dalic seguramente habría avisado a los suyos que era el momento de empatar si no querían verse eliminados y Perisic no tardó en cumplir su tarea.
Con el paso de los minutos, Croacia empezó a comer terreno a los checos y a acumular mucha gente en la zona de ataque. Iván Perisic era el jugador referencia que tiraba de las riendas de los balcánicos. Sin embargo, los checos se conformaban con el empate y estaban muy bien replegados sin apenas dejar ningún espacio para los croatas.
Con el empate a uno Del Cerro Grande pitaría el final del encuentro. La República Checa saborea los octavos de final y Croacia contra las cuerdas.
Tablas que evitan las penas, pero saben a poco (Inglaterra 0-0 Escocia)
Inglaterra y Escocia han empatado a cero en Wembley en un partido flojo de los ingleses, con muchas de sus estrellas desaparecidas, y de muy buen nivel de Escocia que ha estado siempre un paso por delante de los locales. Este resultado iguala el grupo por parejas: Inglaterra empata a cuatro con la República Checa y Escocia a uno con Croacia. La última jornada será decisiva para establecer los tres primeros puestos del Grupo D.
La selección escocesa fue la que tomó la delantera y la que empezó el partido muy fuerte, con un gran juego. Sin embargo, Inglaterra, sin hilvanar apenas jugadas, fue la primera que tuvo las más claras. Stones cabecearía el balón a la salida de un córner con un testarazo espectacular que se estrellaría en el palo.

Con el paso de los minutos Inglaterra empezaría a carburar cada vez más, rompiendo la línea de presión del mediocampo de Escocia y esbozando numerosas ocasiones de peligro gracias, entre otras, a la conexión Mount – Foden. Aun así, Escocia estaba consiguiendo minimizar las virtudes de Inglaterra y se empezaba a sentir protagonista. A la media hora de partido, Stephen O’Donnell cazaría un centro en el segundo palo que pondría en verdaderos aprietos a Pickford, pero que detendría con una mano abajo descomunal.
Con la alta presión escocesa y con unos ingleses incómodos, Mateu Lahoz decretaba el final de los primeros 45 minutos.
A la vuelta de vestuarios se vio a otra Inglaterra. Southgate debió de darles caña en el vestuario y los jugadores no tardaron en espabilar. Insistieron demasiado y dieron más actividad al meta escocés. Sin embargo, ese acoso duró poco y fueron los visitantes los que protagonizaron las más peligrosas. En el 60’, Reece James evitaba bajo palos a la salida de un córner que el remate de Lyndon Dykes se colase en la portería.
Southgate movió el banquillo intentando cambiar la actitud de su equipo e incorporó a Jack Grealish y Marcus Rahsford para dar esa frescura ofensiva que necesitaban, pero apenas variaron el juego inglés, estando siempre los escoceses un paso por delante, gracias, sobre todo, a la figura del joven mediocentro del Chelsea, Billy Gilmour que salió ovacionado del terreno de juego.
Con el empate a cero Mateu Lahoz pitó el final del encuentro en el que Escocia pudo ganar y donde Inglaterra estuvo, en ocasiones, desaparecida. Todo abierto para la tercera y última jornada.
Horarios y partidos de la Jornada 3:
Martes 22 a las 21h en Londres, República Checa – Inglaterra.
Martes 22 a las 21h en Glasgow, Croacia – Escocia.




