
El Atlético de Madrid, llega a esta Supercopa como uno de los equipos con menos que perder y con más que ganar.
Tras una primera vuelta de La Liga que ha dejado mucho que desear, el cuadro rojiblanco, y sobre todo sus aficionados parece que vuelven a creer. Dos goles en los primeros 15 minutos dieron la victoria a los rojiblancos ante el Levante en el último partido liguero. Dos goles de dos jugadores que inesperadamente están siendo de los mejores del equipo. Felipe, que a pesar de su longevidad futbolística, está mostrando una gran solidez defensiva y un muy buen juego aéreo a la hora de rematar. Por otra parte, Ángel Correa, cuestionado en numerosas ocasiones por la afición, tras haber coqueteado con otros clubes en el pasado mercado de verano, ha demostrado a base de calidad, y vulgarmente hablando «echarle huevos», que es una pieza clave para este Atlético de Madrid .
Por otra parte, el que si que tiene un extraño problema con el gol es Morata. Empezó el año, negado de cara a portería, después fue el hombre gol llegando a tener una muy buena racha de goles, que daba puntos y salvaba partidos a los de Simeone. Pero ahora, está en un momento en el que a pesar de haber marcado el gol que sentenciaba el partido ante el Betis, vuelve a estar totalmente negado, como si hubiera absorbido una maldición. Tiene muchas ocasiones, pero no consigue que el balón atraviese la línea de gol.
Joao Felix, el niño maravilla, el puro talento, y sobre todo el gran fichaje del conjunto rojiblanco para esta temporada, es uno de los responsables de que el Atlético se lleve el trofeo. Es posible, que no esté teniendo el gol que muchos esperaban, pero se está empezando a asentar en su nuevo equipo. Los detalles de calidad que se vieron durante la pretemporada empiezan a ser cada vez más frecuentes. Y aunque todavía su aportación goleadora no ha llegado, su aporte de verticalidad es espectacular. Sin ir más lejos, el culpable de la rápida reacción del equipo ante el gol del Levante, fue él, quien nada más recibir el balón internarse en el área. Aunque eso sí, algunos comentarios negativos si que recibió en ese mismo partido, relacionados todos ellos con su falta de ímpetu para presionar, dicho en otras palabras, que en defensa corre menos que el resto. No sabemos si es porque está bajo de forma y tiene que adaptarse un poquito más al Atlético, o porque ha recibido la orden de guardar fuerzas, para cuando tenga que correr en ataque, no sería el primero en hacerlo.
Por último, cabe hacer mención especial a dos jugadores. El primero de ellos es Trippier, cuyo único pero es que no todos los centros tienen posibilidad de ser rematados, pero su velocidad, su participación en ataque, su defensa férrea y su compromiso con el equipo, está ganándose cada día más el cariño de la afición colchonera. Por otra parte, Héctor Herrera que ha adelantado y ya está distanciándose de Llorente en la carrera por la titularidad. Polivalencia en estado puro, aún recuerdo como dirigía al equipo entero para presionar la salida de balón del Real Madrid. Un jugador que ha sabido esperar con paciencia a su momento y lo ha aprovechado.
El Atlético de Madrid, llega con las ganas de dar una nueva alegría, aunque no sea ni de lejos en el trofeo más importante del año, pero si contra rivales directos de cara a la disputa de otros títulos como la Copa del Rey, o la Champions League.

























