“La situación del deporte femenino es estable, pero necesita mejorar en cuanto a soporte y visibilidad”
“Mientras centremos el foco en ellos, las deportistas tendrán menos interés y repercusión social”
“La única manera de conquistar el feminismo es a golpe de hashtag”
“Yo no quiero que los hombres pierdan sus derechos, sino que las mujeres tengan esos mismos derechos”
“En el momento que un grupo de chicos vayan atemorizados porque detrás de ellos va un grupo de chicas, pues entonces empezaremos a tener los mismos derechos y a sentir las mismas sensaciones”
“He sufrido mucho machismo”
ALEJANDRO ROZADA (@alexrozada)
A todos les sonará su voz y la reconocerán con solo escucharla unos segundos. Hablamos con una destacada periodista de nuestro país, una de las pioneras del periodismo deportivo en España. Es Paloma Del Río (Madrid, 1960), la sensacional voz que podemos escuchar en las transmisiones de Televisión Española de competiciones de gimnasia rítmica, gimnasia artística, patinaje artístico e hípica. Ha ocupado múltiples cargos en la Dirección de Deportes de TVE: redactora jefe (2009), directora de Programas Deportivos (2009 – 2013) y, actualmente, es coordinadora de Patrocinios y Federaciones. La situación del deporte femenino, la cobertura mediática, el feminismo y la irrupción de VOX centran una conversación a golpe de hashtag.

Javier Fernández.
PREGUNTA.- Centrándonos en tu experiencia médica: ¿Qué estado de salud tiene el deporte femenino? ¿Estable, inestable o en observación?
RESPUESTA.- Estable, pero necesita mejorar en cuanto a soporte y visibilidad. El deporte femenino sigue sobresaliendo, especialmente durante los Juegos Olímpicos, en España y el resto del mundo. Una vez que se acaban los Juegos, desaparecen los resultados femeninos salvo alguna competición o algún éxito puntual como los de Lydia Valentín, Carolina Marín, Mireia Belmonte, Ona Carbonell o Sandra Sánchez, pero normalmente necesita más soporte y aparecer más para que la gente conozca más a las deportistas, no solo durante los Juegos Olímpicos sino el resto del año.
P- ¿Atribuyes esa responsabilidad sobre todo a los medios de comunicación?
R.- Sí, claro. Las federaciones tienen que trabajar por el bien de los deportistas para facilitarles todo lo que necesiten: entrenamiento, instalaciones, fisioterapeutas, soporte médico, soporte psicológico… Pero los medios de comunicación son la pantalla; si no aparecen en los medios, ya pueden estar trabajando como demonios y a todas las horas del día que, si no se ven, no existen.
“Las deportistas no solo deben aparecer en los medios durante los Juegos Olímpicos, sino el resto del año”
P.- Deportistas como Carolina Marin y Mireia Belmonte ayudan a que el deporte femenino deje de ser minoritario. Y a que también lo dejen de ser, a su vez, deportes minoritarios como el bádminton o la natación. Es una pregunta y un deseo a la vez: deberían gozar del mismo reconocimiento, prestigio y respeto que Rafa Nadal o Fernando Alonso…
R.- Sí, pero no lo tienen. La realidad es que podemos divagar, pensar e ilusionarnos con que el hecho de que consigan resultados les va a posicionar en una situación de prestigio social que tienen otros deportistas. Pero la realidad, mi realidad, 33 años consecutivos viéndolo día a día en el As, Marca, Mundo Deportivo, Sport y la prensa internacional, es que no es así. Yo puedo seguir soñando, claro que sí, pero la realidad parece que no es así. Claro que deberían tenerlo. ¿Por qué tiene menos interés y repercusión social el trabajo de Carolina, Sandra, Mireia y Lydia del que tienen señores como Nadal o Gasol? Porque los demás centramos el foco en ellos, no en ellas; mientras esto no cambie, eso va a seguir igual.

P.- Vivimos en la era del feminismo, del movimiento “Me too”, del “yo sí te creo” y de las movilizaciones bajo consignas como “no es no”, “nos están matando”, “ni un paso atrás”… ¿Crees que el feminismo se conquista a golpe de hashtag?
R.- Pues es la única manera. La única manera de que, en los últimos años, la gente se haya concienciado un poquito de lo que está pasando con el acoso, el maltrato y el abuso sobre las mujeres en el mundo de la vida real, o del deporte, es a golpe de hashtag porque afortunadamente las redes sociales están llegando adonde no están llegando el resto de los medios de comunicación. Y esto está sirviendo no solo para visibilizar y hacer universales este tipo de movimientos, sino también para hacer repercusión de los éxitos de las deportistas, por ejemplo.
“Ves las fotos de los consejos de administración y son todo hombres encorbatados, ahí faltan mujeres”
P.- ¿Tiene ideología el feminismo? En teoría es un movimiento progresista, típicamente de izquierdas, pero una capitalista de pura cepa como Ana Botín, la presidenta del Banco Santander, se autodefine como feminista y así lo puso de manifiesto cuando la entrevistó Pepa Bueno en la SER e incluso escribió un artículo bajo el título “Por qué me considero feminista y tú también deberías serlo”. ¿Por qué se considera feminista Paloma del Río y por que los demás también deberíamos serlo?
R.- Pues porque yo no quiero que los hombres, que tradicionalmente ha habido una tendencia a protegerles, igualarles y darles todos los reconocimientos, pierdan sus derechos; lo que quiero es que las mujeres tengan esos mismos derechos. Yo no quiero quitarle nada a nadie, lo que quiero es que las mujeres tengamos las mismas oportunidades que tienen los hombres. Creo que una persona es feminista, ya sea hombre o mujer, de derechas o de izquierdas, cuando desee o quiera que las mujeres tengamos las mismas oportunidades de trabajo y de progresión social y económica que los hombres. Me parece que en eso da igual la mentalidad o el estatus que tengas; si eres presidente o presidenta de un banco como si tienes una panadería o un despacho de abogados. Me da igual el oficio que tengas; yo lo que quiero es que las mismas oportunidades que les han dado a mis compañeros (hombres) me las den a mí y quiero estar preparada para asumirlas.
Aquí hacen falta referentes de mujeres que estén en los puestos de dirección y resulta que no les llegan las oportunidades de demostrar esa capacidad porque no se las dan. Luego ves las fotos de los consejos de administración y son todo hombres encorbatados, ahí faltan mujeres. En el momento que haya más mujeres serán referentes, como hay niños y niñas que empiezan a hacer tenis, patinaje, gimnasia y les gustaría ser una Carolina Marín porque las ven. En el momento en que haya mujeres que sean visibles y se las vea que están en puestos de responsabilidad, seguramente las mujeres dirán que están capacitadas profesionalmente para también acceder. Es una cuestión de derechos e igualdad de oportunidades. Creo que ser feminista es tener los mismos derechos y salir por la calle tranquilamente sin tener que estar pensando que viene detrás de mí un señor, me acosa y tener miedo. En el momento que un grupo de chicos vayan atemorizados porque detrás de ellos va un grupo de chicas, pues entonces empezaremos a tener los mismos derechos y a sentir las mismas sensaciones, pero no es así; la cuestión es que el hombre, por regla de tres o históricamente, ha predominado sobre la mujer y la ha tenido sometida en una serie de aspectos; aún así, sigue habiendo países donde sigue dándose esta circunstancia.
En el mundo occidental, las mujeres valemos para cualquier situación, para cualquier puesto, con la misma preparación que los hombres, e incluso a veces mejor preparadas, y no se nos dan esas oportunidades. Hay que estar como la gota malaya recordando permanentemente que estamos aquí, que tenemos las mismas capacidades y estamos esperando que nos den esa oportunidad y aprovecharla.
“Las mujeres tenemos las mismas capacidades y estamos esperando que nos den una oportunidad y aprovecharla”
P.- ¿Has sufrido mucho machismo?
R.- Sí, sí, he sufrido mucho machismo. Muchas miraditas, muchos tiritos, mucho lenguaje lascivo… Si hay un mundo que es machista, andrógino, con lenguaje masculino y dirigido a los hombres, es el mundo del periodismo deportivo. Siempre se cuestiona tu capacidad para estar en este mundo y a los hombres no se les cuestiona, es más, se les da por hecho que saben hacerlo y hay veces que no, que no es la realidad.
P.- En nuestro programa tuvimos al periodista deportivo de la SER Jesús Gallego y nos dijo que el machismo se erradicará con la evolución de la sociedad. ¿Coincides con esta reflexión de Gallego?
R.- Perfectamente. En el momento que se nos vea las caras y que estamos en los puestos, será cuando se nos empiece a ver y que sea habitual vernos y que no nos llame la atención; en el momento que no nos llame la atención el hecho de que una mujer haga un informativo, un programa de deportes, una conexión desde un frente de guerra… cuando eso ya no nos llame la atención, ya habremos encontrado un equilibrio entre lo que ha pasado y está pasando. Espero que ya no nos llame la atención el hecho de que sea una mujer la que presente.
“Si hay un mundo que es machista, andrógino, con lenguaje masculino y dirigido a los hombres, es el mundo del periodismo deportivo”
P.- ¿Cuál crees que ha sido el principal avance en materia de feminismo?
R.- La conquista de una serie de derechos que antes no teníamos, empezando por el derecho al voto, a poder liberarte, a no tener que necesitar la firma del marido para sacar dinero del banco… Yo eso lo he vivido con mi madre; antes las mujeres no podían viajar solas sin que el marido diera el consentimiento, cuando querías salir de tu casa y emanciparte estaba mal visto, si tú te marchabas a vivir sola sin que te hubieras casado, te ponían todo tipo de adjetivos y lo único que querías era vivir tu vida. Los hombres han vivido la vida que les ha parecido, ¿por qué las mujeres no hemos tenido esa posibilidad históricamente? Todos esos derechos los hemos ido alcanzando paso a paso, pero todavía queda mucho por hacer. Afortunadamente, hoy ya no necesitamos la firma del marido para sacarnos el pasaporte o para ir al banco a por dinero.
P.- Hay un antes y un después del 8 de marzo de 2018. ¿Por dónde debería haber ido la reivindicación de este año?
R.- Por aumentar y conseguir consolidar esos derechos, y seguir siendo visibles, constantes en que esos derechos no se pierdan y no consentir determinadas actitudes ni en el trabajo, ni en casa, ni en ningún lado. El menosprecio, la humillación, el sometimiento, el “por qué vas vestida así o asá”… eso no se puede consentir; yo no lo consiento y, si lo veo cerca, tampoco lo consiento.
“Los hombres han vivido la vida que les ha parecido, ¿por qué las mujeres no hemos tenido esa posibilidad históricamente?”
P.- ¿Qué opinas de la postura de un partido emergente como VOX en materia de género? Hablan de ideología de género, de chiringuitos de feminazis, de subvenciones a organizaciones de mujeres de extrema izquierda, de chochocharlas según Cristina Seguí, periodista y fundadora de Vox, y apuestan por la sustitución de la actual ley integral contra la violencia de género por una de violencia intrafamiliar y de ámbito doméstico. Más como mujer que como profesional, ¿cómo lo ves?
R.- ¿Qué te voy a contar si soy lesbiana? ¿A santo de qué vienen ellos a decirme a quién tengo que querer? ¿Quién les ha dado derecho? ¿Dónde piensan que estamos? ¿Volvemos a la Edad Media? Me llama la atención que gente del siglo XXI tenga esa manera de pensar tan restrictiva y tan encorsetada. Me cuesta mucho trabajo pensar que haya mentalidades así. ¿Nunca han tenido, y más viniendo de una mujer, algún comportamiento en donde hayan tenido algún exceso por parte de algún compañero, criticas o cosas así? No me puedo creer que haya ese pensamiento a estas alturas de la vida.
P.- Pues este partido ha irrumpido con mucha fuerza: más de 400.000 votos, 12 diputados y clave en la formación del nuevo gobierno andaluz, entre otras razones porque se han erigido en escudo protector de los hombres, a los que se considera que se está estigmatizando y criminalizando por el mero hecho de ser hombres. Digamos que quieren que los votemos los hombres como si fueran nuestros grandes defensores.
R.- Fenomenal para ellos y fenomenal para aquellos que les han votado. Si eso es lo que quieren, ahora que se lo coman con patatas. Los andaluces han votado a esos señores y si están de acuerdo con esa mentalidad… Esa es la libertad de tener unas elecciones: si tú consideras que esos son los que te representan, pues les votas. Pero me parece un paso atrás.
“Me llama la atención que gente del siglo XXI tenga una manera de pensar tan restrictiva y tan encorsetada como la de VOX”
P.- ¿Crees que por ese partido se volverá atrás varias pantallas y se echará por tierra el trabajo que habéis hecho las feministas, y la sociedad en general, en las últimas décadas?
R.- Espero que la gente tenga los ojos abiertos y sea consciente de lo que tiene que ganar y que perder con esa manera de ver la vida. Y que vote a quien tenga que votar. Me da igual que sea de derechas, de izquierdas, pero con ese lenguaje y ese comportamiento se den cuenta de que lo que puede venir encima y lo que puede volver a ser: que, de repente, el marido tenga que firmarte la posibilidad de sacar dinero del banco y que estés sometida a lo que te esté contando el señor como si estuviéramos en Arabia Saudí o en cualquier país donde las mujeres todavía no tienen los derechos que nosotros hemos alcanzado en occidente.
“Lo que puede venir encima con VOX, y lo que puede volver a ser, es que el marido tenga que firmarte la posibilidad de sacar dinero del banco y estés sometida al señor como en Arabia Saudí”
P.- Hace poco saltaba la noticia de que la tertuliana Paloma Zorrilla dejaba VOX declarando: “El partido es un timo, una vergüenza, no creen que una mujer pueda tener ideas propias”. ¿Te pilla por sorpresa o te lo esperabas?
R.- Es que lo que no sé es cómo no se han dado cuenta de que eso es lo que está pasando. Afortunadamente, yo ya me he dado cuenta a estas alturas de la vida. Fenomenal. Mejor para ella. Y a lo mejor tiene que renunciar a estar en ese partido porque de repente se da cuenta de que no entró en otro sitio con otras ideas. Alguien con un poco de sentido común y una mentalidad abierta, progresista de las mujeres, las niñas y la igualdad, se tiene que dar cuenta. Hay gente que no ve este tipo de cosas hasta que no está dentro, se desencanta y se marcha. Para eso también hay que ser libre, para irse al no estar de acuerdo con lo que hay en el partido.

P.- ¿Cuál crees que debería ser la educación y el papel de los medios de comunicación en materia de igualdad?
R.- Pues que sea en materia de igualdad, que se den las mismas oportunidades y que no se permitan comportamientos, insinuaciones y lenguaje de menosprecio hacia la mujer. Tendrían que, desde bien pequeños, tanto en la casa como en el colegio, educar en igualdad, no que sea la niña la que ponga la mesa y el niño el que esté sentado a esperar a que la mesa esté puesta para comer. Que participen hombres y mujeres en las mismas tareas. Es una cuestión de educación. Yo no tengo hijos, pero desde luego que si los hubiera tenido no hubiera consentido una desigualdad. Se repartirían las tareas: unas veces les tocaría a uno, otras veces les tocaría a otra, pero todos harían de todos.
“Se debería educar en materia de igualdad, que se den las mismas oportunidades y que no se permitan comportamientos, insinuaciones y lenguaje de menosprecio hacia la mujer”
P.- ¿Cadena perpetua o reinserción?
R.- Hay elementos en esta vida que no pueden vivir con el resto de la sociedad. No son muchos, pero sí hay gente que es mala mala y hay que apartarla de la sociedad. Ya hemos visto muchas veces, no solo en España sino también fuera, personas que entran en la cárcel, están ahí mucho tiempo y no les ha servido de nada salir de la cárcel porque han vuelto a cometer crímenes, a delinquir, a violar, a hacer daño… Hay personas que hay que apartar de la sociedad porque no son capaces. No sé si por su cabeza, o porque son enfermos o malos, lo tienen todo y no han sido educados. Hay veces, no digo en todos los casos, que hay que estudiarlo y lo tienen que ver los psicólogos, los médicos y los jueces: qué personas son capaces de volver a la sociedad una vez han cometido su crimen y volver a la vida, cumpliendo rigurosamente y jamás vuelven a delinquir. Pero hay otros que no. Hay personas que no pueden estar con el resto de la sociedad porque no se van a acoplar nunca y lo único que van a hacer será maldad.
P.- La brecha salarial. ¿Es mayor o menor en RTVE que en otros ámbitos y estamentos de la sociedad?
R.- Aquí tenemos un convenio colectivo decidido por grupos, por categorías profesionales, y dependiendo de tu preparación, entras en un grupo y tienes las mismas oportunidades ya sea seas hombre o mujer; luego ya el tiempo o los trienios te van sumando en función de tu propia capacidad. Las responsabilidades en cuanto a cargos de confianza, ahora parece ser que en los últimos tiempos hay más hombres que mujeres. Nunca han sido más las mujeres que los hombres, pero en los últimos años parece ser que hay más hombres que mujeres. Son cargos de confianza; los hombres tiran hacia los hombres y las mujeres tiran hacia las mujeres, pero en cuanto a salario yo tengo el mismo que si hubiera entrado el mismo día que Paco Grande hubiéramos estado en la misma categoría y tendríamos la misma antigüedad, pero cada uno tiene los trienios que tiene y la actuación que tiene. Aquí no hay salarios puestos a dedo, sino puestos por un convenio.
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