Los Bucks han sobrevivido a un duelo ante Kevin Durant por apenas unas pulgadas. El partido se fue a la prórroga después de que el rearbitraje diese como canasta de dos el tiro final del alero de los Nets, aquellas fueron las pulgadas que terminaron decidiendo la serie. Sin permitirse un solo destello de brillo o lucimiento, los Bucks construyeron un tabique de ladrillo alrededor del alero y después de 48 minutos brillantes, a Durant se le acabó la magia, falló los 6 tiros que lanzó en la prórroga, ningún compañero suyo dio otro paso adelante y el séptimo cayó del lado de los Bucks. La tozudez y falta de arrestos de Buddenholzer (al que ya buscan substituto aún luchando por el anillo) nos privó de un duelo directo entre el propio Durant y Antetokounmpo, ahora se supone que el tiempo le da la razón al entrenador, pero: ¿de verdad los Nets que han terminado la serie, estaban para forzar la prórroga en el séptimo partido de una segunda ronda de play off?.
Milwaukee Bucks (4) 115-111 (3) Brooklyn Nets.
Salieron los Bucks 6 a 0 para encajar a continuación un parcial aún mayor de 0 a 11. El partido acababa de empezar pero la declaración de intenciones ya estaba firmada. No iba a ser una victoria fácil para nadie. Ni siquiera cuando los Nets se pusieron 9 arriba lo parecía, tan sólo se abrió una fase en el segundo cuarto en que dominó Brooklyn con un poco más de diferencia, pero al descanso estaban 47 a 53. Los Bucks dominaban el rebote, los Nets tiraban mejor, pero ambos equipos presumían de sus carencias e iban a menos según se acercaba el descanso. Harden (con 8 tiros libres) y Bruce Brown habían encontrado la manera de producir para los Nets más allá de Durant, que ya llevaba 20 puntos y 5 rebotes y Blake Griffin (7 puntos y 8 rebotes) estaba trabajando bastante bien frente a Antetokounmpo; en los visitantes la aparición de López (12 puntos) y Connaughton (2 triples) había sido clave para sostener al equipo. Los Nets habían tenido una máxima de 10 puntos, pero sequedaron clavados en esos 53 que llevaban al descanso, encajaban un 11 a 0 desde el 43 a 53 y se veían por detrás por primera vez en casi 16 minutos. El parcial crecería hasta el 16 a 2, y en ese momento el encuentro entró en una fase de igualdad en la que nunca se superó la ventaja de 5 puntos. Antetokounmpo estaba liderando a los Bucks mucho más de lo habitual, cuando se cerró ese parcial favorable Middleton y Holiday acumulaban un trágico 5 de 24. Aparecía Tucker con 2 triples, uno más de Connaughton, otro de López, un par de destellos de Middleton y Milwaukee se parecía durante 12 minutos a aquel equipo que había liderado los ataques en regular season. Durant seguía siendo el argumento principal de los Nets, ni descansaba, ni dejaba descansar al rival, pero la exígua ayuda de Harden (cojo, más allá de lo acertado que estuviese, estaba evidentemente tocado) o Griffin. Como ya les hemos dicho que el partido no iba a ir de un equipo teniendo un camino fácil, hay que señalar que pese a disponer de los 12 mejores minutos en el tercer cuarto, tras ponerse 5 arriba los Nets se recuperaron con un parcial más discreto de 24 a 14 que le daba la vuelta al marcador. Se llegaría de este modo al último cuarto con 82 a 81 para los Bucks. Ya en el último cuarto los Nets se pasaron por delante la mayor parte del cuarto, logrando una ventaja de 5 puntos a 4 minutos del final tras un triple de Harden, que a pesar de su horrible partido había sabido producir. Ahí un parcial de 8 a 0 con triples de Holiday y Middleton supuso el cambio de tendencia, ahora era Brooklyn la que estaba por detrás. De ahí al final del cuarto Durant le dio tiempo a lanzar 5 veces a canasta en 2:10, anotando en 4 de las ocasiones. Su último tiro fue «degradado» de triple a canasta de dos puntos en la revisión, unos centímetros que cambiarían la historia del partido. Y es que por primera vez en muchos minutos de la serie, los Bucks pasaron a controlar a Durant, y lo consiguieron precisamente en la prórroga del último partido de la serie. El genial alero que llevaba 48 puntos con 17 de 30 en tiros, erró sus 6 lanzamientos acabando con las posibilidades de pasar de ronda de los Nets. Acertó Milwaukee a no conceder tiros libres y su 2 de 6 se convirtió en excelente cuando leemos el 1 de 12 en tiros en la prórroga de los Nets. Aunque fue Brooklyn el que abrió el marcador, las solitarias canastas de Antetokounmpo y Middleton acabaron pesando demasiado para unos Nets que fueron muy poco más allá de Durant, hasta 3 veces intentó empatar el partido en el último minuto de la prórroga, pero la asfixiante defensa, los largos brazos de Brook López y el cansancio de los 53 minutos completos en pista, acabaron siendo infranqueables. Pese a todo sus 48 puntos de Durant son dignos de homenaje, sostener un equipo como estos Nets en una serie ante un equipo como los Bucks él solo, está probablemente sólo a su alcance. 35,4 puntos 10,6 rebotes y 5,4 asistencias por noche jugando 42,7 minutos de media y los dos últimos partidos al completo. En los Bucks, Antetokounmpo lideró, pero obtuvo más ayuda de los Holiday (5 de 23 en tiros para olvidar, pero 8 rebotes, 7 asistencias, buena defensa y dos triples fundamentales), López (19 puntos con 7 de 11 en tiros, 8 rebotes y 4 tapones incluído el postrero a Durant que sería decisivo) o Middleton (9 de 26 en tiros, pero 23 puntos 10 rebotes 6 asistencias y 5 robos de balón). Precisamente el alero ha terminado la serie con promedios de 24,3 puntos 8,7 rebotes 4,3 asistencias y 2 robos (10 de los 14 robos en los dos últimos partidos).
El dato: Kevin Durant era el tercer jugador con mejor promedio anotador en séptimos partidos antes de haber anotado los 48 de anoche. Los 48 han supuesto un récord en estos encuentros y que ahora su promedio esté en 36,2 por delante de James (34,9) y Jordan (33,7).
La clave: El plan tenía que pasar por forzar a Durant hasta la extenuación, quizá la prórroga no entraba en ese plan, pero los 141 minutos disputados en los 3 últimos encuentro han podido haber pesado en ese 0 de 6 en la prórroga, ya fuese por el cansancio, simple desacierto o la gran defensa de los Bucks, ahí estuvo la clave. Al final rebotes, asistencias, puntos tras pérdida, en la pintura… todo terminó igualado.
MVP. Giannis Antetokounmpo. 50 minutos, 40 puntos y 13 rebotes con 15 de 24 en tiros. Es físicamente imparable para cualquier rival, anoche el partido estaba para detalles y su tiro en la prórroga fue uno de los 5 más determinantes. Siempre produce a un nivel altísimo independientemente de tener días buenos o malos. ¿Debieron los Nets haberle forzado a ir más a la línea de tiros libres? Anoche estuvo en 8 de 14.
MVP de la Serie. Giannis Antetokounmpo. Un doble doble en cada partido, 31,9 puntos y 12,9 rebotes con 3,6 asistencias y un 57% en tiros de campo para el titán griego.




