Una desesperante segunda mitad condena a los Bucks a tener que remontar el 3-2 cuando tenían todo para ser ellos los que se adelantasen. El equipo más decepcionante de la NBA en el último lustro se vuelve a dar un tiro en el pié. Los Nets, sin plan ni argumentos, le dieron cada balón posible a Durant para que hiciese lo que pudiese, el alero jugó todos los minutos y en lugar de agotarse fue a más hasta culminar la remontada en un último cuarto de leyenda. Algunas decisiones técnicas perjudicaron a los Bucks, pero el simple hecho de haberle concedido una oportunidad a los Nets ya meritaba la derrota.
Milwaukee Bucks (2) 108-114 (3) Brooklyn Nets.
Los Bucks fueron incapaces de parar a Durant, pero dentro de esa incapacidad, fueron dos versiones antagónicas de sí mismos, una en la que Durant les hacía 18 puntos 9 rebotes 3 asistencias 2 robos y 2 tapones en una parte pero ellos ganaban de 16 porque superaban como bloque a las individualidades de los Nets (Durant y Green 33 de los 43 puntos en el primer tiempo); y otra que fracasó estrepitosamente en su intento de mantener la ventaja o recuperarla. Durant fue incluso mejor en esa segunda parte, firmando otros 31 puntos con 8 rebotes y 7 asistencias; sin descansar ni un minuto, y disfrutando de la incompetencia del banquillo de los Bucks a la hora de realizar tareas tan básicas como asignar las rotaciones o no hacerse sus necesidades encima… y es que la más mínima decisión se convierte en un drama cuando la tiene que tomar un Mike Buddenholzer que lleva tatuada la palabra perdedor en la frente. Cuando peor estaban las cosas para Milwaukee decidieron castigar el estado físico deplorable de Harden a través de atacar a Harden, lo cual es para cualquiera el 50% del trabajo, pues cambiar en un bloquea directo el par de escolta debería suponer el trabajo finalizado, toda vez que se permitía que Middleton o Antetokounmpo se enfriasen, los errores continuos en las defensas sobre Durant se veían recompensados con un triple de esos que sólo la suerte hace ir hacia el aro. Y así fue como Durant, que anotó 20 de los 33 puntos de los Nets en el último cuarto, se llevó un partido que tenían perdido con la única ayuda del «día tonto» del cuestionable tirador Jeff Green (27 puntos y 7 de 8 en triples).
El dato: Los puntos de campo dan la victoria a los Bucks 95 a 92, anoche fue muy difícil encajar que algunos contactos en un lado fuesen defensas legales y en el otro faltas personales. Pero ya sabemos de qué peca esta liga y para eso está el factor cancha y el dinero que te has dejado en salarios de jugadores mediáticos.
La clave: Durant. El equipo ganador no presentó ni un sólo argumento digno del deporte profesional, jugó todos los minutos, se jugó todos los tiros importantes.
MVP. Kevin Durant. 16 de 23 en tiros y 13 de 16 tiros libres. A su masivo partido anotador añadió unos aún más masivos 17 rebotes, 10 asistencias 3 robos y 2 tapones. Números que se han dado cuatro veces en la historia de los play offs. Durante varios minutos seguidos del último cuarto daba la impresión de no poder fallar.





