
La selección española de fútbol no fue capaz de anotar ante Suecia en el primer empate sin goles de la presente Eurocopa. La afición española congregada en La Cartuja de Sevilla se fue a su casa con un sabor agridulce por no ver marcar a la tricampeona de Europa.
El resultado deja a Eslovaquia como líder del Grupo E, después de su victoria por 1-2 ante Polonia, que queda como colista. La selección que lidera el delantero del Bayern Múnich Robert Lewandowski será el siguiente rival de los españoles el sábado 19.
Otra vez un debut en una gran cita poco afortunado para la ‘Roja’, que inicia el asalto continental ya a un tanto a remolque después de no ser capaz de plasmar en el marcador la superioridad que ofreció durante casi todo el encuentro ante un rival cuyo planteamiento creció a medida que España fue perdiendo fuelle.
Se volvieron a escuchar pitos a Morata y Luis Enrique le echa la culpa al estado del césped. De manera que ya estamos como siempre: unos señalados y otros llorando. El eterno cantar, la historia interminable, de nuestra selección. ¿Pasaremos a octavos o ya ni eso? Todo dependerá de lo que ocurra el próximo sábado ante Polonia, que llegará aún más necesitada que España tras su derrota contra Eslovaquia.

Eslovaquia golpeó y sorprendió llevándose la victoria (1-2) ante Polonia en un choque en el que demostraron mayor puntería de cara la portería rival y se beneficiaron de la suerte en el primer gol, de Szczęsny en propia puerta, de la expulsión de Krychowiak con media hora por celebrarse y de los repetidos fallos de los polacos en los últimos minutos de partido.
La próxima cita para los eslovacos, flamantes líderes del grupo E, será contra Suecia y ganando ya estarían en octavos de final al sumar 6 puntos en la clasificación.



