En la primera jornada del Grupo C vimos un partido que pasará a la historia para ambas selecciones y otro que, hasta el momento, ha sido el más bonito, entretenido y emocionante de toda la Eurocopa. Tras estos dos partidos, Austria lidera la clasificación con 3 puntos, al igual que Países Bajos con otros 3. Macedonia del Norte y Ucrania quedan con 0 puntos en el casillero. El jueves 17 de junio, Austria y Países Bajos se enfrentan entre ellos para la disputa del primer puesto del grupo.
Austria 3-1 Macedonia del Norte
En Bucarest, Rumanía, daría comienzo el primer partido del Grupo C de la Eurocopa. Lo harían dos selecciones que conseguirían un hecho histórico en el día de hoy.
Primero Austria, que con la victoria por 3-1 ante su rival conseguía su primera victoria en todas sus participaciones en la Eurocopa. El segundo hecho histórico lo protagonizaría la selección rival, Macedonia del Norte debutaba por primera vez en una competición internacional y oficial.
Comenzó el partido con ambas selecciones muy intensas en la presión, con la figura de David Alaba en la posición de líbero para organizar la salida de balón de los austríacos. Pero en los primeros minutos de partido, el jugador clave fue Sabitzer. Con el 9 a la espalda, pero jugando de 8 y de 10 al mismo tiempo, llevó la batuta del equipo austríaco y organizó el ataque y llegadas al área rival. En uno de sus pases nació el primer gol del encuentro, el jugador del RB Liepzing sacó la escuadra y el cartabón para la llegada desde segunda línea de Lainer, que le bastó con impactar el balón con el pie para superar a Dimitrievski y adelantar a los suyos en el marcador.
Macedonia crecía en el partido, Elmas y Bardhi empezaban a tener más protagonismo con el balón y la presión era mejor y más organizada. Un error clarísimo en el despeje de Hinteregger y un desentendimiento entre Bachmann y Alaba lo aprovecharía el más listo de la clase. Goran Pandev, capitán y leyenda de Macedonia, recogería el balón muerto en el área para empatar la eliminatoria y hacer soñar a todo un país.
Pero el sueño se desvaneció en la segunda parte. Cuando el cansancio empezó a hacer mella entre los jugadores de ambos equipos, el partido se convirtió en un constante ida y vuelta. Y entre todo el caos, emergió la figura de Alaba. El capitán austríaco puso calma, experiencia, calidad y jerarquía para decantar el partido en favor de su selección. Gregoritsch anotaría el segundo, tras un centro magnífico de Alaba, y con Macedonia casi abatida, Arnautovic marcaría el tercer y definitivo gol del encuentro.
Primera victoria de Austria en una Eurocopa para soñar con la clasificación a los octavos de final. Macedonia se quedó con la miel en los labios, pero en su primera experiencia en la máxima competición en Europa a nivel de selecciones dejó un buen cartel.
Países Bajos 3-2 Ucrania
En el segundo partido de este grupo, se pudo ver el partido más bonito y emocionante de lo que llevamos de Eurocopa.
Países Bajos presentó su candidatura al título con la sobriedad de De Vrij, el puñal y el camión de mercancías de Dumfries, la masterclass de Frenkie De Jong en medio campo, la llegada y el gol de Wijnaldum y la calidad y visión de Depay. Únicamente, los cinco minutos que fueron desde el 74’ hasta el 79’ empañaron la actuación de la selección de Frank De Boer.
En la primera parte, la “Orange” se asemejó a la naranja mecánica de los 80’. Un fútbol total a los mandos de Frenkie De Jong, Wijnaldum y Depay. Llegaban constantemente y por todos los frentes del ataque. La selección ucraniana no sabía cómo defenderse y, sólo, la falta de acierto de los jugadores holandeses evitó que se fuera al descanso con el marcador a favor.
La segunda parte tuvo todo lo que tuvo la primera y más. Porque además de ver las llegadas de Dumfries por la banda, las conducciones rompiendo líneas de Frenkie y la llegada de Wijnaldum, por fin, todas estas jugadas se tradujeron en goles. Así fue como llegaron los dos primeros goles, una subida del carrilero del PSV llegando a línea de fondo, un centro raso al centro del área, un rechace o despeje muerto en el área que aprovechó, primero, Wijnaldum y, segundo, Weghorst para poner el 2-0 en el marcador.
Cuando parecía que el equipo de De Boer tenía el partido controlado, Ucrania sacó su orgullo a relucir y, Yarmolenko, su zurda. Una pared al borde del área holandesa permitió al talentoso jugador ucraniano sacar un disparo fuerte, con rosca y a la escuadra para marcar, probablemente, uno de los mejores goles de la Eurocopa. Minutos más tarde, Yaremhuk silenciaba el Johan Cruyff Arena con un cabezazo para igualar el partido.
Pero el fútbol decidió ser justo, llegando al final del encuentro un centro de Aké lo remataría Dumfries para volver a adelantar a su país y presentar la candidatura de Países Bajos como una de las selecciones a tener en cuenta.
Ilusiona la selección de Frank De Boer con un fútbol atractivo, vistoso y ofensivo. Llegaba cuestionado a esta Eurocopa, pero después del partido de hoy, salvo ese exceso de relajación que dejó con vida a Ucrania, la afición holandesa tiene motivos suficientes para ilusionarse de cara a la consecución del título.





