Anoche los Suns volvieron a ser superiores a unos Nuggets que contaron con un Jokic de récord y poco más. El 3 a 0 siempre ha sido definitivo y nada hace pensar que esta vez sea diferente. Phoenix pasa de no entrar en play offs a estar prácticamente en la final de conferencia, y no es la primera vez en su historia. Hasta cuatro veces han pasado por esa situación y van camino de la quinta, las dos últimas de la mano de Steve Nash y las dos anteriores con la presencia de Alvan Adams (un jugador por el que siento una previsible simpatía). Antes, los Sixers habían ganado con solidez a los Hawks, recuperando el factor cancha y mostrando de nuevo la profundidad de su plantilla. Los Hawks no se han mostrado precisamente conformistas, así que el cuarto partido será realmente interesante, si Embiid lo permite.

Philadelphia 76ers (2) 127-111 (1) Atlanta Hawks.
Los Sixers retoman el factor cancha y el favoritismo absoluto en la serie, más que la victoria en sí, o las dos victorias consecutivas, es por lo que no ha hecho Atlanta en los dos últimos partidos, dominar o al menos jugar con total confianza. Los Sixers tomaron la delantera en el primer cuarto, no volverían a bajar el pistón. Danny Green se tuvo que sentar dolorido a los 4 minutos de empezar el partido, y los jugadores que salieron desde el banco de los Sixers para jugar en su posición, lo hicieron sensacionalmente, tanto Thybulle (4 puntos sin fallo y 2 robos) como un enchufado Furkan Korkmaz, que salió de lujo al parquet para firmar 11 puntos sin fallo. A los Hawks les estaba costando muchísimo anotar, y apenas conseguían canastas asistidas (2); pero se repusieron y aguantaron esa diferencia en el segundo, su mejor periodo de la noche e incluso recortaron la diferencia hasta el 61 a 56 del final del tiempo. Milton y Howard tomaban la alternativa y eran los nuevos suplentes en anotar sin fallo y con regularidad en su equipo, pero a esas alturas Young, Bogdanovic y Collins ya estaban en su línea más habitual. Un parcial de 11 a 0 en tres minutos del tercer cuarto puso tierra de por medio para los Sixers, ahora eran Embiid y Simmons los que llevaban el peso ofensivo de los Sixers, mientras los líderes de los Hawks no veían aro. La diferencia se llegó a expandir hasta los 22 y el peso de esa losa fue demasiado para los Hawks en el último cuarto. Los esfuerzos de Collins (23 puntos con 10 de 14 en tiros), Young (28 puntos y 8 asistencias con 9 de 17) y Bogdanovic (19 puntos con 7 de 13, aunque 15 de ellos en el primer tiempo) no tuvieron impacto en el resultado final. Harris (22), Simmons (17), Curry (12) o Korkmaz (14) secundaron muy bien a Embiid.
El dato: Mucho acierto en el tiro, sobre todo de los Sixers, muchos puntos, pero 71 tiros libres que dejan claro que el partido no fue ningún paseo. Curiosamente 39 los lanzó Philadelphia, a los Hawks no les sentó bien el arbitraje, desde las palabras de Doc Rivers está siendo una constante de la serie hablar de ello.
La clave: Un tercer cuarto magnífico dentro de un partido sólido. 63% en tiros de campo y ni una sola pérdida de balón en el 34 a 19. Mucha gente ha mirado a la defensa como una de las claves del encuentro, y fue importante, pero teniendo en cuenta que Collins, Young o Bogdanovic superaron el 50% de campo y les anotaron 72 puntos en los cuartos pares, tanto como determinante, no fue. 28 asistencias a 15 para los Sixers.
MVP. Joel Embiid. 34 minutos valorados en 27 puntos, 9 rebotes, 8 asistencias, 3 tapones o 16 tiros libres lanzados. Fue el mejor jugador de entre unas cuantas buenas actuaciones. ¿Problemas físicos? No lo parece…
Phoenix Suns (3) 116-102 (0) Denver Nuggets.
Un partido que cambia la serie, todos conocemos la estadística del 3 a 0, jamás nadie lo ha remontado. Anoche los Nuggets, ese equipo que viene dependiendo demasiado de su estrella y flamante MVP, Nikola Jokic, dependió más que nunca de este, en un encuentro más en el que no existen regularidad alrededor del Serbio. A duras penas se mantuvo Denver en el partido en la primera mitad, un primer cuarto con 10 asistencias y 15 de 21 en tiros de los Suns puso el partido en camino para los de Arizona, pero al final del primer tiempo el marcador reflejaba un neutro 59 a 55. Jokic ya llevaba 15 puntos 12 rebotes y 6 asistencias al descanso. El tercer cuarto volvió a ser para los Suns, nunca en la segunda mitad mandaron por menos de 7 puntos, y aunque un Ayton que había brillado en la primera mitad, desapareció en la segunda (0 puntos y 8 rebotes en 18 minutos), Booker (28 puntos) y sobre todo Chris Paul (27 puntos, 6 rebotes 8 asistencias y 3 robos con 9 de 16 en tiros) tomaron el mando del partido. Denver tiró más y peor, resignados a luchar por el rebote de ataque para no quedar demasiado atrás en el marcador, echando de menos no sólo al que falta (Murray) sino también a los que están (Rivers 5 puntos en 27 minutos, Millsap 0, …). Tan sólo el oficio de Monte Morris (21) y Barton (14 y 7 rebotes) desde el banquillo, ayudó a un Jokic que lo hizo todo, pero que no puede él solo.
El dato: Los Suns han ganado los tres primeros partidos por 17, 25 y anoche 14 puntos de diferencia. Dominio absoluto.
La clave: Los Suns concedieron tan sólo 2 puntos al contraataque mientras castigaron las pérdidas del rival con 20 puntos, anoche hubo un 12% de diferencia entre el acierto de los Suns sobre el de los Nuggets. Si Denver no hubiese capturado 18 rebotes de ataque el resultado podría haber sido escandaloso.
MVP. Nikola Jokic. Recogió su trofeo de MVP de la regular season y se puso a la altura de Kareem y Chamberlain como únicos jugadores en firmar el mismo día más de 30 puntos, 20 rebotes y 10 asistencias. Su 13 de 29 en tiros fue malo, pero no terrible y aunque el 32-20-10 final no sirvió para ganar, merece el reconocimiento que su propio rival le dió tras el encuentro. Enfrente Chris Paul hubiese sido el MVP si Jokic hubiese estado tan sólo muy bien.




