Se enfrentaba el campeón de Copa, el Valencia frente a uno de los dos invitados de la competición, el Real Madrid; y pareció que solo un equipo tuvo la suficiente ilusión para disputar este nuevo formato de Supercopa diseñado por el Presidente de la Federación. Luis Rubiales.
Los blancos, que jugaron de verde, empezaron el partido con las ideas claras. El propósito del equipo de Zinedine Zidane era mimar la pelota, con los Kroos, Modric e Isco generando fútbol, con Casemiro destruyendo el juego del Valencia y con Valverde volando por el campo. El Valencia se limitaba a poblar su propia área y tratar de salir (sin éxito) a la contra con sus dos puntas durante la noche, Ferran Torres y Kevin Gameiro.

1. Foto de Francois Nel / Getty
El primer gol llegó de una forma inesperada. Kroos fue el más listo, pero también el más talentoso al colocar el balón en la portería en un saque de esquina que fue polémico por un posible falta de Jovic a Garay. Aún no se sabe qué estaba haciendo el Valencia y, en concreto, Jaume Doménech en esa jugada.
El gol reforzó a los blancos, que seguían con la misma idea del principio: desgaste del rival mediante la posesión para no sufrir atrás. En el momento que los madridistas usaban las bandas, los valencianistas sufrían. Así llegó el segundo gol, centró atrás Dani Carvajal, remató Modric y el rechace lo culminó de forma brillante Isco para marcar su primer gol esta temporada. Jovic estuvo cerca de sentenciar el partido en un rechace, pero Jaume se redimió de su error.

2. Foto de Sergio Pérez/ Reuters
En la segunda mitad se esperaba una reacción de los jugadores de Albert Celades pero el dominio del Real Madrid se acentuó. Modric e Isco jugaban a placer y tan solo Dani Parejo era capaz de aportar algo de claridad en el juego ché. El croata sentenció el partido con un gol muy suyo: bicicleta ante Gabriel y disparo con el exterior. Con el 0-3 el ritmo del partido bajó y Celades metió a Denis Cheryshev y a Rubén Sobrino, que aportaron energía en el ataque valencianista. Zidane aprovechó para dar minutos a Marcelo, Mariano y James. El primero regresaba de una lesión y los dos siguientes han contado muy poco a lo largo de la temporada para el francés.
Cuando el partido moría, una mano de Ramos señalada por Gil Manzano con ayuda del VAR le permitió al que más lo merecía, Dani Parejo, maquillar el resultado. El Real Madrid disputará la final del torneo ante el vencedor del partido entre el Barcelona y el Atlético de Madrid, por lo que la final de la Supercopa será uno de los clásicos de nuestro fútbol.

























