Recién acaba de comienza esa suerte de competición de paso que se ha dado en llamar ventana FIBA; y ya sentimos ese extraño escalofrío que nos produce observar resultados y convocatorias. La cuestión es que a la FIBA le ha gustado esto de las ventanas, quizá incluso se produzca cierta sensación de poder, y al mismo tiempo la Euroliga sigue manteniendo su posición de no ceder los jugadores para dicha competición… bueno, a excepción de Tornike Shengelia. Un poco de lío, ¿no?. Vamos a analizar lo que ha acontecido en esta primera jornada, no ya como seguimiento de la competición en sí, sino para alumbrar un poco a dónde nos puede llevar esa ventana.
Ahora mismo existen dos competiciones principales que se juegan de manera simultánea a las ventanas y que impiden que sus jugadores sean convocados. Ésto hace que los equipos renuncien a los jugadores de Euroliga y NBA (Y hemos dicho principales, porque competiciones como la G-League o la NCAA tampoco hacen ningún parón). El verdadero abismo lo provoca la Euroliga, competición con la que se rompió el acuerdo, pero el éxodo cada vez más masivo hacia los Estados Unidos de los talentos europeos, recrea una situación digna de realidad paralela.
Ayer Serbia sobrevivió a Letonia en un thriller (101-100) que resolvió el «cuatro» de 34 años Jagodic-Kuridza. Bien es cierto que los más conocidos Teodosic o el ex ACB, Avramovic, lideraron durante todo el encuentro, pero fue el (apostamos) semi desconocido Jagodic el que decidió con algo más que ese último tiro libre. Hablamos de un jugador que está en 8 puntos y 4,5 rebotes en el Buducnost de Podgorica; números que a los 34 años no parecen abrirle muchas puertas… pero se ha colado en la historia de la selección de Serbia (si, en una historia pequeña) por una ventana. Podemos decir que Serbia sobrevivió a sus bajas ante la soberbia actuación de Lomazs, ni más ni menos que la segunda referencia anotadora del… ante último clasificado de la liga turca.
Un susto tampoco es para tanto si al final no pasa nada. Que se lo digan a Grecia, que pudo parafrasear a aquel chico de mi pueblo que dijo una vez: «casi no me caigo». Una Grecia que sin Antetokounmpos (2 en la NBA, otro en Euroliga y el cuarto a medio hacer), pero también sin nombres de la talla de Papagiannis, Papapetrou, Sloukas, Papanikolau… vamos, una Grecia sin Papas. Una Inglaterra liderada por el natural de Brooklyn, Tarik Phillip y un desconocido Okereafor, que en 4 temporadas entre Grecia e Italia no había pasado de los 8 puntos por encuentro, pero que en la paupérrima liga inglesa se acerca al triple doble (12,3 puntos 8,5 rebotes y 8,8 asistencias claramente desproporcionadas). En el mismo grupo, el lío puede ser curioso, y es que Bielorrusia, vuelve a poner en problemas a la Europa clásica. Su victoria ante Turkía de la mano del «burgalés» Maksim Salash, empieza a complicar el desarrollo del grupo. Un buen jugador, que no pasa de 4 puntos en dos temporadas en Burgos, mandando a la poderosa, pero ahora no tanto, Turkía, por la ventana… De momento no hay noticias de Turcos llegando a la frontera con Polonia.
Saltando al siguiente grupo en orden alfabético, tenemos a Suecia ganando a Finlandia en un duelo que puede engañar un poco, toda vez que a Finlandia se le está apagando la brillante generación que le había dado presencias en mundiales y a Suecia se le está poniendo bonito el equipo. Eslovenia se impuso a Croacia en lo que no debería ser noticia a estas alturas. En principio todo en orden si no reparamos en las ausencias, pero una letra más allá tenemos a Alemania, un equipo súper competitivo, dejándose un partido ante Estonia. De Alemania tiró un Sengfelder, que pese a ser bastante poco conocido, al menos podemos decir que viene de hacer enormes partidos con un clásico alemán como el Bamberg. Única buena noticia para una Alemania que caía ¡en casa!. A los mandos de Estonia otro «burgalés» como Kullamae. La victoria de Israel en casa ante Polonia no tiene escusa en una convocatoria que no lastraba para nada a unos polacos que contaban con la disponibilidad del grueso de sus menores jugadores, como no había nadie de Burgos no hacemos más comentarios.
Del resto de encuentros, ya no quedan sorpresas, y es muy probable que los 12 equipos que terminen clasificándose cuenten entre ellos con los derrotados Italia, Grecia, Turkía o Alemania entre otros, pero más tarde o más temprano nos encontraremos con un gran equipo fuera de una competición internacional, por una ventana en la que no podrán convocar a sus mejores jugadores. Así, una generación puntual de estrellas de un país de clase media como esa Alemania que siempre está en segundo plano pero, ocasionalmente despunta de la mano de 4 o 5 jugadores excelentes. Hablamos de la Alemania del 93, la Italia del 99, la Rusia del 2007 (bueno, esa nos da igual), o la Eslovenia de 2017.
¿Y España?. Pues a estas alturas y sin Gasoles, seguimos aupados al segundo puesto en el ranking mundial, de momento estamos capeando con bastante solvencia y los apuros justos, estas clasificaciones. Pero llevamos a 4 jugadores del 10º clasificado en la ACB, 3 de esos 4 jugadores son exteriores que ocupan la misma posición que los dos mejores anotadores del Unicaja, es decir, llevamos a tres exteriores del 10º y nos dejamos a los dos que más meten. Los 5,7 puntos de Paulí en Andorra, los 16 minutos que juega Sima en Manresa, un Pradilla que aún cuenta como jugador del filial… y sí, al menos llevamos a uno del Burgos. Perdemos la ocasión de hacer rodaje con Willy de referencia interior, Garuba y Aldama cogiendo confianza, etc. No es nuestro mejor escenario, desde luego.
Hay 9 selecciones Europeas que han alcanzado medallas mundiales, hay hasta 14 que han ganado algún eurobasket (con la excentricidad de Egipto en un campeonato en el que competía Siria y Líbano y se celebraba en el Cairo, y con la ausencia de Turkía, Croacia y Serbia que no han ganado ninguno) y 20 han conseguido al menos una medalla. Obviamente alguna selección histórica se quedará fuera, pero lo que hay tras la ventana es una realidad paralela en la que el equipo que se clasifica y el que disputa el mundial, no tienen nada que ver.



