La segunda jornada de este All-Star Weekend de Chicago, nos presentaba unos concursos, que ya acostumbran a convertirse, a la postre, en la mayor atracción del fin de semana. No defraudaron.
Todo empezó con el skills challenge. Bam Adebayo arrancó el concurso ganando muy bien a Dinwiddie… los grandes también saben correr en la NBA. Siakam siguió en esa tónica con Beverley, Middleton con SGA y por último, el campeón vigente, Jayson Tatum, cae ante Domantas Sabonis.
Los tres pequeños fuera en primera ronda. Y ojo, porque no eran tres «mancos», tenemos entre los tres eliminados a Beverley (2015), Dinwiddie (2018) y Tatum (2019), tres campeones del evento.
En semifinales, Adebayo elimina a Siakam, y Sabonis gana de nuevo con suspense a Middleton. Se confirma absolutamente la tendencia, y los dos pívots se jugarán la final. Ahí, Adebayo hizo honor a las sensaciones de las rondas anteriores y ganó un concurso de habilidades en el que estuvo brillante.
En mitad de la noche española, llegaría un concurso de triples, que para el basket europeo es el más atractivo. Lejos de la excentricidad de las habilidades, o la explosión atlética del de mates, en el concurso de triples vemos un enfrentamiento entre fundamento puro del basket; el tiro como máxima expresión de este deporte.
La puesta en escena no fue nada buena, Trae Young tiró mal y lento, se quedó en 15 puntos, y no anotó los triples lejanos, que se han añadido con poco brillo al concurso; y que deberían haber sido su punto fuerte. Detrás entra otro pequeñito, Devonte Graham, que tampoco brilla pese a mejorar a Young con 18 puntos. Duncan Robinson hace 19, pero su participación tambien decepciona, mal arranque, pese a que vamos a más…
… y Devin Booker hace 27. El magnífico tirador de Los Suns; como reza su camiseta, homenajeando sus orígenes mejicanos; pasa de invitado de última hora a favorito. Su mecánica está hecha para el concurso, que ya ganó en el pasado. De manera consecutiva, Hield iguala los 27 de Booker y Bertans hace 26 firmando un final de ronda espectacular, anotando 10 de los 11 últimos tiros.
Detrás llegan el favorito del público, Lavine, y el de las casas de apuestas, el vigente campeón, Joe Harris. 23 y 22 puntos, decentes, pero lejos de clasificarse.
La final arrancará con Bertans, que se queda en 22; no es una puntuación desastrosa, pero no parece que vaya a ser suficiente. Y Booker con 26 deja claro que el nivel es otro. Toda la presión sobre Buddy Hield, que hará un gran recorrido y llegará con 25 puntos a los dos últimos tiros con valor doble, dejo que lo vean:
El campeón del concurso de triples es un jugador de la clase media de la NBA, un tirador reputado que lleva ametrallando los aros desde sus tiempos en la universidad; lideró el triples totales en su última temporada, ese año cuajó la 7ª mejor marca de la historia, y en la NBA se ha convertido en el jugador más joven en llegar a 800 triples a pesar de haber entrado muy tarde en la liga, tras agotar su etapa universitaria. A estas alturas de temporada ya ha llegado a 200, es el tercero que más anota por encuentro con 3,8 y promedia 2,7 triples por encuentro en su carrera. Pedigree.
Y por último el concurso de mates, con nervios en el estómago, como siempre; a expensas de si va a haber merecido la pena la espera.
Dwight Howard comenzó el concurso, era el menos favorito con permiso de Pat Connaughton, pero se marchó eliminado con un papel muy digno; no hizo de menos su trayectoria en el concurso y no decepcionó homenajeando a Kobe o a sí mismo.
Pat Connaughton puso la nota de color con su mate estilo «Los blancos no la saben meter», jugó bien sus cartas, pero dejó con la sensación de que podría haber probado algo diferente… nadie contaba con él, pero este jugador tiene el récord de altura en las pruebas del draft por encima de LeBron, Jordan, Wiggins etc. Su primer mate tiró de originalidad con su ropa, y en el segundo subió la dificultad al saltar a Antetokounmpo (que es mucho más alto que la mayoría de los obstáculos que acostumbramos a ver), tocar con el balón, a dos manos, en el tablero y terminar el mate. Fue un 50, se lo merecía.
Dejamos para el final a Derrick Jones Jr. y a Aaron Gordon. Voy a hacer las presentaciones de la manera más clara posible. No hay en la NBA dos jugadores con la capacidad atlética de llegar tan arriba como ellos dos. Son grandes, tienen envergadura y una elevación sobrehumana. Lo que nos dieron en este concurso está al alcance de muy pocos seres humanos sobre la tierra… jamás.
Dejo aquí el concurso de Gordon, disfruten, porque no volverán a hacerlo.
Y aquí tienen al campeón del concurso, Derrick Jones Jr.
El duelo fue intenso, el ganador hizo un concurso absolutamente maravilloso, pero el resultado nos dejó a todos boquiabiertos. Cuando esperábamos que Gordon ganase con su último mate sobre Tacko Fall… el jurado se destapó con una puntuación extrañamente baja, que dejaría en segundo lugar al alero de los Magic. La cara de Gordon, la reacción del público y de los demás jugadores que había sobre la pista fueron un poema, una oda a la indignación y la mala sorpresa. La polémica estaba servida y las declaraciones posteriores no harían sino echar más gasolina al fuego.
Quería saltar sobre Shaq. No quiso hacerlo y todo el mundo empezó a cantar: ‘¡Tacko, Tacko!’. Y me dije: ‘Está bien, tío, vamos a hacerlo’. El chico más alto del pabellón. Saltando a un jugador de 2,28 metros y machacando, que no es tarea fácil», explicó sobre el último mate del concurso: «¿Y por ese me han dado 47? Venga, hombre, ¿qué estamos haciendo?».
«Ya en serio, estamos aquí para hacer cuatro mates. El mejor de cuatro mates. He hecho cuatro o cinco seguidos de 50. Se acabó, está hecho, vámonos a casa. Pero no sé: ¿quién está a cargo de esto?».
Acabó la comparecencia con una mala noticia: no volverá. «No, chicos, se acabó. Debería tener dos trofeos y no tengo ninguno. Ya no más. Mi próximo objetivo será ir a por el Concurso de Triples», aseguró.
Si las declaraciones de Gordon son contundentes, horas después, la respetada Ramona Shelbourne lanzaba una bomba en Twitter.
Todos esos ojos del tweet ahora están en el nativo de Chicago, pero compañero en Miami del ganador y máximo representante histórico de la franquicia de Miami, Dwyane Wade. Lo único que pueden hacer es juzgar por ustedes mismos…























