Anoche vimos dos partidazos de play offs que cuajaron en dos sorpresas por diferentes vías. Por un lado los Clippers volvieron a sobrevivir a los minutos en los que los Jazz te destrozan a base de triples y terminaron dominando sin la presencia de su estrella indiscutible, un Leonard que deja en el aire la realidad de su lesión y sus consecuencias. Paul George fue por fin el tipo de jugador que pretendían que fuese el Lo Ángeles. En el primer partido los Sixers volvieron a caer presas de sus propios miedos y de unos Hawks que están jugando sin ningún tipo de complejo, incluso da toda la impresión de que están disfrutando cada desafío que se les presenta. Entre Louis Williams y Young les comieron la diferencia y la moral, y es que es ampliamente considerado que el equipo de Georgia es el único que no tiene crédito de campeón de la NBA de entre los que siguen vivos, lo que lejos de hacerles ser conformistas, les ha vuelto reivindicativos .
En los últimos días se han anunciado los quintetos ideales, a Ball como ROY, y se ha hablado mucho de la rodilla de Embiid, de lo que le duele a Leonard, o a Conley, del tiempo que va a tener que estar en cuarentena Chris Paul,… la capacidad de esta liga para generar noticias supera nuestro alcance.
Atlanta Hawks (3) 109-106 (2) Philadelphia 76ers.
Remontada histórica de los Hawks que se han abonado a esta manera de ganar los partidos. Si en el partido anterior llegaron a remontar 18 puntos, en esta ocasión la desventaja salvada han sido 26. Los Sixers habían dominado la primera mitad de la mano del duo Embiid (24 puntos y 10 rebotes a esas alturas) – Curry (11 puntos y 3 rebotes), y pese al flojo partido de Simmons (2 de 8 en tiros libres) o Harris, que en defensa se aplicaban a conciencia sobre unos Hawks que por segundo partido consecutivo rozaban el ridículo en ataque en la primera mitad (13 de 42 en tiros). Trae Young cosechó su primera asistencia en una jugada postrera para Collins, que era el hombre más acertado de su equipo. El base había tenido que tirar de recursos para forzar faltas para sostener tímidamente la anotación. Los Sixers habían coqueteado a lo largo del partido con apagarse en ataque, tendencia peligrosa cuando los Hawks comenzaron a ver aro con mayor facilidad. En el tercer cuarto entre Curry (14) y Embiid (7) sostuvieron a duras penas al equipo ante el empuje de unos Hawks que sólo habían podido intercambiar canastas, pero que iban abriendo vías en el rival (8 pérdidas de Sixers en el cuarto, 0 de 4 en tiros de cualquier otro jugador de Philly, 12 puntos y 4 asistencias de un entonado Young). Así entre el final del tercer cuarto y el principio del siguiente un parcial de 11 a 0 para los Hawks atenazaba los frágiles nervios de los locales. Parecía que el equipo que iba por delante fuese el visitante, a 6:25 aún mandaban por 14 puntos, pero a esas alturas su sequía era tan evidente que uno sólo podía encomendarse a la defensa si esperaba ver a los Sixers salir airosos del aprieto. A 4:23 del final dos tiros libres de Simmons (¡aleluya!) pusieron el 94 a 104, pero sobre todo fueron los últimos puntos de Philadelphia hasta una canasta prácticamente en el último segundo de Seth Curry… más de 4 minutos sin anotar jugándose la tercera victoria en unas semifinales de conferencia; terrible. Parcial de 15 a 0 con 11 puntos de un Young que hizo lo que quiso con los Sixers. La tendencia de cada equipo se refleja en la imposibilidad de anotar de Embiid en forzadas posesiones claves como único jugador que dio un paso al frente en su equipo (jugo a Curry) frente a unos Hawks con suficiente personalidad como para irse sin dudas a buscar el miss match en el poste entre Gallinari y Curry. Seth Curry consiguió su tope de carrera en play offs con 36 puntos y 25 en la segunda mitad. Embiid terminó con 37 puntos 13 rebotes 5 asistencias y 4 tapones.
El dato: El parcial de las dos últimas segundas partes es de 123 a 82 para Atlanta.
La clave: A los Sixers se les encogió la muñeca. El factor psique de esta serie va a resultar determinante, quizá jugar contra Atlanta y ser tan favorito está pesando demasiado en jugadores con poca experiencia y un poco dispersos en momentos clave, no se aprecia ninguna progresión en la personalidad de los líderes del equipo.
MVP. Trae Young no juega como un muchacho de 22 años que debuta en play offs, parece un veterano con muchos tiros a sus espaldas. Anoche no empezó bien, hay muchas fases de esta eliminatoria en las que se ha topado con la buena defensa de los Sixers, pero tiene una personalidad muy resiliente, apoyada en un ego descomunal. 25 puntos 6 asistencias 3 robos y una sola pérdida en la segunda mitad. 39 puntos y 7 asistencias en total, anotando muchos tiros decisivos, y sabiendo encontrar su manera de hacer daño hacia el 17 de 19 en tiros libres. Ha llegado a los 30 puntos en la mitad de los partidos disputados en lo que lleva de play offs.
Los Ángeles Clippers (3) 119-111 (2) Utah Jazz.
Son un equipo muy sólido, rodado, compacto, estos Jazz, un equipo que lleva ya años puliendo un baloncesto de altura, moderno, vistoso, agresivo y rápido, que se ha apoyado siempre en la presencia de un base sobrio, director serio de élite mundial, primero fue nuestro Ricky Rubio y más tarde en una búsqueda de subir de nivel el equipo fue Mike Conley. A estas alturas resulta ya muy evidente que los Jazz echan de menos el criterio de un base cerebral. Utah vive o muere en función de cómo tira de tres, en el primer cuarto firmaron un 10 de 15 que ya no sorprende, con Bogdanovic como estilete con 6 de 7. Tan sólo intentaron 3 tiros de 2 puntos, anotando todos ellos. Los Clippers aguantaron el chaparrón con menos triples pero un gran acierto y 6 robos de balón claves para disponer de más tiros que el rival. El segundo cuarto bajó un poco el nivel ofensivo, pero los Jazz aún seguían martirizando al rival con otros 7 triples (de 15 intentos) para 17 en la primera parte. Paul George tiraba de los Clippers con 22 puntos en la primera mitad, ayudado de Morris o Jackson y del 11 a 4 en pérdidas entre ambos equipos. Bogdanovic llevaba a esas alturas 23 puntos y 7 de 13 en triples. El tercer cuarto fue desesperante para el espectador de Utah, tras una primera parte de récord, el 0 de 10 en triples de ese periodo supuso tal lastre que los Jazz no volveríana estar por delante, y de no haber sido por los 4 minutos y medio que se tiraron sin anotar los Clippers, probablemente hubiese terminado el encuentro mucho antes. Mitchell buscó echarse el equipo a la espalda, pero no era su día, y para cuando Bogdanovic volvió a anotar ya era demasiado tarde. Cuando George bajó el pistón, apareció providencial Reggie Jackson para encadenar acciones positivas que ayudasen a la victoria. No le está yendo bien a los Jazz sin base, la opción Ingles no ha salido bien en la serie; perder ante unos Clippers sin Kawhi puede significar un auténtico varapalo a nivel moral, el 6º partido será el verdadero primer reto al que se enfrentan estos Jazz. Morris (25 puntos) y Jackson (22) se conjuraron para hacer olvidar a Leonard, pero George fue el que realmente dio el paso al frente.
El dato: 54 triples y 26 tiros de dos. Hay momentos en los que el uso del triple por parte de los Jazz no responde a un criterio lógico, a la hora de intentar remontar en los últimos minutos, hubo varios lanzamientos que se hicieron por necesidad y sin argumentos tácticos.
La clave: Los Jazz o perdían demasiado balones o no anotaban de tres puntos, no fueron capaces de hacer ambas cosas bien al mismo tiempo. Ni siquiera están ganando el rebote en lo que claramente es una utilización pobre del factor Gobert. Batum y Morris ha sido la pareja interior habitual, con apenas 8 minutos de Zubac como tercera presencia «interior»; el resultado, que los Clippers han mandado 39 a 36 en el rebote. Son las cosas que Utah no hace lo que está marcando sus derrotas.
MVP. Paul George. Está haciendo una serie sensacional, poniendo las voces críticas en su sitio y alcanzando el nivel que se le presupuso cuando Lakers y Clippers se enfrascaron en una dura pugna por hacerse con el alero. Anche firmó 37 puntos con 12 de 22 en tiros y 10 de 11 en libres, asumiendo las posesiones importantes y trabajando en ambos lados de la cancha con unos importantísimos 16 rebotes, 5 asistencias o 2 tapones como complementos. Lleva tres partidos anotando más de 30 puntos y promedia 29,2 puntos y 9,6 rebotes en la serie.




