
El Barcelona recuperó ayer su mejor versión en el Cam Nou. Tras cuatro jornadas ligueras consecutivas sin conocer la victoria, el conjunto azulgrana pasó por encima del Sevilla para recuperar el liderato que el equipo hispalense le arrebató la pasada jornada. El peor dato del encuentro es la lesión de Messi, que tras sufrir una lesión en el brazo se ausentará unas tres semanas de los terrenos de juego. La ausencia de Messi siempre es un problema para el Barça y un beneficio para el rival, pero la situación se agrava cuando el calendario que espera al Barça esta semana le lleva a enfrentarse al Inter de Milán y al Real Madrid.
El partido visto ayer en Barcelona fue muy similar al que se vio varias semanas antes en Champions contra en Tottenham. El Barcelona, bien guiado por un activo centro del campo, controló el partido desde el principio hasta el final para llevarse a casa tres puntos más que importantes. Otra de las semejanzas con el partido que se jugó en Wembley es la alineación que Valverde conjugó para afrontarlo. Una vez más el 4-4-2 fue el sistema de juego que el técnico culé decidió imponer a sus jugadores, formando un sistema de cuatro centrocampistas (Arthur, Busquets, Rakitić y Coutinho), adelantando a Messi y Suárez para que fueran los protagonistas del ataque. Semedo sustituyó a Sergi Roberto en las labores de lateral y Lenglet suplió al lesionado Umtiti.
El partido comenzó frenético. Un Barça indomable, con un Leo Messi aún más indomable arrinconaron a un Sevilla que poco tenía que hacer ante tales embestidas. Solo 2 minutos le costaron al conjunto azulgrana para estrenar el marcador. Un gran pase de Messi que terminó en un delicado toque de Coutinho a la escuadra convirtió una de las primeras jugadas del partido en el primer gol de la noche. Poco después del 1-0 Arana estrellaría un balón en el palo de la portería defendida por Ter Stegen, uno de los máximos responsables de la victoria culé de ayer.
El segundo gol tardaría poco en llegar. El Barça seguía jugando a lo que al conjunto culé le gusta jugar, a tener el balón, a moverlo, y a dejar que los magos hagan lo que mejor saben hacer, magia. Y, como no podía ser de otra manera, apareció el mago, el mejor de todos. En el minuto 12 Messi recibió en la zona de tres cuartos, corrió hacia delante y, tras encarar a un defensa, envió el balón al fondo de la portería para poner el 2-0. Tranquilidad en Can Barça.
Esta tranquilidad tardaría poco en desplomarse. En el minuto 15, durante un lance del juego, Leo Messi cayó al suelo, con tan mala suerte de que, al apoyarse sobre su brazo derecho, se lesionó, por lo que, tras mantener a todo el Camp Nou en vilo, tuvo que ser sustituido por Dembélé. Tras este incidente el partido siguió su línea hasta el descanso. 2-0.
Ya en la segunda parte, el Barça se topó con un Sevilla más ofensivo del que se había podido ver durante la primera parte. En el minuto 57 una polémica acción de Jordi Alba tuvo que ser revisada por el VAR. Tras un centre de un jugador del Sevilla, el balón golpea en el brazo del jugador azulgrana cuando este ni siquiera miraba lo que ocurría. El árbitro, con la ayuda del VAR, decidió que no había nada que señalar.
En el minuto 60 veríamos una de las grandes actuaciones de la noche. Ters Stegen enmudeció al Camp Nou con una doble parada digna de los mejores porteros del mundo. Tras emplear sus reflejos para detener un cabezazo muy cercano, achicó espacio evitando que el Mudo Vázquez acortara distancias. Muy poco después Luis Suárez, en una de la pcoas buenas acciones que protagonizó durante el encuentro, tras zafarse de un rival fue arrollado por el portero sevillista antes de regatearlo. El árbitro lo interpretó como penalti, y así fue como el charrúa marcó su gol anoche. 3-0.
En el minuto 79 el conjunto andaluz convertiría su primer tanto, consiguiendo reducir distancias. Sarabia chutó desde fuera del área y, después de que ese balón golpease en la cabeza de Lenglet, entró en la portería de un Ter Stegen que poco podía hacer ante el cambio de trayectoria del esférico. Poco después, en el minuto 85, el portero alemán del Barça volvió a salvar a su equipo con otra increíble doble parada, consagrándose como uno de los mejores jugadores del encuentro.
Cuando parecía que todo estaba acabado, aún quedaban cosas por ver. En el minuto 88 Rakitić se encontró con un rechace desde la frontal que mandó directo a gol, disparo ante el cual el portero rival poco podía hacer. El croata no celebró el gol ante su ex-equipo. El partido, roto por completo, terminaría con un tanto más, esta vez del Sevilla. En el minuto 90 Muriel cruzó un magnífico disparo que supuso el 4-2 en el marcador.
En definitiva, el Barça, cuando ataca como sabe, es imparable. Sin embargo, el club ha de ser consciente del problema que existe en Can Barça, que es la defensa. Además de las lesiones que acarrea el Barça atrás, los que juegan tampoco demuestran el nivel que sabemos que tienen. La semana que viene, el que vuelve a ser líder, se enfrentará al Real Madrid en el primer clásico sin Messi ni Cristiano Ronaldo en mucho tiempo.
Ficha técnica:
F.C.Barcelona: Ter Stegen, Semedo, Piqué, Lenglet, Jordi Alba, Rakitić, Busquets (Sergi Roberto, 67´), Arthur, Messi (Dembélé, 26´), Suárez (Munir, 80´) y Coutinho.
Sevilla C.F.: Vaclik, Jesús Navas, Carriço, Kjaer (Mercado, 54´), Sergi Gómez, Arana, Sarabia, Banega, Vázquez (Roque Mesa, 68´), Ben Yedder, André Silva (Muriel, 78´).
Transcurso del partido:
Primera parte: 0´: Comienzo, 2´: Gol de Coutinho (1-0), 12´: Gol de Messi (2-0), 45+3´: Descanso.
Segunda parte: 46´: Comienzo, 63´: Amarilla a Vaclik, 64´: Gol de Suárez (3-0), 79´: Gol de Sarabia (3-1), 88´: Gol de Rakitić (4-1), 90´: Gol de Muriel (4-2), 90+´: Final del partido




