El partido arrancó con el guión previsto tras el recibimiento con honores a Valverde, con el Barcelona dominando y merodeando el área griega mientras el conjunto heleno trataba de cazar una contra o trenzar una buena combinación que le permitiese acercarse a Ter Stegen. Así que el interés estuvo, en mayor medida, en ver cómo trataba el equipo de Ernesto Valverde de derribar la muralla de Proto.
Cierto es que, a excepción de una gran jugada individual de Messi, las tres ocasiones más claras del primer tiempo fueron para los delanteros griegos. Quizás por exceso de relajación o por falta de concentración, pudo irse el Olympiakos por delante con apenas tres ataques en cuarenta y cinco minutos.
Con el transcurso de los minutos el Barcelona se fue partiendo, como le sucedió en San Mamés, volcado a buscar espacios y olvidándose del juego posicional. No encontró espacios y lo peor es que volvió a perder el control del partido, algo común el año pasado pero que no habíamos visto todavía con Valverde.
Tras el intermedio se acentuó más la presión del Barcelona sobre el área griega pero sin acierto. Siempre a la espera de que Messi sacase la chistera, el juego culé apenas se pareció a lo visto hasta ahora. Lo que sí ha cambiado es la fiabilidad defensiva, gracias a Ter Stegen -en estado de gracia- y al punto de suerte necesario para que el disparo rival no vaya adentro.
El partido fue agonizando sin cambios en el marcador a pesar de los infinitos intentos de Suárez de romper su gafe con la meta rival sin éxito por el buen hacer de Botía y de Proto. Así terminó el encuentro con el probablemente primer tropiezo significativo de la temporada (Supercopa aparte), siendo además la primera vez que el Barcelona se queda sin inaugurar su casillero en el marcador.
Ficha técnica:
Olympiakos: Proto; Elabdellaoui, Botía, Engels, Koutris; Figueiras, Romao, Fortounis (Djurdjevic, ’84), Tachtsidis, Carcela y Odjidja (Gillet, ’75)
Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Mascherano, Umtiti, Jordi Alba; Busquets, Sergi Roberto (Deulofeu, ’46), Paulinho (Rakitic, ’62); Messi, Luis Suárez y Denis (André Gomes, ’75).
Árbitro: Taylor. Amonestó a Engels, André Gomes.





