Fenotipo. Expresión de la información genética en función de un determinado ambiente. Procede del griego phainein, «aparecer», y typhos, «huella». Lo cual significa las manifestaciones aparentes del patrimonio hereditario del individuo más o menos modificado por el medio ambiente.
En el mundo hay 7500 millones de habitantes, hay más de 100 millones de jugadores federados y 450 millones de casuales, las finales de la NBA fueron vistas por más de 30 millones de telespectadores sólo en USA… pero Rick Barry, estrella de la NBA en los 70, ha tenido tres hijos profesionales del deporte, dos de los cuales jugaron en la NBA.
El baloncesto es un deporte moderno, como casi todos los deportes, al menos tal y como los entendemos hoy en día. Hacer una trazabilidad genética de cómo nuestra predisposición a ser buenos jugadores puede influir en nuestros resultados finales, debería ser científicamente poco riguroso con un muestreo tan pequeño. Demasiado pocas generaciones.
Sin embargo la realidad es que entre la élite mundial, el número de jugadores que proceden de sagas baloncestistas crece de manera exponencial y sin visos de dejar de hacerlo.
Hay una serie de aspectos que determinan lo que podemos pensar sobre porqué ocurre esto.
Uno es la altura, pero esto no responde a la realidad, no todos los hombres altos jugaron al basket, y la altura que alcanza un jugador medio de basket, es, cada día, menos extrema con respecto a la media poblacional. Incluso, a veces, la altura no ha sido transmitida de manera muy directa.
Otro es el medio en el que los hijos de los jugadores se desarrollan. Los ambiente cargados de referentes en los que crecen estos niños harán que se interesen por un deporte para el que física y mentalmente podrían estar muy bien definidos. Y sin embargo no siempre las cosas van en esta dirección. Hay hijos bases de padres pívots, y grandes tiradores de padres que no metían una a dos metros del aro.
El caso es que son legión.
Voy a hacer un ligero repaso a algunas de estas sagas, tratando de concentrarlas en estereotipos y exclusividades.
Para empezar a hablar de las sagas de basket, un 7 de noviembre de 2017 uno tiene que dirigir sus ojos hacia San Francisco, y un poco a la derecha hacia Oackland. Ahí juega el equipo de la época, los Golden State Warriors. La base del equipo la lideran desde hace tiempo Stephen Curry y Klay Thompson. Ambos son dos tiradores de élite con una capacidad ofensiva brutal que han cambiado la manera de jugar al basket en su época. Hubo un momento de sus carreras en el que ambos batían el récord de triples anotados en una temporada jugando juntos. El más discreto de ellos, Klay, es hijo de un doble campeón de la NBA (condición que ahora comparte con su hijo) con los Lakers, un pívot de 2,08m que fue el número uno del draft de 1978. Steph, que tiene ahora mismo a su hermano Seth en el roster de los Mavs (aún no ha debutado esta temporada por lesión); es a su vez hijo de Dell Curry (al que Andrés Montes apodaba «muñequita linda»), un tirador que jugó más de 1000 partidos en la liga gozando de una gran reputación. Si Dell Curry terminó su carrera anotando más de 1 triple por partido y por encima del 40% de acierto, viendo en sus dos hijos las mismas características de enfoque hacia el lanzamiento exterior; Mychal Thompson vivió una carrera en la que triunfó como complemento en unos Lakers demasiado buenos para su talento, pero que en Portland llegaría a los 20,8 puntos 11,7 rebotes y 4 asistencias en una temporada. En 935 partidos hizo 1 de 12 en triples.
Si seguimos en la NBA la tendencia llega a ser abrumadora. El pujante Devin Booker es hijo de Melvin Booker, un jugador mucho más discreto que su hijo, pero que se labró una buena carrera profesional, sobre todo en Europa, aunque jugaría para tres equipos en la NBA. El hijo del espectacular Larry Nance, del mismo nombre, juega con éxito en los Lakers, las similitudes entre ambos son notables, comparten casi idéntica altura y tendencia por saltar demasiado para ser tan altos. Justise Winslow es hijo del legendario Rickey Winslow, uno de los americanos más espectaculares que han jugado en España, y una auténtica leyenda en el Estudiantes, de momento, su hijo, es un jugador discreto en una liga más potente. Por la ACB pasó Corey Crowder, un escolta duro que dejó buenos partidos en el Barcelona, y padre del alero de los Mavs Jae Crowder, más grande y tan duro o más que su padre. El padre de Al Horford, Tito, fue un pionero, siendo el primer dominicano en jugar en la NBA, aunque con un impacto limitado. Glen Robinson y Glenn Rice fueron dos anotadores compulsivos en los 90, sus hijos, del mismo nombre de momento no han tenido el impacto de sus padres. El legendario Dominique Wilkins eclipsó una más que decente carrera de Gerald Wilkins, sin embargo ha sido el hijo de Gerald el que ha acabado en la NBA, Damien, un jugador más discreto que su padre y mucho más que su tío, que se ha labrado una carrera en la NBA a base de defensa y trabajo sucio. Otra ex estrella como Gary Payton sigue las evoluciones de su hijo, un enorme atleta que de momento no encuentra demasiado hueco en la NBA, el es compañero de Payton en los SSonics, Shawn Kemp, también tiene un hijo (de entre muchos) que promete una gran carrera. Tim Hardaway Junior no hará la carrera de su padre, pero el otro día le metió 34 puntos a LeBron. También los hijos de Jason «Chocolate Blanco» Williams, Shaquille O´Neal o LeBron James hacen sus pinitos en el instituto (con más presencia en YouTube que en rankings). Quincy Pondexter, Ed Davis, o Kevin Love son hijos de jugadores que no dejaron una gran huella, pero al menos la dejaron pequeña en la NBA. El Scavolini de Pésaro se granjeó una imagen indeleble con el equipo que en los 90 lideraron dos americanos exteriores, Darren Daye, padre de Austin Daye, y Larry Drew, que comparte nombre con su hijo; el primero ya no está en la liga mientras el segundo sigue luchando por ganarse la vida en la NBA.
Los entrenadores, que también fueron jugadores, han dejado también su huella genética en la liga. Glenn «Doc» Rivers entrena a su hijo en los Clippers. George Karl haría lo mismo, aunque con menor presencia, con Koby Karl. Mike Dunbleay fue mucho mejor entrenador que jugador, su hijo, de momento, le ha superado de corto. El hijo de Fred Hoiberg ha conseguido entrar en el roster de la poderosa universidad de Michigan State, aunque no parece tener demasiado recorrido como profesional.
Y es que en la NCAA la presencia genética de anteriores generaciones es proporcional. Gary Trent, Lamond Murray… comparten nombre y cierta parte de talento con sus padres. Alex Schrempf o Nolan Smith (hijo de Dereck Smith) parecen acusar las alargadas sombras de sus padres. Y no se escapan los europeos de esta tendencia en NCAA. El hijo de Stojan Vrankovic juega poco, pero tiene presencia en la poderosa Duke. Domantas Sabonis, pasó por Gonzaga y está realizando un gran inicio de temporada en la NBA. El hijo de Antúnez, base que acompañaba a Arvydas Sabonis en el Real Madrid, también ha cruzado el charco…
Y es que en España la huella genética es notable. Tenemos en la NBA a dos parejas de hermanos, los Gasol, que fueron los primeros en ser titulares en un All-Star dejando imágenes para la historia. Y los Hernangómez, que son hijos de un ex jugador ACB y una ex jugadora que cuajó una carrera sensacional en España, Margarita Wonny Geuer. Tenemos en la NBA a Alex Abrines, otro hijo de ex jugador. Ambos padres pasaron por la cantera del Real Madrid, dándose la circunstancia de que Guillermo Hernangomez jugó tanto en la cantera del equipo blanco como en el Estudiantes, equipos en los que se formaron sus dos hijos. Aún en la ACB, Alberto Abalde presenta un enorme futuro, se da la circunstancia de que su padre jugaría en la ACB, y su hermana sería una jugadora estelar en Europa y con la selección. Por la ACB andan los hijos de Geert Hammink, Shane, jugador muy diferente a su tosco padre; no se parecen como sí lo hacen los Tim Kempton, padre e hijo, pívots de similares características y carreras, que han coincidido en Bilbao viendo a sus hijos. Javier Beirán es hijo del mítico tirador del Real Madrid. Phil Pressey, base del Barcelona, es hijo de un base que se labró una enorme carrera en la NBA de los 80 con unos Bucks por los que pasó Jack Sikma, padre de Luke, que ganó la ACB con el valencia el año pasado y ahora juega para Aíto en Alemania.
Jayson Granger pertenece a otro tipo de jugador al que genéticamente su padres le han beneficiado. Su padre fue un americano que hizo carrera en Uruguay hasta conseguir la nacionalidad. Su madre, ultrafondista. Jayson es uno de los bases con un motor más impresionantes de Europa. El número uno del draft y estrella de los Timberwolves, Andrew Wiggings, es hijo de Mithell Wiggings, un ex jugador de la NBA, pero su madre Marita Payne, ex atleta, también puso de su parte. La madre de JaVale McGee tuvo una carrera en la WNBA que ya querría su hijo. Se dice de Yao Ming que el gobierno chino «impulsó» el matrimonio de sus padres pensando en las características físicas que podrían llegar a tener sus hijos. Su padre, Yao Zhiyuan, mide 2.08 metros, y su madre, Fengdi Fang, 1.88 metros fue capitana de la selección de China. Yao se ha casado con un ex jugadora de la selección China.
El caso es que podemos extendernos sobre este tema todo lo que queramos, hemos dejado por el camino bastantes casos más o menos conocidos de jugadores con padres jugadores. Darjo Saric, Sergey Karassev, Danillo Gallinari, Andrea Meneghin, Andy Rautins, Gerald Henderson, Wesley Matthews… y los que se habrán perdido en nuestra memoria, así como a las hijas de jugadores, que también son numerosas; o el extremo caso de padres e hijos que coincidieron jugando . Si la tendencia continúa, podríamos ver en pocos años a nietos de ex estrellas NBA dominando el basket mundial, y esto en una era de globalización sin precedentes, sería algo a tener en cuenta, porque deja en nuestra mente la pregunta clave:
¿Existe el fenotipo basket?
P.D. Dejamos para el final, y a modo de post data, a unos de los casos más curiosos. Tanto Jerami Grant, alero de los Thunder, como Jerian Grant, base de los Bulls son hijos de Harvey Grant. Jugador con una carrera muy sólida en la NBA, que era hermano gemelo del mítico Horace Grant, que fue All-Star y varias veces campeón de la NBA con Bulls (3) y Lakers (1). Tienen un tercer hermano que se desempeña ahora mismo en la liga lituana. Rafael y Tomás Jofresa fueron los bases del Joventut durante años, triunfaron como jugadores, David Jofresa no pudo hacerlo aunque debutó en ACB, y este año hemos visto en la supercopa de la ACB tirar en el concurso de triples a Gerard, ambos hijos de Rafael… pero es que su abuelo, Josep María, ya fue internacional con la selección española.







