
Tras la «final» en la casa turca, Real Madrid y Galatasaray volvieron a verse las caras esta vez en la ‘casa blanca’, ventaja que aprovechó el conjunto de Zidane para asegurarse el pase a octavos.
Con la victoria en Turquía, el Real Madrid conseguía alzarse al segundo puesto en la clasificación y avanzaba un escalón más para conseguir ese pase a octavos tan ansiado para la afición madridista.
La primera parte comenzaba con una gran superioridad por parte del Real Madrid que aprisionaba al Galatasaray en su área. Debido a esto el Madrid conseguía marcar un doblete en el minuto 7′ con un Rodrygo con desparpajo y un olfato goleador del que carece su compañero Vinicius, que no fue convocado.
No tardaría tampoco en llegar la primera cartulina amarilla vista por el «ex» de la Roma y del Sevilla, Nzonzi, acompañada de penalti. Como es lógico Ramos no perdonaba la pena máxima y conseguía el tercer gol del Madrid en 17′ minutos de juego.
La única acción de peligro del Galatasaray la realizaba Lemina tras un disparo a puerta que obligaba a Courtois a despejar el esférico a córner. Poco tiempo después, Casemiro marcó de cabeza, pero su gol fue anulado por fuera de juego.
Minutos antes de que terminara la primera parte, Marcelo se marchaba lesionado tras molestias físicas y el Madrid ponía el cuatro a cero con una asistencia de Rodrygo a Benzema que no dejaba pasar la oportunidad, igualando así a Di Stefano.
En la segunda mitad, el Galatasaray efectuaba dos cambios, dando salida a su goleador Andone y entrada a Donk, para aportar algo de físico en ataque y también más colaboración en defensa. El portero uruguayo, Muslera, frenaba todos los ataques que realizaba el conjunto blanco que, con un Hazard cada vez más eléctrico, el Madrid veía más remates y más jugadas en el área rival, teniendo así mas facilidad a la hora de atacar.
En el minuto 60′ Zidane realizaba su segundo cambio, que daba descanso a Casemiro para darle entrada a Modrič, cuya labor era organizar y manipular el centro del campo para ofrecer más dominio del balón al Real Madrid. También entraba Isco Alarcón, que en su primer toque de balón ya obligaba a Muslera a despejar la pelota a córner.
El quinto gol lo ponía de nuevo Benzema tras un pase de Carvajal, ventaja que sentenciaba el partido y cerraba por completo los ataques de los turcos. A los pocos minutos se producía un hecho histórico cuyo protagonista era Rodrygo. El brasileño realizaba una pared con Benzema y ponía el sexto, haciendo un hat trick que pasará a la historia de madridismo.
El pitido del árbitro daba ya el pitido final y el madridismo recuperaba la alegría y la emoción, pero sobretodo la esperanza en conseguir títulos en esta temporada.























