¿Podemos hablar ya de crisis en Cleveland? Esta palabra que tan de moda está en la prensa de Madrid nos viene muy bien para definir el momento que atraviesan los Cavs. La profunda remodelación de la plantilla nos inducia a pensar que se necesitaría un proceso de adaptación para coger automatismos y crear una identidad nueva. Con lo que no contábamos es que ese proceso fuera a ser tan largo e intenso. A las inesperadas derrotas que ya comentamos la semana pasada le tenemos que sumar otras tres contra Knicks, Pacers y Howks, tres equipos que no están en las quinielas para entrar en Playoffs.

Para que Cleveland ganara un partido, Lebron James se tubo que disfrazar de superheroe para anotar 57 puntos a washington cargándose así el equipo a las espaldas.
Si miramos arriba del todo de la clasificación, en esa misma conferencia, nos encontramos a unos Celtics absolutamente intratables. Los jugadores de Brad Stevens ya suman 7 victorias seguidas con un Irving estelar que obliga a sus aficionados a ver los partidos con babero. Especialmente meritoria fué la última victoria del viernes en Oklahoma. Los Celtics se marcharon al descanso con una desventaja de 18 puntos que fueron capaces de remontar en un segundo tiempo tremendo donde Horford brilló como anotador.
Con las mismas victorias que Boston encontramos a unos sorprendentes Detroit Pistons a los que estrenar nuevo pabellón parece que les ha ido muy bien. Los de Stun Van Gundy, junto con Orlando, están siendo la sorpresa del este con un Drummond que ha mejorado una barbaridad en los tiros libres. A demás, la incorporación de un perro de presa como Avery Bradley les ha aportado una dureza defensiva que no tenían años anteriores y que les ha llevado a dar un salto cualitativo importante.
Los que también parece que han entrado en una buena dinámica son los 76ers. Los de Philadelphia han encadenado 3 victorias seguidas con un gran Ben Simmons que está presentando una seria candidatura para llevarse el Rookie del año, y eso que solo llevamos 3 semanas de competición
Para ir acabando con el este, tenemos que destacar las declaraciones de dos grandes jóvenes estrellas como Porzingis y Antetokoumpo declarando fidelidad a sus franquicias. El letón salió a desmentir unas palabras de su hermano diciendo que se iría si la situación deportiva no mejoraba en la gran manzana y afirmó que quiere seguir allí muchos años. El griego, por su parte, dijo que no quiere irse de Milwaukee porqué no sabe si en una gran ciudad como Miami o Los Angeles seria el mismo jugador. Está claro que Antetokoumpo tiene la cabeza metida al 100% en el baloncesto.
Si nos fijamos en el Oeste, los Warriors parece ser que ya han cogido la buena dinámica encadenando 3 victorias seguidas, algunas en pistas complicadas como Clippers o San Antonio. Precisamente los Spurs empiezan a echar de menos a su estrella Kahwi Leonard ya que esta semana han encadenado dos derrotas seguidas que les han bajado a la realidad. Aún así, se mantienen con un récord positivo. El líder de la conferencia, por ahora, sigue siendo unos Huston Rockets que siguen viviendo del tiro de tres puntos. Mucho merito el que tiene un Mike D’Antoni que sigue sin contar con Chris Paul, su gran incorporación.
La tercera semana nos sirve también para confirmar el buen momento de los Memphis Grizzlies que fueron capaces de ganar a la pista de Clippers con Gasol y Conley tirando del carro. Su irregularidad en casa, pero, les ha hecho bajar algún escalón en la clasificación.
A nivel individual, esta semana es obligatorio hablar de DeMarcus Cousins. El pívot de los Pelicans sigue estando imparable bajo del aro y esta promediando unos números de MVP. Salvo sorpresa, será el jugador de la semana de su conferencia.
Terminamos este repaso hablando de un rumor que ha salido a la luz estos últimos días. El pívot de los Sixers Jahlil Okafor, número 3 del draft de 2015, está siendo ofrecido a varios equipos y el que parece estar mas cerca de adquirirlo es Boston Celtics. Mucho talento en un jugador al que las lesiones y su bajo nivel defensivo no le han permitido cumplir las altas expectativas que tenían puestas en Philadelphia.




