Girona y Barcelona se daban cita en Montilivi para enfrentarse en el derbi catalán del que tanto se ha hablado este año. Y es que, tal y como recordaréis, la Liga de Fútbol Profesional propuso la idea de que se jugase en tierras estadounidenses, concretamente en Miami, propuesta que se topó con la negativa de la FIFA.
Llegaban ambos conjuntos algo mermados en lo anímico debido a los tropiezos coperos cosechados hace apenas unos días a un partido que se preveía bastante físico, de ahí la inclusión en el once titular de Arturo Vidal en detrimento de Arthur.
Nada más arrancar el encuentro se vieron claramente las intenciones del conjunto local, que apostó por un juego muy intenso acompañado de una gran presión en campo rival. El Barça, tal vez contagiado por el equipo contrario, también comenzó incomodando a su rival en la salida del balón, aunque no con tanto entusiasmo.
Con los primeros intercambios de golpes llegó el tempranero gol de Semedo, que culminó una jugada algo embarullada que el cuadro local no fue capaz de despejar contundentemente. Primer gol con la camiseta del Barcelona para el ágil lateral portugués que no dudó en tirar después del despeje fallido de Bernardo.
A pesar del gol, los ataques por parte de ambos equipos fueron continuos, como el que propició la intervención del VAR después de un forcejeo dentro del área entre Jordi Alba y Stuani, aunque finalmente se acabó decretando que no era suficiente como para señalar penalti. La respuesta a este ataque local estuvo en los pies de Coutinho, que desaprovechó la oportunidad de aumentar la distancia en el marcador al fallar un mano a mano bien resuelto por Bono.
Esto precedió a una fase del partido dominada por el Girona, salvo ciertas ocasiones sin demasiado peligro para el equipo de la ciudad condal. Los Blanquivermells consiguieron hacer sentir incómodo a su rival con un asfixiante marcaje al hombre cuando la pelota estaba en posesión de Ter Stegen, acompañado de peligrosos ataques que se encontraban con la negativa del guardameta alemán. El Barça buscó sin éxito bajar el ritmo del partido e imponerse sobre el verde debido a la gran labor del conjunto dirigido por Eusebio.
Pese a esto, el Barçelona lo intentaba por medio de Suárez y Messi, el cual recibió una falta en la frontal que el mismo tiró y que también provocó la aparición del VAR. Después de esos momentos de incertidumbre que acarrea la inclusión de este tipo de tecnología en nuestro fútbol, se determinó que Juanpe despejó ese balón con el hombro y no con la mano tal y como los jugadores visitantes trataban de explicar a González Fuertes.
Sin embargo, las ocasiones locales se seguían sucediendo, algunas de ellas con bastante peligro, como la doble ocasión que tuvieron al borde del descanso. Primero fue un tiro de Stuani al que respondió bien el guardameta culé, pero no fue capaz de blocarlo, lo que fue aprovechado por Pere Pons desde segunda línea para probar suerte nuevamente con Ter Stegen ya vencido, aunque el tiro fue abortado por Piqué bajo palos.
Así nos íbamos al descanso, con una primera parte dominada por el Girona que llevó el peso del partido y las ocasiones, pero no la efectividad, que corrió a cargo del conjunto dirigido por Ernesto Valverde. Tras el paso por vestuarios, la tónica dominante del partido siguió siendo la misma. Esto ni siquiera cambió cuando en el minuto 51, Eusebio veía como se quedaban con uno menos tras una falta por detrás de Bernardo sobre Suárez que provocó que el colegiado le mostrase la segunda cartulina amarilla al central colombiano. Pese a estar con uno menos, las ocasiones locales no cesaban, al contrario de lo que cabría esperar tras la expulsión. Por ello, Valverde optó por buscar la solución en el banquillo y dio entrada a Arthur en busca de controlar el partido.
La entrada del jugador brasileño supuso el fin de ese Girona intenso, creando ocasiones, yendo fuerte al choque y protestando cualquier mínima jugada dudosa, para dar lugar a un equipo muy diferente y al que le fallaban las fuerzas. Tras bajar el ritmo del partido, se pudieron ver combinaciones más largas en el cuadro culé que terminaron por adormilar al conjunto local.
La sentencia llegó de la mano, o de los pies mejor dicho, de Messi que picó la pelota por encima de Bono tras una gran jugada de Jordi Alba y Suárez. Nuevamente tuvo que hacer acto de presencia el videoarbitraje para corroborar que la posición del lateral era correcta y así lo hizo, por lo que se puso el 0-2 en el marcador.
Con el Girona vencido y exhausto, llegaron los cambios por parte de ambos conjuntos con la mente puesta en la vuelta de Copa. Tras las sustituciones, el Barça gozó de un par de ocasiones que se toparon con un espectacular Bono que salvó a su equipo de un resultado más abultado.
Así se llegó al final de un partido en el que el Girona puso la intensidad y las ocasiones pero se le olvidaron los goles. Gran partido de los jugadores de Eusebio, liderados por buenas versiones de Stuani, Pere Pons y Bono, pero que aun así no consiguieron ganar y ya son 10 jornadas las que llevan sin sumar los 3 puntos.
Por su parte, el Barcelona fue efectivo más que dominante, aunque completó un partido bastante gris, que solo mejoró con la entrada de Arthur. Nueva oportunidad para Coutinho, esta vez obligada debido a la lesión de Dembelé, que el carioca no aprovechó y que sigue sin ser el jugador que deslumbraba en Liverpool. Mal partido en general de todo el equipo, pero a pesar de ello, consiguieron llevarse el triunfo y ya van 8 victorias ligueras consecutivas.
Alineaciones:
Girona: Bono; Alcala, Espinosa, Juanpe; Pedro Porro, Pere Pons, Granell (Paik 86´), Fernández; Portu (Lozano 80´), Aleix García (Douglas Luiz 70´) y Stuani.
Barça: Ter Stegen; Jordi Alba, Lenglet (Vermaelen 77´), Piqué, Semedo; Arturo Vidal (Arthur, 58´), Busquets (Sergi Roberto 82´), Rakitic; Coutinho, Suárez y Messi.
Goles: Semedo, min. 9 (0-1) , Messi, min. 68 (0-2)
Amonestaciones: Espinosa (29´y 51´), Lenglet (31´), Arturo Vidal (37´), Busquets (43´), Bono (52´), Juanpe (69´), Stuani (89´).




