Francia y Dinamarca disputaron en Luzhniki el encuentro con el que finalizaban la fase de grupos con una idea en común: el bien de ambos, o lo que es lo mismo, el empate. En caso de empatar, Francia se aseguraba el primer puesto y Dinamarca la clasificación, sin depender de lo que hiciera Australia en su encuentro ante Perú que se disputaba a la misma hora en Sochi. Deschamp, consciente de que la clasificación ya estaba asegurada y contaba con algunos de los titulares apercibidos, decidió dar la titularidad a jugadores que habían disputado pocos minutos (como es el caso de N´Zonzi), o que directamente no habían disputado ninguno (como Mandanda o Sidibé). Por su parte, Dinamarca si optó por un once con pocos cambios por si necesitaban ir a por el partido o remontar el marcador.
El primer cuarto de hora fue casi un monólogo danés, con un gran Braithwait (una de las pocas novedades en el once) que provocó casi todo el peligro de su equipo. Sin embargo, la primera (y casi única) gran ocasión del partido estuvo en las botas de Giroud, cuyo disparo fue enviado a córner por Kasper Schmeichel. Tras este primer dominio danés, vino el francés que se tradujo en un juego más pausado pero que buscaba la meta danesa. Muestra de ello es que las ocasiones al final de la primera mitad fueron para los galos, con sendos remates de Dembelé y Giroud fuera, y uno de Griezmann que detuvo Schmeichel.
La segunda mitad, con los daneses conscientes de que Australia estaba perdiendo ante Perú, fue prácticamente un monólogo francés donde apenas generaron ocasiones ambos equipos, lo cual despertó el enfado de la grada. De Dinamarca, únicamente destacar un tiro libre de Eriksen que detuvo en dos tiempos Mandanda evitando que capturara el rechace Cornelius. Por parte de los franceses, un par de intentos desde fuera del área de Fekir que acabaron marchándose fuera. De hecho, la entrada del extremo del Olympique de Lyon le dio algo de vida al ataque francés, paralizado por la defensa danesa que impedía filtrar balones a pesar de que los de Deschamps rondaban su área constantemente. El reparto de puntos se convirtió en realidad al finalizar el encuentro, convirtiéndose este en el primer 0-0 de este Mundial tras 37 encuentros, lo cual supone un récord en la historia de la competición. Franceses y daneses esperan ahora a sus respectivos rivales en octavos, los cuales saldrán del grupo D, donde Croacia ya está clasificada (y que, presumiblemente, será primera de grupo, enfrentándose a Dinamarca) y Nigeria, Argentina e Islandia (estas dos últimas a expensas de un milagro) buscando la clasificación.
Ficha del partido:
- Dinamarca: Schmeichel; Dalsgaard, Kjaer, Jorgensen, Larsen; Christensen, Braithwait, Eriksen, Delaney (Lerager min. 91), Sisto (Fischer min. 59) y Cornelius (Dolberg min. 74).
- Francia: Mandanda; Sidibé, Varane, Kimpembe, Lucas Hernández (Mendy min. 49); N´Zonzi, Kanté; Dembelé (Mbappé min. 77), Griezmann (Fekir min. 68), Lemar y Giroud.
- Árbitro: Sandro Ricci.
- Incidencias: Estadio Luzhniki, 78.011 espectadores.
- Goles: 0-0.




