Recortaron los Clippers en la serie haciendo daño allí donde más daño hacen los Jazz, en los triples, pero no olvidando que son un equipo completo, sobre todo por su capacidad defensiva. Olvidaron cualquier tipo de complejo y salieron con sus virtudes como arma. Fuera los pívots del quinteto titular, menos minutos para los interiores y Batum y Morris defendiendo con mucho éxito la zona. Los Clippers no han inventado nada, simplemente se han redescubierto a sí mismos; pero también han concurrido dos circunstancias que venían solapándose, Leonard y George han jugado bien al mismo tiempo. Ahora Utah tiene un reto a su altura al que enfrentarse.
Utah Jazz (2) 106-132 (1) Los Ángeles Clippers.
Se entienden mejor los parciales del partido con una simple consideración. Los Jazz salieron con un 8 a 0 en apenas 1:14. ¿Porqué propongo analizar desde ese punto temporal? Si excluimos ese destello puntual al inicio, los parciales de los dos primeros cuartos serían unos contundentes 27 a 15 y 37 a 16, ambos para los Clippers. Y es que pese a todo al descanso los Clippers mandaban por un relativamente cómodo 64 a 49. El tercer cuarto fue para los Jazz, otra vez Reggie Jackson y Paul George se habían salido en la primera mitad (14 y 20 puntos respectivamente) y otra vez tomaban un perfil más discreto tras el descanso. Afortunadamente esta vez Leonard fue el de siempre y controló desde sus 12 puntos que la ventaja no bajase de los 8 en ningún momento. Los jazz eran fieles a su juego de siempre, y estaban atormentando una noche más a su rival a base de triples, pero no sólo las piezas importantes de los Clippers funcionaba, lo estaba haciendo muy bien el tiro exterior, y conseguían prácticamente equilibrar esa faceta; esto es importantísimo para analizar el encuentro; los Clippers construyeron su ventaja desde un acierto excepcional, no neutralizando al equipo contrario. Finalmente serían un parcial de 10 a 0 para los Clippers, culminado con triple de Batum (17 puntos 7 rebotes y 4 de 6 en triples) el que completó la remontada. Dominaron los Clippers, primero apoyándose en el francés, en Jackson (17 puntos con 5 de 6 en triples) y George (31 puntos y 5 asistencias con 6 de 10 en triples), pero siempre en el acierto exterior. Ingles, Mitchell, O´Neal y Clarkson se combinaron por su lado para 18 de 34 desde más allá del arco, pero al final los locales necesitaron 10 lanzamientos menos para anotar la misma cantidad total y cuando quisieron llegar a la zona, anotaron con facilidad. La segunda mitad de Leonard hizo el resto, no van a perder los Clippers mientras él esté a este nivel y sus compañeros no paren en todo el partido de anotar sus tiros de tres… aunque la pregunta es: ¿durante cuanto tiempo podrán mantener esta racha? Con la de anoche les incluso les sobró… la respuesta podría estar en el hecho de que los Clippers anotaron un tope de la NBA de más del 41% de sus triples durante la temporada regular y habían caído 5 puntos en play offs. ¿Se abre una nueva vía?
El dato: Ateniéndonos a la temporada regular, en esta serie se ven las caras dos equipos que son TOP 7 en todos: triples anotados, % de acierto, peor % de acierto del rival, menos triples anotados por el rival. La media de Leonard en lo que va de serie es de 226,0 puntos 7,7 rebotes y 4,3 asistencias, la de George… también.
La clave: Normalmente a los Clippers no les bastaría con superar en el tiro de campo a los Jazz, pero anoche los % mostraban un 56 a 43, fundamentado entre otros aspectos en ese acierto en la zona (44 a 32). Los Jazz fracasaron a la hora de entrar en la zona y forzar faltas, y además encajaron un 12 a 2 en esa parte del campo que queda entre la pintura y el tiro de tres, exactamente el lugar en el que Kawhi te mata.
MVP: Dejamos para el final a un Kawhi Leonard que pasó de una primera parte simplemente discreta a una segunda marca de la casa. 10 de 12 en tiros y 24 puntos en esa segunda parte. En total 14 de 24 en tiros, 34 puntos 12 rebotes y 5 asistencias; apareciendo además, como en tantos partidos de play offs, justo en esos momentos muy tensos en los que su equipo baja un poco el ritmo. No tiene porqué ser consciente, pero cuando uno ve jugar a Leonard, a veces es observable su capacidad para elegir en qué momento pisar el acelerador, casi como si estuviese eligiendo él en qué momento su energía es muy superior a la del resto, y matando el partido ahí.




