Se nos antoja que acabamos de asistir a una de las temporadas más abiertas de los últimos años, con una cantidad pocas veces vista de candidatos muy sólidos al anillo y una barbaridad de detalles que han condicionado lo que hemos visto de liga hasta ahora. Vamos a proceder a resumir someramente lo que ha sido la temporada de cada equipo de la NBA. Empezamos.
Cola de ratón.
Los Houston Rockets empezaron el año con alguna incertidumbre y terminaron con un equipo nuevo, sin mucha base y listo para reconstruir desde 0, o casi 0. Agotado el proyecto Harden, que tomó las de Brooklyn, se han centrado en probar talento joven sobre el que reconstruirse, tarea complicada si tenemos en cuenta que sus pasadas buenas temporadas y sus traspasos les habían dejado sin prospectos vía draft. Hasta 8 jugadores que han vestido la camiseta de los Rockets han promediado 16 puntos o más, con 4 superando los 20. La llegada de John Wall sólo ha servido para que veamos como la carrera del base se apaga, Chris Wood se ha erigido en el pilar sobre el que empezar a edificar. Lo más positivo es que han traído a la liga a una decente cantidad de talento nuevo. Adiós Harden, Tucker, Oladipo… hola a Olynyk (19,1 puntos 8,5 rebotes 4,2 asistencias), Wood (21,0 puntos 9,6 rebotes), Kevin Porter Jr. (16,6 puntos 6,3 asistencias), JaSean Tate (11,4 puntos y 5,4 rebotes). A priori son mucho mejor equipo de lo que han dejado ver en esta temporada y tienen mimbres para ser, al menos, competitivos y tienen buenas opciones en el próximo draft para volver al play off en dos años.
Tal vez no sean el peor equipo de la liga por récord, pero el presente de los Detroit Pistons no tiene buena pinta. Su mala temporada podría cargarse el premio a Jerami Grant a jugador más mejorado (22,3 puntos 4,6 rebotes y 2,8 asistencias), una de las poquísimas buenas noticias en una ciudad adicta a la depresión. Recuperar a Josh Jackson para un cierto nivel y la llegada de Saddiq Bey a la liga, las dos únicas alegrías que nos han dado. Miran al futuro sin saber a dónde van.
Otro equipo del perfil de los Rockets fueron los Orlando Magic. Cansados de ver cómo sus proyectos se diluían entre lesiones que nunca les dejaban en paz, decidieron hacer tabula rasa y dejaron ir a sus tres jugadores de más valor de mercado. Una vez fuera Evan Fournier, Aaron Gordon y Nikola Vucevic, el resto del año se han dedicado a ver los partidos pasar mientras vigilan el próximo impacto de Bamba, Okeke, Cole Anthony o R.J.Hunter (desde ya digo que es el gran beneficiado de estos movimientos). Ha quedado un equipo limpio, con talento joven y barato y margen salarial, especialmente cuando en un años Harris libere sus 20 millones. Mucho trabajo por delante, y hueco para acometerlo.
Empezaron coqueteando con el play-off, pero ahora podemos pensar que desde el principio Oklahoma City Thunder tuvieron claro que había que «tirar» la temporada. Tienen una auténtica barbaridad de próximas rondas del draft, y ahí se juegan su futuro. Son el equipo de la liga que menos salario tiene comprometido, y eso que se comieron el contratazo de Al Horford (le quedan dos años y 53 millones; 26,5 de ellos no garantizados). Es previsible que Horford de cara al futuro busque salir de la franquicia, y es complicado que sea vía traspaso. La temporada de Shai Gilgeous-Alexander (23,7 puntos 4,7 rebotes y 5,9 asistencias) fue sensacional hasta su lesión, del resto, buenas prestaciones de Ty Jerome (un jugador inteligente al que un necesario trabajo físico podría convertir en una sólida presencia en la liga), Isaiah Roby (magníficos detalles de gran jugador de rotación), Moses Brown (una especia de caso Whiteside, explosión tardía con un perfil que encaja mal en la NBA actual), Luguentz Dort (su presencia defensiva le ha hecho subir mucho en caché, y presumo que terminará sobrepagado)… y sobre todo un Pokhusevski al que se le han visto detalles de futura estrella de la liga pese a sus extraños números. El equipo de la liga con mejores mimbres para dar la vuelta a su situación.
Los Cleveland Cavaliers tienen combo de bases para muchos años, la temporada de Collin Sexton le debe confirmar como nueva estrella de la liga, en ataque es más un anotador que un jugador completo, pero su capacidad de anotar 24,5 puntos con buenos % y ser un defensor de élite le hacen valiosísimo. A su lado crece adecuadamente Darius Garland, un jugador de unas condiciones superlativas, que por lesiones y el perfil bajo de su equipo está bajo el radar de los grandes titulares. Ya vale 17,4 puntos y 6,1 asistencias. La tercera pata del taburete sobre el que se mantiene en pié el proyecto de Ohio es Jarret Allen, que liberado del «yugo» de su papel reducido en Brooklyn, parece que ha encontrado el lugar en el que explotar en Cleveland. No están sólos, hay una buena cantidad de jugadores que son capaces de aportar cosas interesantes, liderados por Okoro, Nance u Osman… pero el verdadero asunto que tienen que resolver es Kevin Love. No hay que dejar de lado el hecho de que durante media temporada fueron equipo de play off / play in.
Como su primera ronda no iba a ser para ellos, los Minnesotta Timberwolves cambiaron de plan a media temporada. Tiradas las opciones de play off y con algunos jugadores preguntándose qué hacían allí, le quitaron cualquier corsé a Anthony Edwards para ver de qué era capaz el chico. La apuesta es clarísima, pero el próximo año todo tiene que pasar por las manos de KAT y Russell, con Edwards libre de presión como tercer arma. Encajar a Ricky Rubio y Malik Beasley con esos tres es imposible sin desperdiciar rendimiento de alguno o varios de ellos, así que por ahí hay trabajo en los despachos, el buen final de campaña no ilusiona demasiado, toda vez que los Wolves llevan ya muchas temporadas decepcionando, y en la plantilla prácticamente no se encuentran tres defensores decentes.
No man land.
La debacle de los Toronto Raptors esta temporada ha sido terrible. Un equipo llamado a ganar cerca de 50 partidos ha quedado fuera de play in y con cerca de la mitad de las victorias exigibles. Su plantilla va perdiendo talento a más velocidad de la que suma, y Lowry podría haber jugado sus últimos partidos como Raptor. Siakam y Van Vleet han sumado números vacíos, Powell se fue para hacer hueco al prometedor Trent, pero éste no ha superado el rendimiento del primero, especialmente si tenemos en cuenta que Powell era un gran defensor. La explosión de Chris Boucher y Anunoby, lo único positivo. Fracaso con la incorporación de Baynes.
¿A dónde van los Sacramento Kings?. De´Aron Fox ha explotado definitivamente (25,2 puntos y 7,2 asistencias) y podemos hablar de él como jugador franquicia, pero el rendimiento esta temporada del resto, pasando sobre todo por un Bagley (14,1 puntos y 7,4 rebotes) que parece que va a ser peor jugador de lo que prometía y un Hield que ha dado otro paso atrás en su progresión (de 20,7 a 16,6 puntos en dos temporadas), he dejado que desear. Los dos mejores detalles han sido la llegada de un Haliburton que no sólo ha confirmado que es un jugadorazo, sino que es compatible con Fox y un Richaun Holmes que ahora es agente libre. Perder una pieza útil y complementaria como Bjelica para quedarse con un Whiteside que ahora está en el mercado por nada, no hace pensar que en los despachos se tenga claro por dónde tirar. Harrison Barnes es demasiado caro para el tipo de trabajo que hace en los Kings. Aún así, a dos partidos de alcanzar a los Spurs.
Estaban los Chicagos Bulls luchando por entrar en las eliminatorias cuando les llegó vía traspaso todo un All-Star como Nikola Vucevic. La plantilla quedó preciosa… pero el periodo de adaptación, la búsqueda de sitio para algunos jugadores como Markkanen, y una inoportuna lesión de Zach LaVine les han dejado a dos partidos del play in y con la sensación de haberse quedado muy por debajo de lo que se esperaba de ellos. Con todo, el año que viene deberíamos tener a los Bulls muy por encima del 50% de victorias y camino de segunda ronda a poco que Pat Williams crezca, Thad Young mantenga el rendimiento y Markkanen y Coby White encuentren su lugar. Equipo ilusionante, que nos ha dado una pequeña (¿momentánea?) decepción.
Por puesto, el equipo que más cerca se ha quedado de entrar en las eliminatorias son los New Orleans Pelicans. ¿Hablamos de fracaso?. Si. Tenían a Redick, a Adams, a Bledsoe y a Lonzo, y sobre todo tenían a Ingram y Williamson, la que debería ser la mejor pareja joven de la liga. Zion ha promediado unos brutales 27,0 puntos 7,2 rebotes y 3,7 asistencias; mientras Ingram terminó la temporada en 23,8 puntos 4,9 rebotes y 4,9 asistencias… pero por alguna razón, la combinación no funciona, no produce victorias. Ni el desliz en forma de 4 derrotas en los últimos 4 partidos de San Antonio fue aprovechado por un equipo que ha terminado la temporada dejándose llevar. No necesitan a Bledsoe para nada, pero el jugador no tiene mercado, el mayor problema de los Pelicans es que son prisioneros de su propio futuro, estando obligados a apostar por lo que ya tienen. Buena temporada de Willy Hernangómez que al menos le ha servido, si no para explotar, sí para confirmarse como jugador sólido de la NBA, eso sí, su futuro será duro si no cambia de equipo.
Play In.
La llegada de LaMelo Ball ha colocado a los Charlotte Hornets en los highlights de cada semana y en los perfiles más populares de Instagram entre los seguidores más jóvenes. El jóven base todo terreno ha despejado cualquier duda sobre su rendimiento o actitud, y ha sorprendido por la gran cantidad de cosas que puede desarrollar sobre la cancha. A su lado Hayward y Rozier han hecho grandes temporadas, aunque en el caso del primero ha terminado siendo víctima de las lesiones que siempre le acompañan. Con un juego interior por definir absolutamente, falta encajar correctamente piezas útiles como Malik Monk, Miles Bridges, Graham, los gemelos Martin o McDanields… nadie cuenta con ellos para ganar en el play in.
Con el mismo récord están los San Antonio Spurs de un crepuscular Popovich, un equipo muy bien trabajado, pero que da la sensación de que vive por encima de sus posibilidades. Los jóvenes suelen desarrollar carreras sólidas a las órdenes de Pops, pero también es cierto que con la salvedad de Duncan, pagan el peaje de varios años encorsetados en un sistema muy coral. DeRozan ha hecho una gran temporada, pero para una franquicia que sólo tiene el objetivo de ser un equipo de zona media y juego respetable. DeJounte Murray, White, Keldon Johnson, Lonnie Walker, Devin Vassell… mucho talento de clase media y tan sólo un All-Star. Complicado dar más de sí. Como con los Hornets, ya no se espera más de ellos.
La lesión grave de T.J.Warren y la salida de Oladipo dejó a los Indiana Pacers descolocados. Han coqueteado con traspasar a Turner, pero finalmente no lo han movido. Ni siquiera la llegada de LeVert les dió tranquilidad, tuvo que recuperarse de una enfermedad relativamente grave. Al final están en el play in cuando deberían estar en el 4º puesto de su conferencia. El lado bueno es que el equipo debe ir a más y tiene buenas herramientas cuando todos estén sanos. La temporada de Domantas Sabonis ha sido superlativa (20,3 puntos 12,0 rebotes y 6,7 asistencias), pero sin la guinda de la victorias. Malcolm Brogdon también ha explotado con (21,2 puntos 5,3 rebotes y 5,9 asitencias); Doug McDermott y T.J.McConnell han demostrado que tienen un sitio reservado en la liga con un rendimiento muy serio. ¿Por qué no ha funcionado el equipo? Warren se ha perdido 68 partidos, Brogdon 16, Sabonis 10, Turner 25… Se espera que se jueguen la primera ronda en ante Boston o Washington.
De fracaso del año ha candidatos a superar el play in. La diferencia de inercias y las bajas de los demás hacen ahora a los Washington Wizards candidatos serios a primera ronda. La mala salud de Beal le ha impedido ser máximo anotador, pero la ira incontenible de Westbrook y su colección viviente de triples dobles les ha dejado en 34 victorias. 22,2 puntos 11,5 rebotes y 11,7 asistencias suponen la temporada más holgada de triple doble por partido en la historia de la NBA. Han superado la mala salida, las 12 ausencias de Beal, el varapalo de la lesión de Thomas Bryant… y ahora están en disposición de acabar la temporada cumpliendo con lo que se les exigía. Westbrook ha terminado 1º en asistencias, 6º en rebotes, 19º en robos y 24º en puntos. Beal no está en el mejor momento de la temporada, pero ha terminado con 31,3 puntos. Han pasado de estar 6-17 a sumar 28-21 en los siguientes. Ese ritmo de victorias les sitúa por delante de Hawks y Knicks.
Uno de los grandes fracasos de la temporada, si ningún milagro lo remedia, serán los Boston Celtics. De coquetear con la posibilidad de anillo el año pasado, a entrar en el play in y en plena depresión. La baja de Jaylen Brown a última hora, el enésimo palo. Jayson Tatum promedia 26,4 puntos 7,4 rebotes y 4,3 asistencias y Brown 24,7 puntos 6,0 rebotes y 3,4 asistencias. Una de las mejores parejas de la liga, y además defienden. Pero la cruda realidad es que son dos ejecutores a los que les cuesta más generar juego para otros jugadores, si le añadimos al base que más acusa su tendencia a la ejecución sobre la generación, es decir, Kemba Walker, el resultado es una temporada del 50% raspado. Perdieron a Theis y llegó Fournier, lo que no ha supuesto ninguna solución para una franquicia que ha expresado públicamente su intención de reconstruir. A pesar de todo, pedirles que pasen a primera ronda debería ser lo lógico.
Ja Morant promedia unos buenos, pero no espectaculares 19,1 puntos y 7,4 asistencias. El resto de los titulares son Grayson Allen, Dillon Brooks o Kyle Anderson…. apenas Valanciunas y sus magníficos 17,1 puntos y 12,5 rebotes nos dan pistas de porqué ganan tantos partidos los Memphis Grizzlies. Pero es que parece que así como los Pelicans están malditos, los Grizzlies son un equipo que genera competitividad con las mínimas piezas. 38 victorias sin poder contar con Justise Winslow, Dion Waiters ni Jaren Jackson Jr. Ya han cumplido… pero no van a bajar los brazos. Le pagan un sueldazo a jugadores como Melton o Kyle Anderson (9,5 millones por cabeza), pero al final rinden casi por encima de su precio. Temporada de sobresaliente, y con probabilidades de matrícula de honor, son favoritos ante los Spurs.
Un peldaño y una victoria por encima están los Golden State Warriors. 6 victorias finales les permiten el lujo de tener un desliz de margen en el play in, y darle algo de vida a las oportunidades de Stephen Curry de ganar el MVP. Digan lo que digan, una nueva actuación portentosa del base le haría subir muchos enteros. Oubre se lesionó cuando empezaba a levantar cabeza, pero al menos Wiggins ha cumplido con los mínimos (para lo que esperamos de él, no para su sueldo)… del resto sólo un partido bueno de vez en cuando y la refrescante presencia del trabajador Toscano-Anderson junto al proyecto Wiseman. En un equipo en el que todo son bajas y decepciones, entre dos jugadores han colocado a la franquicia en la mitad alta de la liga. Hablamos por supuesto de Curry y su segundo título de anotación; 32,0 puntos 5,8 asistencias y 5,3 triples por partido con un 42,1% de acierto y también de un Draymond Green que se ha adaptado a su nueva realidad polarizando su juego hasta ser una extraña combinación de point-forward (8,9 asistencias), pívot moderno (sobre todo ante las ausencias de Looney o Wiseman), y el defensor de siempre (1,7 robos y 0,8 tapones). Su combinación estadística no tiene precedentes, me atrevo a decir, que en la historia del deporte: 7,0 puntos 7,1 rebotes y 8,9 asistencias jugando en las posiciones de 4 y 5.
Los Ángeles Lakers son los representantes de una circunstancia que no por extraña, o difícil de explicar para el neófito, es recurrente en la liga. Son el último equipo que nombramos porque son el mejor récord en caer al play-in. Davis se ha perdido 36 partidos y LeBron 27. Antes de sus lesiones marchaban directos hacia el liderato de la liga, pero con las bajas se vinieron irremediablemente abajo. Su último sprint para evitar el play in se quedó a la orilla. Retomando su especial circunstancia, los Lakers tienen mejor balance que tres equipos clasificados para el play off en el Este, y en esa conferencia disfrutaría de factor cancha a favor, amén de ser el 10º mejor récord de la liga empatado con el 9º y el 8º. Dicho de otra manera, los lakers sólo tienen a 7 equipos con más victorias que ellos, pero van a jugarse la vida en una eliminatoria por KO ante equipos que tienen hasta 9 victorias menos que ellos. Tanta lesión hace que prefiera no entrar a valorar la producción de sus jugadores, siempre condicionada por las circunstancias anómalas. Aún así, nadie les ha descartado totalmente para nada mientras todos están pendientes del tobillo de James… y en España de los minutos de Marc.
Top 12.
Durante una parte de la temporada los Miami Heat se parecían a los Raptors o los Wizards, mirando a Charlotte, Cavs o Bulls desde abajo… pero finalmente corrigieron a tiempo y terminaron con un correcto balance de 40-32. Son unos de los 6 equipos que han terminado la temporada ganando 8 de 10, y han tapado a tiempo el hueco que les provocó por dentro adquirir a Oladipo (que está fuera) con la llegada de Dedmon (buen encaje y rápido) y Bjeliça. No han brillado tanto como el año pasado, pero nadie se fía de ellos en los play offs. Butler y Adebayo son tremendamente fiables y alrededor hay muchas piezas ansiosas por dar un buen rendimiento, además son uno de los equipos mejor entrenados de la liga. Su temporada huele a estar donde uno quiere (si olvidamos el contratiempo serio de la baja de Dipo). Su duelo en primer ronda ante los Bucks, un castigo para ambos equipos.
Muy poco les ha faltado a los Atlanta Hawks para hacerse con el factor cancha, apenas un partido y por perder el desempate ante los Knicks. Una gran plantilla que empezó mal y corrigió de la mano del cambio de entrenador. El dudoso McMillan ha rebajado las prestaciones de Trae Young y ha subido las de los Hawks, pese a que contaban con bajas importantes en el final de la temporada. No han terminado de encajar todas sus piezas, es decir, su potencial es superior a su expectativa de rendimiento, pero de momento cumplen con lo exigible con nota y se enfrentan como premio a unos Knicks que son el mejor rival posible teniendo en cuenta lo que tienen por delante y por detrás en la clasificación. La bajada de rendimiento de Young y Collins ha permitido que finalmente impacten Capela y sobre todo un Bogdanovic que ha pasado de perderse más de 20 partidos a promediar 22,0 con casi un 50% en triples desde su vuelta.
Justo un peldaño por encima están los New York Knicks de Tom Thibaudeau. Absolutamente radicados en la temporada soberbia de Julius Randle, que no sólo ha explotado de manera definitiva, incorporando características a un juego ya de por sí completo, sino que se ha echado a una franquicia histórica a la espalda sosteniendo su peso durante toda una temporada. En la última jornada, Boston decidió no ponérselo difícicil y los Knicks cumplieron asegurando su factor cancha. Piezas tan cuestionables como Barrett (hasta hace unos meses un jugador decepcionante y hoy cosechando mucho más éxito coral que Zion Williamson), Burks, el herido Rose o el sorprendente Quickley, los Knicks han cosechado el éxito desde la mejor defensa (y el 5º peor ataque) de la liga. Thiboudeau es un extraño en la NBA de los 230 puntos por partido, pero de momento, su fórmula funciona. Apasionante serie contra Atlanta con el premio gordo de avanzar ronda a un precio asequible… eso sí, ambos piensan lo mismo.
No termina de apasionar la temporada de Portland Trail Blazers, han luchado por no caer en el play in con unos Lakers plagados de bajas y han quedado un peldaño por debajo de unos Mavs mucho más limitados contando con una plantilla tremendamente profunday un jugador de calibre MVP como Damian Lillard (28,8 puntos y 7,5 asistencias). McCollum, Powell, Carmelo, Kanter, Derrick Jones, Covington, Nurkic… es cierto que han contado con bajas como la de Zach Collins, bastantes partidos de McCollum o la última de Nurkic, que pueden justificar un rendimiento un poco más bajo que el de otros equipos del Oeste, pero este equipo debería ofrecer un rendimiento mucho más similar al de Suns, jazz o Nuggets. Llegan a play offs en buenas condiciones, quizá en mejores que unos Nuggets que sí que cuentan con una baja determinante… veremos hasta dónde llega su camino, pero por edad, nada que quede más atrás de la final de conferencia puede ser considerado suficiente.
Los Dallas Maverics han acabado 5º en el Oeste y van a luchar en primera ronda contra unos Clippers que son mucho más equipo, y que encima les tienen probablemente ganas. Su temporada deja un poco fríos a fans y a excépticos; Doncic ha ido a menos y el equipo en algunas fases es un circo incapaz de defender. Para más INRI son el equipo con peor balance contra su conferencia de los 8 primeros del Oeste. Doncic ha terminado con numerazos, pero ligeramente inferiores a los del año pasado y el crecimiento de Porzingis no ha terminado de cuajar, encima arrastrando de nuevo lesiones a lo largo de la temporada. Tienen a Brunson, Finney-Smith, Kleber y Jardaway en casi el 40% en triples anotando gracias a la dirección del genio esloveno, pero no parecen tener plan B.
Milwaukee Bucks ha decidido contemporizar durante la temporada regular y por castigo o por casualidad se van a encontrar a Miami en primera ronda. Ha dado la sensación de que tampoco les hubiera costado demasiado hacerse con la primera plaza del Oeste, pero ser el referente en su conferencia ni siquiera les ha valido ni para llegar a la final. A éste equipo no le falta nada para ser campeón, la llegada de J´Rue Holiday ha encajado como un guante y Antetokounmpo vuelve a postularse como MVP (28,1 puntos 11,0 rebotes y 5,9 asistencias en 33,0 minutos). Plantilla profundísima con muchos jugadores capaces de aportar, y con mucho que demostrar. Deberían aprender a ser determinantes en defensa y flexibles en las diferentes fases de los encuentros, pero deberían estar arriba en todas las apuestas.
La temporada pasada supuso una tremenda decepción para Los Ángeles Clippers, que han ajustado un proyecto existente en vistas de dar una vuelta de tuerca más. No han apretado el acelerador en la regular season, pero llegan finos a los play offs. Ya conocen a todas las amenazas de Dallas y ellos tienen aún más herramientas. Otra plantilla muy profunda con unos líderes que han descansado muchos partidos. Gran estado de forma de Paul George (23,3 puntos 6,6 rebotes y 5,2 asistencias) y Leonard llegando como a él le gusta (24,8 puntos 6,5 rebotes y 5,2 asistencias y 20 partidos no disputados). Si cumplen los objetivos ganarán el anillo y Rondo y Leonard subirán a los altares de la historia de la liga, llevando de su mano a un Ibaka que tiene ya una experiencia tremenda en equipos competitivos. Sin embargo, las sombras de la eliminación ante Denver el año pasado seguirán sin despejarse hasta una hipotética final de conferencia. Es probable que escogiesen su ruta de play offs, lo que refleja alta confianza en sí mismos.
El quinto equipo de la NBA son los Denver Nuggets. Un equipazo hecho para ganar el anillo de la mano de Murray y Jokic… y que ahora está manco. Jokic es el candidato número uno al MVP, récord sólido y producción brutal, ésta temporada ha asumido más tiros, pero aumentando también su distribución de balón, y se ha reflejado en sus 26,4 puntos 10,8 rebotes y 8,3 asistencias. Llegó Aaron Gordon en una operación brillante en los despachos y todo marchaba genial hasta la baja de Murray, se antoja difícil que el equipo se sobreponga o al menos no note la increíble aportación que acostumbra a dar Murray en play offs, pero tampoco son un equipo al que tengamos que matar tan pronto. Muchos ojos puestos en Campazzo, que ha adelantado a Monte Morris en la rotación, pero no ha rendido acorde a la confianza recibida. La temporada de Michael Porter, diga de ser mencionada, sus % de tiro (54,2% en tiros de campo y 44,5 %en triples) son élite histórica.
Muy difícil para mí dejar la parcialidad de lado con el experimento Brooklyn Nets de por medio. Tres divas que criticaban a todo el mundo por jugar en super equipos, forman el único super equipo formado desde cero y van coleccionando escándalos varios al mismo tiempo que canastas. Ahora el insoportablemente estúpido Kyrie Irving dice que la tierra es plana y mañana que está más centrado en el conflicto de Palestina (como si hubiese comenzado ayer) que en el baloncesto. Harden ya no está gordo, pero no sabemos si está sano, y Durant se ha recuperado de una lesión de aquiles que jamás nadie había superado con tanto éxito. Por si los tres cracks absolutos no fuesen suficientes han coleccionado a su lado una serie de jugadores de rotación de nivel alto que conforman una plantilla temible. Jeff Green, Blake Griffin, DeAndre Jordan, Landry Shamet, Bruce Brown, Joe Harris… Tan sólo Milwaukee ha sido capaz de anotar más puntos y es gracias a la cantidad de partidos que se han perdido las estrellas de los Nets. Precisamente no solaparse en cancha les ha permitido hacer buenos números, pero llama aún así la atención su producción final, a saber: Durant (26,9 puntos 7,1 rebotes y 5,6 asistencias con 54-45-88 en %), Irving (26,9 puntos y 6,0 asistencias uniéndose al club del 50-40-90 con su 50,6% 40,2% y 92,2%) y Harden de base (24,6 puntos 8,5 rebotes 10,9 asistencias y un alto 47% en tiros de campo). Si van a estar todos sanos y centrados en play offs, si gestionan bien los egos en las jugadas decisivas… será complicado echarle mano al nuevo villano de la NBA.
Sólo un equipo ha superado a los Nets en el este y han sido los Philadelphia 76ers de Joel Embiid. 28,5 puntos y 10,9 rebotes del para muchos (no para mi) MVP de la temporada. A su lado una gran plantilla que ha gozado de la aportación notable de la tercera unidad… sí, porque la segunda, la que conforman Curry, Green, Milton o Howard ha estado a su nivel esperado, pero por detrás lo que han dado los Thybulle, Maxey, Korkmaz o Joe no ha estado peor. Tienen todas las herramientas necesarias, tienen a un potencial MVP, dos escuderos de grandísima calidad como Harris y Simmons, la veteranía de Hill, Howard o Danny Green y un buen puñado de tiradores. Personalmente les coloco por detrás de Milwaukee o Brooklyn en mis previsiones, pero están preparados para ganar a cualquiera. hace dos años un triples agónico de Leonard les cortó el paso… ahora tienen la obligación de ganar hasta la final, al menos.
El año pasado eran uno de los equipos más agradables de ver en la NBA de la mano de Ricky Rubio, y decidieron prescindir de él… para suplirle se hicieron con el codiciado Chris Paul que en su enésima demostración de liderazgo ha convertido a un equipo de lotería en el segundo mejor de la regular season. Devin Booker es el principal ejecutor y la estrella, pero en Arizona manda Paul (16,4 puntos 8,9 asistencias). A su lado hay una buena cantidad de piezas productivas, quizá carentes de veteranía, pero con talento de sobra para competir. Darjo Saric, Kaminsky, Ayton y Cameron Johnson, cumplen en un juego interior, que siendo su punto débil es el 9º que menos rebotes concede, por fuera Booker y Paul tienen la ayuda del pujante Mikal Bridges, el veterano Crowder, el esforzado Craig y el ilusionante Cameron Payne… y aún pueden ir más lejos en el banco para encontrar piezas interesantes como Galloway, E´Twaun Moore, Jevon Carter o Jaden Smith. 70,8% de victorias y segundo puesto de la liga esperando a Lakers o Warriors en primera ronda. La falta de experiencia de la mayoría de sus jugadores en play offs, genera dudas muy serias incluso para esa primera serie. ¿Es Phoenix Suns el equipo que más por encima de su verdadero nivel ha terminado la temporada regular, o el más infravalorado?. Si pasan de ronda habrán cumplido con sus objetivos a principios de temporada, pero tampoco se van a conformar.
En lo alto de la clasificación por primera vez desde los tiempos de Stockton y Malone. Utah Jazz espera a Donovan Mitchell (26,4 puntos y 5,2 asistencias) sin dejar de ganar, asegurando el factor cancha y esperando el regalo envenenado que podrían suponer Lakers o Warriors en primera ronda. No tiene motivos Utah para temer a nadie, son el equipo más sólido de la temporada, tienen experiencia y una plantilla llena de talento. Mike Conley, Rudy Gobert, Bogdanovic o Ingles han hecho sitio para que Clarkson postule a sexto hombre del año, a la vez que jugadores como Royce O´Neal o Favors hacen que todo encaje a la perfección. Quizá les faltase un punto para brillar como lo hacen otras plantillas, pero probablemente sea producto de su propia virtud, el juego coral. Gobert es el mejor defensor de la liga, al menos si atendemos al impacto que tiene por sí sólo, en el ataque de todo el equipo contrario, y su presencia les permite jugar muchos minutos con falsos cuatros que en ataque les dotan de una circulación de balón. Mucho tiempo ya jugando juntos y unas cuantas decepciones para calentarles la sangre. La final de conferencia es su mínimo.



