Tras una primera parte de dominio azulgrana, el equipo blanco logró agitar el encuentro para llevarse la victoria en un segundo tiempo de infarto.
El Real Madrid llegaba a este enfrentamiento después de una semana complicada debido al tropiezo en Champions frente al Manchester City. El juego del equipo no invitaba al optimismo, pero sabían que una derrota hoy hubiese supuesto descolgarse del liderato.
El Barcelona por su parte llegó a la capital con la intención desplegar el juego que les caracteriza. Salieron al terreno de juego con la idea de ser los dueños del balón, y lo consiguieron. Aunque como ya lleva tiempo siendo costumbre, no lograban mover el balón a una velocidad suficiente que les permitiese desestructurar la defensa madridista.
A pesar de que los culés no tuvieron una excesiva fluidez y verticalidad en sus posesiones, tuvieron ocasiones para haberse ido con ventaja al descanso si no llega a ser por las acertadas intervenciones de Courtois.
Cuando comenzaron los segundos 45 minutos, el encuentro cambió radicalmente, lo que era un monólogo de toques del Barça cerca de la frontal del área, se convirtió en unas constantes embestidas en ataque por parte del Madrid.
La presión alta de los hombres de Zidane desembocó en una interminable sucesión de balones perdidos por parte del Barcelona. Vinicius acarreaba todo el peligro de su equipo y tanto fue así que gracias a una sensacional asistencia de Toni Kroos, y un desafortunado rebote en Piqué, el brasileño abrió el marcador para adelantar a los blancos.
Tras el gol el partido se rompió por completo, la irrupción de Braithwaite parecía ser lo que necesitaba el club catalán ya que nada más salir creó más peligro del que habían generado sus compañeros en toda la segunda mitad; pero tras un par de ocasiones, los blancos siguieron siendo los claros dominadores.
Mariano entró en los últimos minutos y marcó el gol que certificó la victoria y el liderato del Real Madrid, consiguiendo así, no solo terminar con la mala racha de llevar cuatro años sin ganar en su campo al máximo rival, sino, porque no, soñar con una posible remontada en Champions en el Emirates Stadium.

























