Empate con sabor a derrota entre Atlético de Madrid y Qarabag en el Metropolitano en la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, en un partido en el que al Atlético no le fue suficiente con un gran arreón en el segundo tiempo, y la falta de acierto de cara a gol, le obliga a depender de otros resultados para seguir en la máxima competición europeo.
Esperpéntico, terrorífico, primer tiempo del Atlético de Madrid que resume todos sus males de lo que llevamos de temporada. Bajo nivel en la creación de juego, escaso peligro ofensivo e inseguridad en los balones colgados. Buena parada de Sehin para empezar el partido tras un disparo de Griezmann desde la frontal del área. El Qarabag, en un sueño, liberado de toda presión, no tenía ningún miedo de tratar de jugar y tocar el balón con una clase que se desconocía del fútbol azerí y ante la perpleja mirada y vagas carreras de unos jugadores rojiblancos que eran incapaces de recuperar los balones que perdían en incontables imprecisiones al pase. Los tiros a puerta no eran mucho más precisos, un tiro de Gameiro al muñeco en un mano a mano, un remate de cabeza desviado de Godín, y diversos tiros bloqueados por los defensores del Qarabag. La noche todavía podía empeorar y lo hizo. Gol del Qarabag en el minuto 40, gol del español Michel, en uno de los talones de Aquiles del Atlético esta temporada, los balones colgados. Cabeceó solo Michel abocando al Atlético al descanso a una situación más que delicada.
Tras la reanudación no mejoró el juego del Atlético, pero sí que nos encontramos con un equipo más consciente de la realidad que estaba viviendo, una cronoescalada ante un Qarabag, que más que un puerto de montaña, era un auténtico muro. Mayor número de llegadas, pero acompañadas todas por errores, alguno clamoroso como una ocasión que erró Gameiro prácticamente a puerta vacía tras jugada de Correa. Thomas que no estaba firmando un buen partido enganchó un buen disparo a 25 metros de la portería a la escuadra de Sehic que pese a tocar el balón no pudo evitar que se introdujera en su portería para establecer el empate en el marcador. Resultado aún insuficiente para el Atlético al que se le puso algo de cara tras la expulsión por roja directa de Pedro Henrique por una patada en la cabeza a Godín en un balón aéreo dividido.
Indestructible Godín que junto a Gabi y Juanfran se echaron a sus espaldas al equipo y con un despliegue físico tremendo, derrochando coraje y corazón, propiciaron algunas de las mejores oportunidades de un Atlético que era incapaz de derribar por segunda vez la muralla de Sehic. A resaltar, un potente disparo cruzado de Gabi que Sehic envío a saque de esquina. Hasta diez remates a puerta de un Atlético que no pudo ante un Qarabag y Sehic que lo evitó todo, una doble ocasión a Nico Gaitán que parecía cantada fue definitiva. Savic vio la segunda amarilla evitando un contragolpe y dejó el partido diez para diez en los instantes finales, en los que no hubo milagro colchonero. Ni Gameiro, ni Torres, ni Correa, ni Griezmann (quien suma seis partidos sin marcar), fueron capaces de conseguir un segundo gol que diera la victoria.
El Atlético de Madrid suma tres puntos y es tercero, a cuatro puntos del Chelsea y a cinco de la Roma que venció al conjunto londinense en el Olímpico con un contundente 3-0. Las opciones del Atlético pasan por ganarle a la Roma en el Metropolitano y al Chelsea en Stamford Bridge, además de que alguno de los dos equipos empate en su partido frente al Qarabag, el Chelsea en tierras azerís, o la Roma en el Olímpico.




