Esta no es una Prórroga más. Es La Prórroga de El Clásico. Lo ganó el Barcelona (2-1) y afrontará el parón liguero con cuatro puntos de ventaja sobre su más inmediato perseguidor, un Real Madrid que no se podrá despistar cuando se reanude el campeonato porque tiene por detrás, cada vez más cerca, a cuatro y cinco puntos respectivamente, a Valencia y Atlético de Madrid.
Porque esta semana no se han producido variaciones en la zona Champions. Ahí siguen los mismos porque ganaron los dos. El Valencia se afianza en la tercera plaza después de pasar por encima del Elche en el Martínez Valero (0-4), y el Atlético se mantiene en el cuarto puesto, a un punto de los ché, tras superar con claridad (2-0) al Getafe.
En el duelo directo por consolidarse en la Europa League y convertirse en la principal alternativa al cuarto puesto, disputado por Villarreal y Sevilla, ganó con claridad (0-2) el equipo de Emery, que pone tierra de por medio sobre el Submarino y lo deja a cinco puntos, sin renunciar a la Liga de Campeones, de la que le separa una prudente distancia de cuatro puntos.
Y partiendo de la clasificación oficial de la LFP, que mantiene al Almería con 25 puntos y fuera del pozo pese a su derrota (2-1) en San Mamés, los últimos de la fila continúan siendo los mismos de la semana pasada. El Levante no levanta cabeza y la derrota del sábado frente al Celta (0-1) le mantiene en descenso, empatado a 25 puntos con el Almería pero con peor goal average. Por detrás aparece el Granada, al que el punto sumado contra el Eibar (0-0) no le permite abandonar la penúltima posición y se queda con 23 puntos, a dos de la salvación. Una semana más, el farolillo rojo es el Córdoba, que se hunde en lo más profundo de la clasificación tras perder (3-1) en Anoeta.

Foto de la MSN azulgrana en el vestuario culé subida a Facebook por el uruguayo y el brasileño. /Instagram
Cuando lo caro sale barato
Se suele decir que las mayores inversiones, a la larga, salen baratas, y las operaciones más rentables terminan saliendo caras. Algo así se puede aplicar al Fútbol Club Barcelona porque su tridente, ya conocido como MSN, está demostrando ser muy económico. No nos referimos a Messi, un producto de la cantera que ya ha demostrado sobradamente ser la mejor inversión de la historia culé. Ningún equipo del fútbol actual, ni siquiera de la historia, puede presumir de haber fabricado al mejor futbolista del mundo. El Barça, sí, pero no venimos a aquí a ocuparnos del astro argentino, aunque de sus botas nació el gol de Mathieu que puso por delante a los azulgrana. Ni siquiera de Neymar, aunque sus escarceos ofensivos al trote, al galope e incluso andando amargaron la existencia a la zaga madridista, en especial a su par, Carvajal.
Hemos venido aquí a hablar de nuestro particular libro escrito por el uruguayo Luis Suárez. Mucho se ha cuestionado su fichaje desde la pretemporada, pero el charrúa está demostrando a base de goles, entrega constante y compromiso con la causa que es una inversión muy rentable. No diremos que los 80 millones que el Barcelona pagó al Liverpool el pasado verano sean un módico precio, pero sí podemos decir que su fichaje valió la pena. Y eso que algunos indocumentados lo condenaban a un fracaso prematuro: que si está gordo, que si parece un exfutbolista, que si él realmente quería jugar en el Madrid, lo llamaban Kódrez…
Pues ahí lo tenemos. Formando parte de la mejor delantera del mundo, decidiendo Clásicos (asistencia de gol a Neymar en la primera vuelta y gol del triunfo en el Camp Nou), y ya con 8 goles en la buchaca pese a empezar la temporada dos meses después que los demás. Y eso en sus primeros meses en el Barcelona. Veremos cuando lleve un año en la Ciudad Condal cuántos goles, asistencias y títulos lleva. Es Luis Suárez, la viva demostración de que lo caro termina saliendo barato.
Menos culpables, más soluciones
Están los ánimos muy caldeados por Madrid tras la derrota en el Camp Nou. Insultos, y casi agresiones, a Jesé y Bale en Valdebebas, o el cabreo de Vecchi, el preparador de porteros, con Casillas tras el gol de Luis Suárez. La tensión es mayúscula y para nada ayuda al equipo blanco que, si bien lleva una dinámica claramente descendente y el rendimiento de algunos de sus futbolistas deja mucho que desear, sigue teniendo opciones matemáticas de ganar la Liga (está a 4 puntos del Barça) y está a las puertas de una trascendental eliminatoria contra el Atlético de Madrid en la Liga de Campeones.
No se puede negar que Casillas ya no es el que era y ayer volvió a fallar en el Camp Nou, aunque hizo dos intervenciones en los últimos minutos a Alba y Messi que evitaron que la escabechina fuese mayor. Tampoco se puede cuestionar que Bale no está fino; sigue negado de cara a puerta y su mayor aportación en El Clásico fue un gol bien anulado por fuera de juego. Pero no son el portero y el galés los únicos culpables de la derrota en el Camp Nou. Porque, como bien le recordó Sergio Ramos, otra vez en capitán, a los exaltados de Valdebebas, «cuando perdemos, perdemos todos».
La frase de Ramos debería calar entre el madridismo para, a partir de ahí, asumir responsabilidades y encontrar soluciones. Esas soluciones deberían pasar por dejar de señalar culpables y empezar a tomar medidas para tratar de salvar una temporada que todavía no ha terminado, aunque para algunos aficionados lo parezca.
Las diez de últimas
Como pasa en el mus con los diez puntos que se apunta el que gana la última baza, hemos llegado a las diez de últimas en nuestra Liga (ver cuadro adjunto). A partir de aquí, se empezarán a decidir las cosas. Al Barça le queda jugar fuera contra Celta, Sevilla, Espanyol, Córdoba y Atlético de Madrid, mientras que recibirá en el Camp Nou al Almería, Valencia (justo entre medias de la eliminatoria contra el PSG), Getafe, Real Sociedad y Deportivo. El Real Madrid recibirá en el Bernabéu a Granada, Eibar, Málaga, Almería, Valencia y Getafe; y fuera jugará contra el Rayo en Vallecas, Celta en Vigo, Sevilla en Nervión y Espanyol en Cornellá, pero con los cuartos de la Champions contra el Atlético por el medio. Y el Valencia empieza la etapa pirenaica la próxima jornada en Mestalla contra el Villarreal, después viaja a Bilbao para jugar contra el Athletic y recibirá al Levante justo antes de visitar el Camp Nou; tres jornadas después rendirá visita al Madrid en un duelo decisivo para decidir, al menos, el subcampeón. Y el cuarto en discordia, el Atlético de Madrid, a priori el más descolgado porque es cuarto y está a 9 puntos del líder, tendrá mucho que decir porque recibe al Barça en el Calderón la penúltima jornada.
Ni con entrenador nuevo gana el Córdoba
Va camino de pulverizar todos los registros negativos el cordoba este curso. Desde el Xerez de Gorosito no veíamos a un equipo en una dinámica tan exageradamente negativa. Hundido como farolillo rojo de la competición, el Córdoba lleva 18 puntos y solo ha sido capaz de ganar tres partidos (al Athletic en San Mamés, al Granada en El Arcángel y al Rayo en Vallecas). Ni con Djukic ni sin Djukic tienen sus males remedio. Porque esta semana volvió a palmar en el estreno de José Antonio Romero en el banquillo cordobesista.
Volvió a perder el Córdoba ayer en Anoeta, desperdiciando el gol de Florin que les puso por delante en los primeros minutos. Pero se dejaron remontar, la Real les hizo tres goles y el resultado es una derrota más que les condena al ostracismo. Ya van nueve derrotas seguidas y ya es junto a Real (1941-42) y Logroñés (1996-97) uno de los equipos que acumula más tropiezos consecutivos en la historia de Primera, a solo dos del récord absoluto de Las Palmas (once derrotas en la temporada 59-60).
No espera ni los tópicos este desgraciao equipo. Ni con entrenador nuevo llega la victoria. O mucho voltea la situación a partir del próximo compromiso, dando la sorpresa contra todo un Atlético de Madrid, o el descenso matemático del Córdoba está al caer.
EL SACAPUNTAS DEL CLÁSICO
Iniesta: “Espero que el Camp Nou no nos pite a Xavi y a mí como a Casillas”.
Mientras no jueguen por decreto como su compadre…

























