Se ha hecho tendencia referirse a Chris Paul como Point God desde los aficionados. Para los que no estén familiarizados con la terminología NBA, explicamos: al base se le conoce en el país que inventó el deporte como «Point Guard», «God» es simplemente Dios.
Noche intensa de play offs, incluso más de lo habitual. Dos bajas, una por lesión y otra por expulsión marcaron una noche que vio como Chris Paul sentaba cátedra una noche más en la NBA. Por el base de los Suns pasan los años como por cualquier otro mortal, él simplemente se encarga de mejorar. Verle jugar es una delicia, con el tiempo ha tendido a masar menos el balón y a ser más ejecutor, tomando un segundo o tercer plano en ocasiones, pero en esta serie se ha permitido liderar como lo hizo en los Hornets. A más de 25 puntos y 10 asistencias por partido sólo queda quitarse el sombrero, a ver quién se atreve a ofrecerle menos dinero del que pida el próximo año. De momento, su temporada sigue viva y su equipo cada vez pinta mejor. En el primer partido de la noche los Bucks estaban frenando a Durant cuando se lesionó Irving, aquello derivó en que lo que los Bucks frenaban, era todo lo que los Nets ponían sobre la cancha. Antetokounmpo puso cordura en rueda de prensa: «estamos todos muy felices, pero ahora hay que ir a Brooklyn a ganr un partido».
Brooklyn Nets (2) 96-107 (2) Milwaukee Bucks.
Partido con dos fases claramente diferenciadas, una primera en la que Brooklyn llevaba la iniciativa y Milwaukee trataba de encontrar su juego, con lagunas notables en ataque, y otra después de la lesión de Irving. Los Nets comenzaron 9 a 2 el primer cuarto, los Bucks contestaron con un 0 a 7; más tarde volverían a despegarse con un 13 a 0, inmediatamente contestado con un 2 a 14. Si en el primer cuarto el partido seguía un guión normal, con Durant liderando el ataque, y jugadores como Harris, Shamet o Irving ayudando a mantener la ventaja, en el segundo cambió de manera radical. Por un lado, Irving se retiró a 5:50 del final del cuarto con una lesión en el tobillo, pese a que no parecía ciertamente grave, no volvió al campo. Por otra parte, P.J.Tucker se metió debajo de la piel de Kevin Durant y produjo una paradoja espectacular. Durant ese duelo en el segundo cuarto, Tucker redujo a Durant a unos pésimos 3 puntos con 1 de 4 en tiros, ni un solo rebote en más de 10 minutos, 4 pérdidas de balón e incluso 2 faltas personales; al mismo tiempo él sumaba 2 rebotes, 1 robo, 1 sola falta y sobre todo, 3 triples desde sus posiciones favoritas que sostenían a su equipo. Middleton y Holiday no estaban finos, pero se marchaban al vestuario con 12 asistencias; Tucker acumulaba ya 11 puntos y 6 rebotes y Antetokounmpo era de nuevo imparable (16 puntos y 6 rebotes). La diferencia era pequeña, en buena parte gracias a que los Nets también hacían un buen trabajo en defensa, pero desde que Blake Griffin anotase el 47 a 50, hasta que Bruce Brown cortase el parcial de 16 a 3 abierto por los Bucks, pasaron 8 minutos y 44 segundos en los que los Nets sólo anotaron 1 tiro libre y 1 canasta de dos puntos. Durant acumuló 0 de 6 en tiros en esos minutos decisivos. La diferencia llegaría a subir hasta los 19 puntos al tiempo que no bajaría de 9, los intentos de los Nets por competir sólo sirvieron para no encajar una derrota más contundente, en los 18 minutos restantes, Durant anotó 16 de sus 28 puntos, pero fueron totalmente intrascendentes. En ese tiempo los Bucks utilizaron a 13 jugadores, dando minutos de play offs a gente como Axel Toupane, Justin Jackson o Sam Merrill.
El dato: El único otro jugador de Brooklyn que anotó en dobles figuras al margen de Durant, Kyrie Irving.
La clave: Parar a Harden, Durant e Irving es imposible. Parar a dos de ellos es complicado, pero si tienes a Tucker, lo imposible es que Durant por sí sólo, sin la ayuda de ningún otro compañero entonado en ataque, compita contra los Bucks. Primero fue Tucker, pero en otras fases, Holiday y Middleton hicieron defensas excepcionales sobre el alero de los Nets. Defender, forzar pérdidas y correr para castigarles. 20 a 6 en puntos al contraataque y 24 a 13 en puntos tras pérdida.
MVP. Giannis Antetokounmpo no participó de esa defensa de uno contra uno, pero dominó desde otras partes del campo, con su defensa (12 rebotes, 11 defensivos) y con su ataque (34 puntos con 14 de 26 en el tiro). A estas alturas de la serie ha anotado los mismos puntos que Durant jugando 11 minutos menos.
Phoenix Suns (4) 125-118 (0) Denver Nuggets.
A 3:52 del final del tercer cuarto, los Suns estaban comenzando a volver a despegarse en un partido en el que habían mandado, pero no habían conseguido una gran ventaja, entonces Jokic hizo una falta flagrante sobre Cameron payne que produjo una sacudida en el partido. De la posterior trifulca se dedujeron dos técnicas, una para el Joker y otra para Booker, de la revisión de la falta, una flagrante de tipo 2 que puso los huesos del MVP en el banquillo. En adelante y hasta el final del cuarto, los Suns se irían hasta el 96 a 80 que supuso la máxima. Jokic llevaba 22 puntos y 11 rebotes en los 28 minutos que había jugado, pero su presencia en cancha había supuesto un -12. Más allá de ese momento determinante, el duelo estuvo marcado por la incapacidad de los Nuggets de frenar el back court de los Suns. Es una paradoja que la acción determinante se produjese sobre el base suplente, porque el titular estuvo espectacular durante todo el encuentro. Booker se fue de la serie con 34 puntos y 11 rebotes, sin haber estado fino en el tiro, pero sabiendo aportar lo que se espera de él, además ha demostrado que es un jugador muy competitivo en circunstancias complicadas. 25,3 puntos 7,8 rebotes y 4,5 asistencias han sido sus promedios, muy bien secundado por los 14,3 y 10,5 rebotes de Ayton, el trabajo de Crowder (12 puntos y casi 6 rebotes) o el acierto de Mikal Bridges, otro currante que sabe brillar cuando es necesario (16 puntos con un 53,5% en tiros)… y todos ellos a su vez al abrigo de un Chris Paul que ha firmado una de las mejores series de su carrera. Anoche Barton hizo un buen partido para los Nuggets, especialmente en una segunda mitad en la que anotó 21 puntos; Porter Jr. también jugó bien en la segunda parte y Morris (19) y Campazzo (4 triples) intercambiaron roles de titular y suplente para hacer buenos partidos, pero de nada le sirve a Denver que sus secundarios hagan un buen trabajo si sus estrellas ni siquiera terminan sobre la cancha. No debe Denver ponerse nervioso, la baja de Murray pone el asterisco en la carrera de play offs de esta temporada, el año que viene volverán a ser favoritos.
El dato: Los Suns han tenido una mínima anotación en la serie de 116 puntos.
La clave: Sin duda la flagrante a Jokic decidió el encuentro. Sin el serbio, los Suns incluso dominaron el rebote. 14 triples mantuvieron a los Nuggets dentro de lo que es una diferencia estéticamente correcta, pero los Suns dominaron la mayor parte del encuentro y no se inquietaron cuando los Nuggets se acercaron en el marcador. El acierto en el tiro libre terminó de ejecutar el partido.
MVP: Chris Paul. 14 de 19 en tiros de campo (sin triples) y 9 de 9 en tiros libres. En total 37 puntos 7 asistencias y 2 robos de balón. Sus 40 minutos sobre la cancha no significaron las diferencias más altas, pero en los momentos en los que Denver más apretó, Paul estuvo magistral.
MVP de la Serie. Chris Paul. Ha liderado a su equipo en anotación con 25,5 puntos, su acierto del 62,7% en tiros de campo o del 75% en triples (6 de 8), con una guinda de 22 de 22 en tiros libres, es simplemente de otro planeta. Renunció a un año por un dineral y pocos días más tarde ya nadie piensa que aquello fue una locura, año a año desde hace más de un lustro sube su cotización a base de hacer a sus equipo mejores. 5,0 rebotes 10,3 asistencias y 1,5 robos en la serie. Pero lo más increíble, ha perdido tan sólo 5 balones en 143 minutos. 8,2 asistencias por cada pérdida de balón. Recuerden tan sólo que Durant perdió 4 en el tercer cuarto del partido anterior si quieren poner en contexto esta barbaridad.




