En España, la gran mayoría de directivos que representen instituciones relacionadas con el mundo del fútbol, tienden a hacer las cosas en beneficio de sí mismos. De esta manera también tienden a olvidarse de la parte más importante del fútbol, los aficionados.
Presidentes de Federaciones, como Ángel María Villar, un tipo que ni siquiera sabía decir la palabra “fútbol”, en frente de una institución tan importante como es la RFEF, ¿qué puede salir mal? Imputado por la operación Soule en 2019, y, por tanto fuera de la federación. Aunque también estuvo involucrado en otro caso en 2017. 29 años estuvo en el cargo, miedo da saber la cantidad de cosas que habrá podido hacer en todo ese tiempo. Tampoco quiero hablar sobre si hubo sobornos para evitar el destape de otros posibles casos de corrupción.
Pero en este artículo quiero dejar un poquito más al margen los temas económicos y de corrupción. Son muy aburridos, para qué nos vamos a engañar, y además, tristemente, muy frecuentes. Quiero centrarme en el trato al aficionado, en cómo se han hecho las cosas bien y las cosas mal en el mismo año. Y es el caso de Rubiales, que afortunadamente ha hecho más cosas bien que cosas mal.
Luis Rubiales entró en la presidencia tras ganar de forma contundente las elecciones. Venía de ser el presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles. Y sus valores, daban buena impresión. Se le veía un tipo humilde. Además, el presidente más odiado por los aficionados a la Liga Santander y, por el contrario, más amado por los presidentes de los equipos que conforman la LFP (qué casualidad), Javier Tebas tenía una confrontación, con él. Principalmente por el tema del fútbol los lunes, y los aficionados tenían muy claro en qué bando estaban. Y por supuesto a los aficionados se les llama a los que van al campo a animar y a ver a su equipo, y no árabes que solo van a ver al Barça o al Madrid.
Tras esta buena decisión, decide darle sentido al nombre “torneo del KO”, también conocida como la Copa del Rey. El doble partido, por el partido único, con el objetivo de dar más importancia a equipos modestos, que es de donde realmente tiene que aflorar el sentimiento futbolístico en España, y no de los equipos más pudientes de Primera División. Campos de 3ª llenos, equipos “grandes” sufriendo, aficionados animando a sus equipos y no al rival… este es el fútbol que siempre he querido, el fútbol de los aficionados y no de las empresas y de los futbolistas divinizados. Y estas dos cosas buenas que ha hecho Rubiales, hay que agradecérselas. Pero parece imposible que haya un directivo o presidente que haga todo bien.
La Supercopa de España, era un torneo que estaba perdido, pero creo que llevándolo hasta Arabia Saudí, consigues más audiencia, por supuesto, pero por la polémica que generas. Por mucho que se empeñen muchos periodistas, por decirlo de forma suave, en dar buena imagen para que tengan posibilidad de tener solucionada la vida, Arabia Saudí es un país machista, homófobo y antidemocrático. Es decir, justo lo contrario que por lo que está luchando España, y entiendo que la Federación también. Rubiales decía que iban a recibir ingresos que iban a ser destinados a los clubes modestos, el fútbol sala y el fútbol femenino. Por lo tanto, no os extrañéis si al Coruxo ganando el sextete dentro de unos añitos, o si veis a Amanda Sampedro saliendo del Cerro del Espino con su nuevo Lamborghini.
También dijeron que en España, no se llenaban los estadios, cuando recuerdo un Vicente Calderón lleno hasta la bandera en los partidos frente al Barcelona o Real Madrid. De hecho, fue en aquella Supercopa disputada en Marruecos donde se distinguían algunos huecazos de asientos. También dio un no rotundo a Tebas, a no jugar un partido de la Liga en Miami (tampoco estoy de acuerdo), pero se lleva dos Supercopas de ESPAÑA, al extranjero. No sé porque me da, que vio pasar frente a sus narices un buen fajo de billetes, “bueno, una vez al año, no les hará daño (a los aficionados)” habrá pensado. Es imposible que lo diga, pero me parece que es preferible moralmente hablando, que diga la verdad, a que nos mienta a la cara. Así también se entiende que el Mundial de Qatar 2022, pero de eso hablaré en otros momentos.

























