En la semana de la mayor crisis sanitaria de la historia contemporánea española por el coronavirus, pasamos de escuchar a Manolo Lama cantar el gol de Tello, que le costó el liderato al Real Madrid contra el Betis, al disgusto de Zidane tras la derrota en el Benito Villamarín, la alegría de Perfumerías Avenida por su cuarta Copa de baloncesto femenino con el sonido de TVE, la euforia de los equipos de balonmano y fútbol sala del Fútbol Club Barcelona después de ganar las Copas de España, la voz de Dyego Zuffo (una de las estrellas del Barça de futsal) al convencimiento expresado en “El Partidazo” de la COPE por Juan Antonio Samaranch, vicepresidente del Comité Olímpicos Internacional (COI), de que se podrán disputar los Juegos Olímpicos de este verano en Tokio.
La semana arrancaba con grandes emociones y fuertes contrastes, pero no fue nada en comparación con lo que estaba por llegar. Mucho mayores que el anuncio de Íker Casillas de que seguirá adelante en la carrera a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), cuya celebración está tan en cuarentena ahora mismo como el resto de la población española. No será por advertencias como la que efectuó Juan Martínez Hernández, epidemiólogo y portavoz de la Organización Médica Colegial, el lunes 9 en “El Larguero” de la SER sobre la expansión del coronavirus y sus repercusiones sociales.
Los efectos del coronavirus han contagiado al fútbol, como no podía ser de otro modo, y el entrenador del Real Zaragoza, Víctor Fernández, uno de los históricos de LaLiga Smartbank, dejó claro, ante las intenciones de la patronal dirigida por Javier Tebas, que el fútbol sin aficionados es menos fútbol. Que se lo digan al Valencia CF y, sobre todo, a sus aficionados que se despidieron el martes 10 con una dolorosa derrota (3-4) ante el Atalanta, a puerta cerrada y casi en el silencio que captaba la retransmisión de Jose Sanchis en Movistar, de una Champions que veremos cuánto tiempo tarda en volver a Mestalla. También a puerta cerrada, en Ipurúa, fue la derrota del Eibar ante la Real Sociedad (1-2) en el derbi guipuzcoano que quedó aplazado de la 24ª jornada en LaLiga, tal y como narró Iñigo Markínez en el “Carrusel Deportivo” de la Cadena SER.

Tardó en llegar a Alemania el fútbol a puerta cerrada y el partido de vuelta de octavos de final de la Champions League, entre Leipzig y Tottenham, se disputó con las gradas llenas y se saldó con una abultada victoria de los alemanes (3-0) que Miguel Ángel Román y Axel Torres retransmitieron en Movistar, aunque desde la sede de la televisión y no desde el estadio Red Bull Arena. Los que sí se fueron son 3.000 aficionados del Atlético de Madrid a Liverpool y uno de ellos atendió a Juanma Castaño la noche antes de una histórica noche que comenzó con el mítico “You’ll never walk alone”, atronando en Anfield y en el “Radioestadio” de Antonio Esteva (Onda Cero), que culminó con el partidazo que Carlos Martínez narró en Movistar + y que dejó a Marcos Llorente (dos goles) como el héroe de la noche. No tan histórica, pero casi más simbólica porque dejó la foto del día, fue el triunfo del PSG (2-0) ante el Dortmund, contado por Lluís Izquierdo y Axel Torres en la tele, también a puerta cerrada y con Pablo Sarabia, uno de los españoles del conjunto parisino, apelando en COPE a la concienciación y a seguir las recomendaciones sanitarias.

La gran noche de Champions del miércoles puso el colofón futbolístico a la semana, aunque se jugaran partidos en la Europa League, que no debieron jugarse. Ese día, el presidente de la RFEF, Luis Rubiales, se congratuló por la suspensión de todo el fútbol español primando la salud de las personas y la integridad de la competición. El “quédate en casa” del personal médico se hizo viral. Y a partir de ahí, el deporte desparecería. Ni en las más calurosas jornadas veraniegas se paralizó todo el deporte como este fin de semana. No era para menos. El Gobierno decretó el Estado de Alarma, los españoles nos quedamos en nuestras casas, siguiendo incluso la recomendación desde Italia, con Manu Carreño en la SER, de Rocío Rodríguez, periodista y novia del futbolista español Borja Valero, donde los italianos emocionaron y honraron a su patria y al mundo entero cantando su himno nacional desde sus balcones y, por último, todo el personal sanitario recibió las noches del sábado y del domingo un más que merecido aplauso, extensible a todos los trabajadores de supermercados y demás establecimientos que nos ayudaron con su trabajo en estas extenuantes, y desesperantes, jornadas.


























