Empate a un gol en el Vicente Calderón entre Atlético de Madrid y Valencia en un encuentro en el que ambos conjuntos se disputaban ser la alternativa en la lucha por el título de liga, pero con el empate cosechado, justo, se quedan lo suficientemente lejos como para convertir lo que resta de competición en una lucha entre ellos mismos por la tercera posición.
Fuerte primer tiempo del Atlético de Madrid en el que impuso su juego por medio de una alta presión con la que robó el balón al Valencia e inhabilitó sus hábitos. El cuadro colchonero se encontraba cómodo robando en campo rival, atacando por la derecha con Arda y Juanfran apoyados por un imperial Koke, siendo el motor de su equipo, recuperando y distribuyendo el juego. El Valencia concedió demasiados saques de esquina y faltas laterales, algo que es vida para el Atlético o sentencia si le das esas oportunidades en tu contra. En una de esas jugadas a balón parado llegó el gol local. Falta botada por Gabi, la baja Torres de cabeza, Tiago la cede con el pecho para Koke que llegaba en carrera a la frontal y le pegaba con la derecha entre un mar de piernas convirtiendo el primer gol del partido ante la impotencia del brasileño Alves. El Atlético volvía a jugar cómo le gustaba, volvía a ganar.
El Atlético salió en el segundo tiempo como al principio del primero, con autoridad e intensidad, con la decisión de ir a por un segundo que pudiera cerrar el encuentro, pero con el paso de los minutos se fue viendo que sin el éxito acontecido en el periodo anterior. El peligro del Atlético seguía radicando en las jugadas a balón parado, de ahí vinieron las ocasiones, la primera un remate de cabeza de Raúl García de espaldas a portería, y posteriormente una más clara aún de Tiago que a metro y medio de la línea de gol estrelló el balón contra el larguero. El Atlético rondaba el gol, pudo llegar, pero perdonó.
En el último cuarto del partido, el Valencia pareció darse cuenta que estaba aún metido en el partido, que no estaba tan lejos y que podía hacer daño. Y lo hizo. En una falta desde el lateral zurdo del ataque ché botada por Parejo, balón a puerta despeja Moyá pero el balón queda para Mustafi que no falla de cara a gol en el primer disparo a puerta del Valencia. A partir de aquí, pudo ganar cualquiera.El Atlético de Madrid por medio de arrancadas del mexicano Raúl Jiménez se plantó dos veces en la frontal del área rival, tuvo un disparo que salvó Alves y forzó por doble amarilla la expulsión de Javi Fuego; y el Valencia dispuso de una falta lateral sobre la bocina casi desde la misma posición del primer gol.
Extraño sabor de boca al final del encuentro en especial para el Valencia, empate tardío, en casa de un rival complicado pero que les aleja de una posible lucha por el título como se especulaba antes del partido en el caso de ganar. El Atlético, por otro lado, se complica y mucho la defensa del título teniendo a siete puntos al Barcelona líder.
























