AITOR PLAZA (@AitorPlaza1)
Bélgica vence por 2-1 a Argelia en un partido marcado al comienzo por el orden defensivo de los Zorros y en la segunda mitad por las variantes del Wilmots que dieron resultados en forma de gol de Fellaini y Mertens.
El grupo de las selecciones revelación se estrenaba el martes 17 a las seis de la tarde. La Bélgica de la que todo el mundo espera maravillas tenía que enfrentarse a una Argelia quizá un poco desconocida por muchos pero que atesora jugadores de mucho talento y trabajo. Los soldados de Wilmots traían una novedad llamativa, la suplencia de Mertens y la titularidad en su lugar de Chadli. El mediapunta del Nápoles, tras su gran temporada, es uno de los jugadores más decisivos de Bélgica. Por parte del equipo argelino la mayor sorpresa era ver a Slimani en el banquillo.
El partido comenzaba con los argelinos muy bien organizados e incluso llevando la iniciativa ante el desacierto de los Diablos Rojos y sobre todo de Van Buyten, muy impreciso. La mejor ocasión llegaba por parte de Witsel, que con un disparo fuerte desde lejos, que M’Bohli repelía como podía. El balón lo tenían los belgas pero daban la sensación de no saber que hacer con él, como si el calor de Belo Horizonte les fundiera las ideas. Dos minutos después de la oportunidad del centrocampista del Zenit, Vertonghen derribaba a Feghouli dentro del área de forma que el árbitro no dudaba en señalar penalti. Feghouli contra Courtois, dos viejos conocidos de la Liga BBVA, se retaban en un duelo que ganaría el che. A partir de ahí los de Wilmots cogían la pelota con más decisión pero no por ello siendo más precisos. Hazard aparecía solo en los últimos 5 minutos, dejando la sensación de que de durar más el primer tiempo podría habérsela liado a los argelinos. Los de Halilhodzic estaban muy sólidos atrás con constantes ayudas, centrándose mucho en impedir la participación de Lukaku, lo que provocaba que el joven del Everton (Chelsea) se desesperase. Witsel volvía a probar suerte de lejos, pero de nuevo el M’Bohli impedía el gol. Al descanso se llegaba con la victoria momentánea de los Zorros del Desierto ante una Bélgica que parecía jugar a medio gas.
Tras la reanudación el técnico belga dejaba a Chadli en los vestuarios y metía dinamita con Mertens. El partido seguía por los mismos derroteros, Argelia muy bien posicionada y muy solidaria, y Bélgica dominando el balón sin crear peligro. A balón parado a punto estaba Medjani, cuya actuación es como para destacar, de abrir brecha en el marcador con un testarazo que se marchaba rozando la escuadra. No debía gustarle a Wilmots lo que veía cuando cambiaba a su jugador referencia, Lukaku, para dar entrada a Origi, una decisión cuanto menos inesperada. Más llamativo aún resultaba la entrada de Fellaini dejando sin minutos a jugadores hábiles y desequilibrantes como Mirallas y Januzaj. Bélgica daba paso al plan b, ese que otras selecciones, como la española, no tienen. Dejaban de lado el juego de toque y pasaban a uno más directo. Este relevo iba a tener sus frutos, primero Origi se quedaba solo contra el portero pero el argelino respondía con los pies impidiendo el tanto belga. Pero la segunda oportunidad los belgas no la iban a desaprovechar. Fellaini peinaba un gran servicio desde la izquierda de De Bruyne y tras golpear el balón en el larguero se colaba en la portería. Argelia llevaba ya unos minutos sufriendo, las ayudas que antes se multiplicaban ya no llegaban y los huecos se destapaban. El cansancio hacía mella, por lo que Halilhodzic relevaba primero Soudani, dando entrada a Slimani (pieza por pieza) y a Mahrez por Lacen, este cambio totalmente defensivo. Diez minutos después, en el 80, los Diablos Rojos conseguían remontar. De Bruyne robaba un balón en su propio campo y lanzaba una contra que Hazard conducía, Origi hacía el desmarque de ruptura y Mertens, que llegaba por la derecha, recibía el balón y conectaba un chut imparable convirtiendo el 2-1. Argelia se la jugaba dando entrada a Ghilas por Medjani, pero los Zorros ya estaban muy cansados, y Bélgica en plena efervescencia. M’Bohli intervenía de nuevo evitando el segundo en la cuenta particular de Fellaini. El partido iba a morir en esa acción, Argelia lo intentaba con corazón pero ya sin físico.
Remontada Belga pero con demasiado sufrimiento. Los de Wilmots dieron la sensación en la primera mitad de no estar en el partido, todo lo contrario que los argelinos, que aguantaron hasta que sus piernas dijeron “basta”.



























