AITOR PLAZA (@AitorPlaza1)
El Real Madrid vence por 2-0 al Sevilla en la final de la Supercopa de Europa celebrada en Cardiff. Cristiano Ronaldo con 2 goles ha demostrado quién manda en la casa blanca en la patria de su compañero Bale.
Sevilla y Real Madrid se enfrentaban en Cardiff para decidir quién iba a ser el supercampeón de Europa. Esta competición que en anteriores ediciones se había celebrado en el estadio Luis II de Mónaco, cambiaba de sede y se trasladaba a tierras galesas. El conjunto hispalense llegaba a la cita con más rodaje, empezaron antes y con más jugadores la pretemporada, pero pese al dato, Emery en ningún momento se sentía favorito, y menos viendo los refuerzos del equipo merengue. Ancelotti, pese a que jugadores como Kroos y James justo han podido completar una semana de entrenamiento, no dudaba en sacarlos de inicio, al igual que con Cristiano, que una vez superadas las molestias en el tendón rotuliano, no se iba a perder la final. La portería madridista la defendía Casillas. El capitán de la selección española y del Real Madrid, muy cuestionado desde que Mourinho lo relegara, en su día, a la banqueta, ya conocía su oportunidad desde que Ancelotti así lo desvelara a la prensa. El hondarribitarra, Unai Emery, alineaba de inicio a tres de los nuevos fichajes. Denis Suárez, cedido para dos años, con opción de compra, por el Barça, hacía de Rakitic (ahora en la Ciudad Condal), Aleix Vidal ocupaba el extremo derecho y Krychowiak ejercía de jugador escoba en el centro del campo.
El partido comenzaba con el Real Madrid mandando sobre el césped. El balón era merengue y el Sevilla, que comenzaba presionando arriba, poco a poco se iba atrincherando en su área. Las arrancadas de Cristiano y Bale causaban pánico en la defensa andaluza, Kroos movía al equipo de un lado a otro y Modric filtraba pases interiores al portugués y al galés, que aprovechaban los espacios que abría Benzema, en su habitual juego, tan silencioso como generoso. El equipo de la capital se acercaba a la portería de Beto mediante córners, pero un imponente Fazio impedía los remates. El Sevilla se dedicaba a intentar lanzar contraataques, pero no inquietaban a Casillas. Denis Suárez, con mucha personalidad, pedía de forma constante el balón, conducía los ataques sevillistas, pero no acertaba en el último pase. Quizá todavía le falta conocer y conectar con sus nuevos compañeros. En el minuto 30 llegaba el primer tanto de la noche. Cristiano Ronaldo comenzaba una contra en el costado derecho, el balón lo recibía Bale, en la izquierda, desde donde conectaba un centro impecable al que llegaba el astro luso para rematar a la red. El 7 merengue despejaba dudas con su gol sobre su estado físico. El Sevilla solo reaccionaba con una acción de Vitolo que acertaba a despejar Casillas, y con un mal despeje en defensa de James Rodríguez, que acababa en las botas de Carriço y que de nuevo el de Móstoles acertaba a rechazar.
Tras el descanso, y sin cambios, de nuevo Cristiano anotaba. El portugués anulaba, con su segundo tanto, la charla de Emery en el vestuario, un gol conocido como psicológico. Ronaldo recibía un buen pase de Benzema, que recién renovado demostraba con sus movimientos y generosidad que es el delantero idóneo para jugar al lado del crack luso y del galés; el 7 se orientaba el esférico a su pierna buena, y con un potente chut superaba de nuevo a Beto. Con el 2-0 el equipo de Ancelotti dominaba y jugaba con la impotencia de los sevillistas. Emery movía fichas pero el Sevilla, que acabó como un tiro la temporada pasada, se valía mucho del físico, y sin ese tono todavía cogido, el conjunto hispalense baja muchas credenciales. Isco entraba en el Real Madrid por parte de James Rodríguez. El que ha sido uno de los mejores jugadores del Mundial, no conseguía lucir con el brillo que se espera. Todavía sin ritmo, el colombiano no se entendía con éxito con ninguno de sus compañeros. A falta de 10 minutos, el campeón de Champions levantaba el pie del acelerador y se dedicaba a jugar cómodo, cerrándose un poco más cerca de su área y lanzando contras con Isco, Ronaldo, Bale y Benzema. Sin mayores contratiempos, salvo los habituales calambres a estas alturas de la (pre) temporada, el partido llegaba a su fin.
El Real Madrid levanta de nuevo un título, y muestra, sin su mejor tono físico, su poderío. Ancelotti puede presumir de tener la mejor plantilla de Europa, ya que la mayor parte de jugadores que se quedan en el banquillo en un partido serían titulares en varios grandes europeos. El Sevilla ve como se le escapa en Cardiff la oportunidad de un título que ya tiene en sus vitrinas, pero tiene mucho trabajo por delante, sobre todo si se tiene en cuenta la importancia del estado físico en el juego que propone Emery con su equipo.
En cuanto a los nuevos fichajes, James y Kroos necesitan mucha preparación. A modo personal me cuesta entender que James tenga hueco en el once y no lo tenga Isco, sobre todo en una pretemporada que el malacitano ha realizado desde el comienzo. El colombiano, siendo un jugadorazo, tiene mucho trabajo por delante si quiere triunfar en Madrid. Cualidades técnicas tiene. Kroos, sin efectuar ni mucho menos su mejor partido, ha mostrado muchas de sus garantías. Su capacidad para ordenar y mover al equipo, y su precisión en el pase han quedado demostrados. Pero Kroos no es Xabi Alonso, ya jugó varios partidos en el Bayern como centrocampista, sin gran brillo. Siempre ha jugado mejor resguardado por un medio defensivo (Schwensteiger o Javi Martínez en el Bayern). Del Sevilla, Denis Suárez ya demostró en el Barça B su finura. Pero necesita demostrar que está capacitado para liderar un equipo. Hoy en Gales ha mostrado desparpajo y atrevimiento, sustituir a Rakitic es una labor muy difícil, pero el joven de 20 años puede dar un toque diferente al Sevilla. Aleix Vidal aporta velocidad, desborde y derroche físico por los dos costados además de gol; Iago Aspas, después de una temporada casi sin minutos, se presenta ante su oportunidad de demostrar que lo que se vio de él en Vigo no era un espejismo, y Krychowiak es un hombre escoba en el centro del campo. El Reims es un equipo muy inferior al Sevilla y la liga francesa tiene un ritmo mucho menor, está por ver si está capacitado para ejercer el rol de stopper que ejercía en el Reims con éxito.


























