Los azulgranas cuajaron un férreo encuentro en el que terminaron por desgastar la resistencia de los anfitriones de esta edición de la Copa. Mágico Heurtel con 13 puntos y 14 asistencias.
Copa del Rey
Contra todo pronóstico, cuando nadie lo esperaba, aparece ante nosotros una nueva edición del Clásico del baloncesto español, y nada más y nada menos que en la final de la Copa del Rey.
Después de la victoria del Real Madrid ante el Iberostar Tenerife, el Barça hizo lo propio ganando a su vecino canario, y que además, jugaba ante su público.
El comienzo de partido fue eléctrico con un empate a 7 en los primeros 3 minutos. El Barça cambio de marcha y de la mano de Koponen, Sanders y Pierre Oriola cosechó una ventaja que mantuvo hasta el cierre del primer cuarto (15-21), y en los inicios del segundo. Cuando los culés tenían una ventaja de 10 puntos apareció en escena la Perla sueca, formado en la cantera del Barcelona, Marcus Eriksson, que con 5 triples prácticamente consecutivos revolucionó el partido y con ello a su ferviente público amarillo. El partido había llegado al descanso y el alero había cambiado su signo (43-41).
Tras la salida de vestuarios la igualdad presidió el choque durante los primeros minutos de la reanudación. Conducido por el genial base francés Thomas Heurtel (que logró la segunda mejor marca de asistencias de toda la historia del torneo) el Barcelona se distanció del equipo insular en apenas un suspiro. Para conluir el tercer acto Víctor Claver anotó un triple sobre la bocina (56-68). Pese a que los de Luis Casimiro lo intentaron varias veces ya no pudieron bajar la desventaja de los 5 puntos. Hace apenas diez días el Barça estaba destruido y hoy está en una final, ante su eterno rival.
La Figura: Thomas Heurtel (13 puntos, 14 asistencias y 24 de valoración).
Casimiro: «No hemos aguantado su nivel físico».
Pesic: «Estoy orgulloso de mi equipo».
Fernando Serrano (@FerSerrano83 )
Cronómetro Deportivo.





