
Las formaciones del Athletic y el Barça antes de la final disputada en 2012 en el estadio Vicente Calderón de Madrid.
En 2015 se volverán a encontrar Fútbol Club Barcelona y Athletic Club de Bilbao en una final de la Copa del Rey. Será la octava vez que se encuentren culés y leones; mandan los catalanes, que se llevaron el título en 1920, 1942, 1953, 2009 y 2012, mientras que los vascos ganaron en 1932 y 1984. Los dos precedentes más próximos (4-1 en 2009 y 3-0 en 2012) sitúan al Barça como favorito, aunque el otrora rey de Copas se agarrará a su mítico idilio con el torneo del KO para alentar sus opciones, que haberlas haylas.
Si no hay cambio de fecha, Barça y Athletic se reencontrarán el próximo 30 de mayo en la final más repetida en la historia copera. Todavía no se sabe dónde se disputará ese decisivo duelo, pero lo que ya se puede intuir es que poco tendrán que ver en la suerte final de ese envite los precedentes ligueros de esta temporada. Ambos los ganó el equipo de Luis Enrique (2-0 y 2-5), pero ninguna ocasión mejor que una final de Copa para el desquite de los de Valverde.
Cumpliendo casi una tradición intrínseca a la Copa del Rey, el Fútbol Club Barcelona se volvió a clasificar para la gran final por segundo año consecutivo. En la última década, los azulgrana han estado en cuatro finales (2009, 2011, 2012 y 2014), ganando dos (2009 y 2012) y perdiendo otras dos (2011 y 2014). Veremos lo que ocurre en 2015, pero pase lo que pase el Barcelona seguirá siendo el rey de Copas con sus 26 títulos. Se juegue donde se juegue, el objetivo culé, de entrada, será desquitarse de la derrota del año pasado contra el Real Madrid en Mestalla (2-1) para romper así el empate que arroja el cómputo de los enfrentamientos de los últimos años.
Será difícil discutir la condición de favorito del Barcelona tras lo visto en las semifinales contra el Villarreal y el cruce de cuartos contra el Atlético de Madrid. Solventó ambos compromisos con notable solvencia y eso es meritorio tratándose de dos equipos que están situados en la zona alta de Primera División y se pasean por Europa con indisimulado garbo. Pero el Atleti perdió 1-0 en el Camp Nou y 2-3 en el Vicente Calderón, arrojando, por lo tanto, un 4-2 global favorable al Barça.
Aún más contundente resulta el balance del enfrentamiento contra el Villarreal tras el 3-1 conseguido en la ida y en la vuelta; en definitiva, un 2-6 que solo arroja la mala noticia de la lesión de Busquets por una desafortunada entrada de Tomás Pina. El doblete de Neymar y el segundo tanto de Luis Suárez en la Copa culminaron en El Madrigal un partido controlado en todo momento por los visitantes a pesar del empate logrado por Jonathan Dos Santos antes del descanso.
Menos de tres años ha tardado el Athletic de Bilbao en volver a una final de la Copa del Rey. Tras la estrepitosa derrota cosechada en 2012 (0-3) contra el Barcelona de Guardiola, en 2015 volverán a tener la ocasión de ganar su 24ª Copa y recortar así distancias con el Barça para ser el rey de copas de nuestro fútbol. De momento tienen 23 y este año se les presenta la oportunidad de estrenarse a los hombres de Ernesto Valverde, el primer entrenador extremeño que accede a una final copera.
La victoria en la final pondría el sobresaliente a la trayectoria que ha seguido el Athletic en esta edición de la Copa. Después de eliminar con muchos apuros al Celta en octavos (2-4 en Vigo y 0-2 en Bilbao), doblegaron por la mínima al Málaga en cuartos (0-0 en La Rosaleda y 1-0 en San Mamés) y finalmente pudieron con el Espanyol (1-1 en la ida y 0-2 en la vuelta). Un camino no exento de turbulencias que se puede culminar contra el Barcelona para arreglar el desaguisado de una temporada hasta ahora en la Liga y en la Europa League.
Lo que no se destrozó en el Power8 de la Ciudad Condal fue el trabajo a conciencia realizado por Valverde y su cuerpo técnico en las horas previas al partido de vuelta de la semifinal. Después de un preocupante empate a uno en la ida, cualquier gol del Espanyol complicaría demasiado las opciones de los rojiblancos. Pero ahí estuvo Aduriz para acudir, en el minuto 13, raudo y veloz a su cita con el gol y encarrilar un pase que se encargaría de sellar Etxeita a los 42 minutos convirtiendo el segundo tiempo en un trámite solo alterado por la amarilla que vio De Marcos y le impedirá estar en la final.



























