El Campeonato Nacional de LaLiga de fútbol, correspondiente a la accidentada y extensa temporada 2019-20 tras el parón de tres meses por la crisis del Covid 19, llega a su fin con el Real Madrid a punto de ser campeón. Exactamente dos puntos separan al conjunto madridista, el más laureado de la historia, de su 34º título liguero.
Aunque el fútbol suele ser muy complejo y gusta de las más variopintas combinaciones, la del Madrid es muy sencilla: dos empates en las dos últimas jornadas bastarían a los blancos para campeonar. Por mucho que Zidane diga a los cuatro vientos que no le gusta hacer cuentas, los madridistas las hacen gustosamente y les salen sin cábalas extrañas, carambolas retorcidas, sumas con los dedos, ni la famosa cuenta de la lechera. Nueve victorias consecutivas, pleno desde que se reanudó la Liga tras el parón, lo simplifican y facilitan todo.
Este jueves, ante el Villarreal, a las nueve de la noche en el Alfredo Di Stéfano de Valdebebas será el primer punto de partido. Con una victoria más, como en los nueve partidos anteriores, el Real Madrid cantará el alirón sin falta de esperar hasta la última jornada. Conseguir el título a la primera, por la vía rápida, es lo que buscarán Zidane y sus hombres para llegar a Butarque con el título bajo el brazo y recibir el pertinente pasillo del necesitado Leganés, que sigue luchando por mantener la categoría. El primer match-point no será sencillo porque los amarillos querrán desquitarse de la derrota ante la Real Sociedad en La Cerámica en la última jornada, aunque ya tienen todos sus deberes hechos con el billete sacado a la Europa League y ya inaccesible el sueño de la Champions.
Los dedos que le sobran al Madrid para echar cuentas, le sobran al Barça, que está obligado a ganar sus dos próximos compromisos frente a Osasuna y Alavés. La mínima esperanza azulgrana es que el Villarreal gane en el Di Stefano y les deje a un solo punto del liderazgo antes del último asalto al título el domingo en Mendizorroza.























