
El Real Madrid logró un valioso punto en el Camp Nou que le permite mantener distancias en lo más alto de la tabla clasificatoria.
Pasó el clásico y el Real Madrid se siente más líder después del punto de oro que sacó de su visita al Camp Nou y que le sirve para mantener distancias respecto a su rival del sábado y más inmediato perseguidor, el Barcelona, e incluso para aumentarlas sobre el Sevilla, que sigue tercero pese a su derrota en Granada. A excepción del líder, fue una jornada más fructífera para los de abajo (solo perdió Osasuna, que se medía a un rival directo como es el Sporting, antepenúltimo) que para los seis de arriba (no ganó ninguno) y solo hay que echarle un vistazo a los marcadores de la jornada.
En el tiempo reglamentario

Resultados de la 14ª jornada: empate en el clásico, el Granada ganó al Sevilla, el Atleti se quedó a cero contra el Espanyol, el Villarreal no pudo abrir la lata en Butarque, la Real encajó una manita en Riazor, el Valencia dejó escapar dos puntos en casa contra el Málaga y el Sporting derrotó a Osasuna.
Otro gol milagroso de Sergio Ramos: como en las semifinales contra el Bayern y la final contra el Atlético de Madrid en la Champions de 2014, en la semifinal y final del Mundial de clubes de ese mismo año, en la final de la Liga de Campeones de este año también contra el Atlético y en la posterior Supercopa de Europa frente al Sevilla. Todos estos goles se tradujeron en títulos. Veremos si el de este sábado, que sirvió para empatar el clásico (1-1) en el minuto 90, al final se traduce en una Liga para el Real Madrid de Zidane, que enlaza 33 partidos sin perder y está a uno de igualar el récord absoluto de Beenhakker. Este punto le sirve además para mantener la distancia de 6 puntos sobre el Fútbol Club Barcelona, que perdió la oportunidad de acercarse al líder y ya ha cedido más puntos (14) en 14 jornadas como en las 30 primeras de la pasada Liga.
Antes del clásico, en el partido que abrió la jornada en la matinal del sábado, el Sevilla también dejó pasar la opción de acercarse a los dos primeros y cayó contra pronóstico (2-1) en el estadio del, hasta esta jornada, colista de Primera División. El Granada le sigue teniendo tomada la medida al conjunto sevillista, pues sus tres derrotas en los 24 últimos partidos oficiales que ha jugado ante equipos andaluces han sido contra el equipo nazarí. Aún así se mantiene tercero con dos puntos de ventaja sobre el Atlético de Madrid, que también dejó pasar la oportunidad de engancharse al vagón de cabeza tras estrellarse (0-0) contra el Espanyol de Quique, un viejo conocido de los rojiblancos que no sabe lo que es perder en la Liga contra su ex equipo (dos victorias y cinco empates), y siguen cerrando los de Simeone la zona Champions.
Tampoco fue una jornada fructífera para el Villarreal, que no pasó del empate (0-0) en Butarque y sigue en su mala dinámica de las 5 últimas jornadas (4 puntos y 3 goles) tras sumar 19 puntos y 16 tantos en las 9 primeras; los de Fran Escribá todavía se mantienen, no obstante, cerca de la Champions (a dos puntos), y en el quinto puesto. El sexto lo sigue ocupando la Real Sociedad a pesar de la manita (5-1) que encajó en Riazor este lunes en el duelo que cerró la jornada. Se cortó la racha de los txuri-urdin, que no recibían 5 goles en Coruña desde 1993 (también perdieron 5-1), y ya están empatados a 23 puntos con el Athletic después de su triunfo contra el Eibar (3-1) en el derbi vasco del domingo.
La 14ª jornada deja en un puño la zona baja. Tenemos chicos nuevos en la oficina, el Valencia de Prandelli, después de dejarse empatar por el Málaga (2-2) en el último minuto del partido del domingo. Ya tienen los mismos puntos (12) que el antepenúltimo, casualmente al último equipo que ganaron en esta Liga, allá por el pasado 16 de octubre en Gijón. Precisamente el Sporting sigue siendo el tercero por la cola a pesar de su triunfo del domingo (3-1) contra un rival directo como Osasuna. Desde el 11 de septiembre, cuando ganaron al Leganés, no cantaban victoria los de Abelardo, que están en el umbral del descenso y no salieron ya esta semana por la goleada del Deportivo. Aunque no le sirve para salir del pozo, la victoria del sábado, la primera que consigue en esta Liga y la tercera seguida contra el Sevilla, permite al Granada dejar de ser el colista siete jornadas después y estar ya a 4 puntos de la salvación momentánea. Le cede el farolillo rojo a Osasuna, que se hunde en la última posición tras caer en El Molinón, se queda a cuatro puntos de abandonar el descenso y Caparrós ha perdido sus tres primeros partidos de Primera como entrenador rojillo, un dudoso honor que comparte con sus homólogos del banquillo Albéniz y Camacho.

Así está la clasificaron: no ganó ninguno de los séis primeros y el Madrid sigue siendo líder destacado, por abajo se acortan las distancias, solo tres puntos separan al 14º del 18º y Osasuna es el nuevo colista.
La cara: Granada CF

Necesitó 1.260 minutos para conseguirlo, pero el Granada pudo por fin celebrar este sábado en Los Cármenes su primer triunfo en esta Liga.
Aunque no fuese el clásico de primera hora de la tarde del sábado, lo de Los Cármenes a la hora del aperitivo era más que un partido, sobre todo para los locales. Era para empezar un derbi andaluz, y eso siempre son palabras mayores. El de esta jornada, independientemente del abismo clasificatorio que separa a ambos conjuntos, no iba a ser menos. Unos peleaban por tomar oxígeno para salir del descenso y otros por acercarse a los dos primeros puestos de la clasificación. Al final, haciendo virtud de la necesidad, el Granada se impuso por dos goles a uno al Sevilla, corroborando que en esto del fútbol, de vez en cuando, David vence a Goliat.
No servirá de excusa para justificar la mala temporada que está haciendo el Granada hasta la fecha, por supuesto, pero muchos aficionados granadinos firmarían al principio de la temporada conseguir su primera victoria ante todo un Sevilla. El problema es que ese ansiado triunfo ha llegado en la 14ª jornada, después de trece sinsabores. Ya se sabe que lo bueno se hace esperar y el trece es un mal número si no crece, así que creció. Y más esperan los nazaríes que crezca a partir de ahora, una vez que se ha abierto la espita para cambiar de dinámica, empezando a sumar con cierta regularidad para salir de la delicada situación en la que se encuentran.
El primer paso se dio este sábado venciendo por la mínima, pero ganando al fin y al cabo, el derbi andaluz contra el Sevilla. El postrero gol de Ben Yedder de penalti llegó demasiado tarde, en el último minuto del tiempo añadido, y los goles que antes firmaron Andreas Pereira y Lombán dejaron los tres puntos en casa. El Granada toma aire de esta forma y mantiene su buena racha contra el Sevilla.
La cruz: Fútbol Club Barcelona
Aunque no perdieron, la sensación que flota en el ambiente culé después del empate que cedieron este sábado en el clásico, es de derrota. Necesitaban ganar para acercarse al líder y consiguieron colocarse a solo tres puntos durante buena parte del segundo tiempo después del gol de Luis Suárez. El problema es que noventa minutos contra el Real Madrid se hacen muy largos y justo en el minuto 90 volvió a aparecer la cabeza de Sergio Ramos para darle un punto de oro al Madrid, que mantiene la misma renta (6 puntos) sobre su más inmediato perseguidor después de rendirle visita. Mal se les tendría que dar a los blancos para no seguir líderes después del Mundial de clubes y con un partido menos.
Tercer empate seguido del Barcelona (0-0 contra el Málaga, 1-1 en Anoeta y 1-1 en el clásico), y no sabe lo que es ganar desde el triunfo (1-2) en el Sánchez-Pizjuan. Solo ha sumado el Barça 12 de 21 puntos posibles en el Camp Nou, lo que constituye su peor inicio como local en Liga desde 2003. No vive un buen momento el conjunto de Luis Enrique que, abrazado a la arrogancia y a la autocrítica 0, en poco podrá ayudar a su equipo. Si es que todavía lo quiere ayudar, que a veces parece que no y que ya se la pela todo.
Es comprensible que no le caigan bien los periodistas, pero ellos no son los culpables de que Ter Stegen no sea Valdés y ni siquiera sea mejor que Claudio Bravo, la defensa del Barcelona haga aguas desde la retirada de Puyol, echen de menos a Dani Alves, Piqué no dé a basto, Jordi Alba ataque mejor que defiende, Sergi Roberto sea un coladero, Busquets no sea el de antes, añoren a Xavi, Rakitic sea un meritorio al que le pesa demasiado el escudo, haya «iniestadependencia», André Gomes no sea decisivo, Arda sea irrelevante, Neymar las falle a bocajarro, Alcácer no le meta un gol ni al arcoiris o Messi no dé más de sí en algunos momentos.
Debería de recordar el señor Luis Enrique Martínez que esto es el Fútbol Club Barcelona, un grande que aspira a todo, y no se puede permitir estar a seis puntos del líder en diciembre. Comienza a recordar peligrosamente este Barcelona al de Rijkaard de la temporada 2007-08, que acabó como acabó: haciendo pasillo al Real Madrid en el Bernabéu. Como esto siga así y Luis Enrique siga obcecado, este curso va camino de acabar igual. ¿Firmas eso, Lucho?

























