Vamos a entrar en las cinco últimas jornadas y el calendario no da tregua. Hoy estamos por aquí y en unos días estaremos de vuelta porque esta semana vuelve a haber Liga. El Barcelona ha empezado fuerte el maratón liguero venciendo con solvencia (0-2) en casa de su vecino. El Real Madrid tampoco cede, goleó en Balaídos (2-4) y sigue a dos puntos del líder.
El que también sigue firme en su lucha particular es el Atlético de Madrid, que curó la depresión europea dándose una terapia goleadora (3-0) a costa de un indemne Elche. Así conserva el tercer puesto con cuatro puntos de ventaja sobre un Valencia que goleó sin misericordia al Granada (4-0) y recuperó con facilidad la cuarta posición tras perderla momentáneamente el domingo por la victoria del Sevilla.
Porque el Sevilla de Emery sigue intratable en el Sánchez Pizjuán, donde lleva 34 partidos invicto tras superar (2-0) al Rayo. Son ya 66 puntos los que suma el equipo de Emery, nada menos que trece más que un Villarreal que continúa su particular travesía del desierto y no pasó de un empate a nada (0-0) en Anoeta que le deja como estaba.
Y siguen haciendo la goma los mismos en su particular cruzada por abandonar la cola del pelotón. El empate en La Rosaleda (1-1) deja al Deportivo como estaba, tercero por abajo y a dos de la salvación. Por detrás aparece el Granada, que ve más lejos la luz tras la goleada encajada en Mestalla. El que ya no ve casi nada es el Córdoba, que después de su derrota del viernes (0-1) queda visto para sentencia.
El maratón está apasionante por arriba, por abajo y por el centro, de manera que conviene dedicar esta Prórroga a intentar poner algo de orden en la fila. Vamos con ello.

El maratón del alirón
Todo en el aire. La trascendencia de la disputa hacia el título invita a autoconcedernos el uso y manejo de rimas. Estamos en plena maratón del alirón. Quedan cinco jornadas y solo dos puntos separan al cabeza de carrera de su más inmediato perseguidor. Comanda la clasificación el Barcelona, pero lo sigue muy de cerca el Real Madrid. Ninguno de los dos se podrá permitir la más mínima pájara porque eso les puede costar la Liga.
El calendario favorece teóricamente al Barça. Su siguiente meta volante es este martes en el Camp Nou contra el Getafe, el sábado visitará a un Córdoba sentenciado al descenso, en mitad de la eliminatoria de Champions visitará la Real Sociedad el coliseo blaugrana, después de la decisiva visita a Múnich tocará ir al Vicente Calderón para jugarse el título contra el Atlético de Madrid en la penúltima jornada y la estación final la cruzarán en su campo contra el Deportivo de La Coruña.
Más curvas presenta el trayecto del Real Madrid hacia el título. Este miércoles toca etapa teóricamente llana contra el Almería en el Bernabéu, a partir del sábado se empinará el recorrido con la visita al Sánchez Pizjuán para enfrentarse al Sevilla, una semana después llegará la etapa reina doméstica contra el Valencia, en la penúltima jornada pasarán por Cornellá para medirse al Espanyol y cruzarán la meta en Chamartín frente al Getafe. Dos caminos opuestos con un mismo fin: levantar el título de Liga. Ninguno de los dos aspirantes se podrá permitir el más mínimo tropiezo.
El maratón de la Champions
La Liga de Campeones no solo es un maratón para Madrid y Barça; Atlético de Madrid, Valencia y Sevilla están peleando por participar en la edición de la próxima temporada. Parte con ventaja el Atleti porque, después de su terapia goleadora del sábado, se afianza en la tercera posición, con 72 puntos, cuatro más que el Valencia. Conviene meter en la pomada también al Sevilla que, aupado por esos 14 partidos sin perder y ese fortín que ha edificado en Nervión (lleva 34 partidos invicto allí), ya tiene 66 puntos y está a solo dos de la Champions.
El principal favorito para llegar a este objetivo, sin necesidad de disputar la previa en agosto, es el Atlético, que liberado de la carga europea ya se puede centrar al 100% en la Liga. El miércoles visita El Madrigal para medirse al Villarreal, el sábado recibe al Athletic en el Vicente Calderón, después viajará a Valencia para enfrentarse con el Levante, en la penúltima jornada harán cumbre contra el Barça en el Manzanares y cerraran el campeonato en Los Cármenes frente al Granada.
El Valencia comenzará su maratón este jueves en Vallecas ante el siempre imprevisible Rayo, el domingo recibirá al Eibar en Mestalla, el sábado 9 jugará una auténtica final en el Bernabéu contra el Madrid, una semana después pasará el Celta de Vigo por la avenida de Suecia y la estación final será en el estadio de los Juegos Mediterráneos contra el Almería. Y no minusvaloremos al Sevilla, que también podría acceder a la Liga de Campeones si gana la Europa League, donde en principio deberá eliminar a la Fiorentina en semifinales. Comenzará su recorrido en Ipurua contra el Eibar, puede ser el juez que dilucide las opciones madridistas de alirón el sábado que viene, irá a Vigo para lidiar con el Celta de Berizzo, en la penúltima jornada acogerá al Almería en el Sánchez Pizjuán y bajará el telón en La Rosaleda.
Un maratón hacia la salvación
Sin rodeos. Hasta cuatro equipos están metidos en un pañuelo de tres puntos: Levante (32), Eibar (31), Almería (31) y Deportivo (29). El Granada, penúltimo con 25 puntos, y el Córdoba, hundido en el farolillo rojo, ya están demasiado lejos. Entre los cuatro implicados anteriormente citados, llama la atención el caso del Almería, que deberá sumar la mayor cantidad posible de puntos en previsión de que le acaben quitando definitivamente tres por la sanción de la FIFA por el llamado caso Jakobsen. Esta semana cotizan al alza el Levante, tras su triunfo en el Coliseum Alfonso Pérez, y el propio Almería, por su victoria frente a un Eibar en franca decadencia (solo ha ganado un partido en la segunda vuelta y ya lleva tres derrotas consecutivas); tampoco chuta el Deportivo, que no pasó del empate en Málaga y no gana desde su 2-0 al Eibar del pasado 6 de febrero. Veremos lo que ocurre a partir de la jornada que se disputa esta semana. Recordemos que Levante y Eibar juegan en casa contra Córdoba y Sevilla respectivamente, mientras que el Almería visita al dentista en el Santiago Bernabéu y el Deportivo se medirá en el Martínez Valero a un Elche virtualmente salvado.
Garitano no solo habla en castellano
No, Garitano no habla solo en castellano, habla también en euskera. ¿Y qué problema hay? Para algunos, ninguno; pero para un par de agitadores mal llamados periodistas, sí lo hay. Por cierto, a esta hora seguimos sin saber quiénes son los dos elementos en cuestión. Seguiremos indagando porque no se puede pasar por alto su pésimo comportamiento. Alguien se ha excedido generalizando y es un craso error porque esos dos intolerantes, que ni siquiera son periodistas, no representan al gremio almeriense. Una lástima su actitud y un aplauso para el jefe de prensa del Almería, Juanjo Moreno Millán, por intentar capear el temporal aunque no sirvió para evitar que Garitano abandonara la sala de prensa notablemente cabreado. Es penoso que ocurran estas cosas en pleno siglo XXI, máxime cuando estamos acostumbrados a que las ruedas de prensa se traduzcan hasta a tres idiomas. Y es vergonzoso que se acuse de ignorante a un tipo como Garitano por el mero hecho de utilizar su lengua nativa, cuan si fuera un pobre analfabeto recién llegado de una aldea recóndita. Pues para la información de los agitadores que sabotearon su comparecencia, el entrenador de Eibar está titulado en Periodismo. Seguramente, ellos no pueden decir lo mismo.
EL SACAPUNTAS
Nolito, sobre el árbitro: «No puedes pedirle a un limonero que te dé magdalenas»
Pero a un limonero, al menos, se le debería pedir que te diera limones
























