Empate sin goles en el feudo gallego en la vuelta de Sergio González, como entrenador, a la que fue su casa. Los equipos llegaban en situaciones diferentes. Un Dépor que veía delante una oportunidad para alejarse de la zona caliente ante un Espanyol en zona tranquila, que probablemente con el paso de las jornadas no se juegue nada. Las novedades en el equipo gallego eran la de Fariña en lugar de José Rodríguez, y la inclusión de Salomao en la convocatoria. El conjunto llegaba con la importantísima baja de su capitán y goleador Sergio García.
Comenzó el partido con un tanteo por parte de ambos conjuntos, ninguno quería arriesgar, y el partido se jugó en mayor medida en la medular del terreno de juego. Pronto avisaría Cañas con un duro disparo sorprendiendo a la defensa gallega tras el saque rápido de una falta. Continuaba el conjunto perico que llegaba con bastante facilidad a la meta rival. Salva Sevilla dispuso de una ocasión clarísima, que como no, despejaría Fabricio. Ya en la resolución de la jugada, marcaría Caicedo, pero la jugada fue invalidada por fuera de juego previo de Victor Sánchez. El dominio de la pelota era gallego, pero las jugadas de mayor peligro las generaba el Espanyol. La primera ocasión clara la tuvo Cavaleiro en un mal despeje de la defensa perica y una salida en falso de Kiko Casilla, pero este último terminó atajando el balón sin mayores problemas. Parecía que el Deportivo comenzaba a carburar con las intervenciones de Fariña y Lucas en zona de tres cuartos. Lo intentó el argentino en un par de ocasiones, pero sendos disparos salieron desviados. El encuentro seguía siendo muy físico. El Espanyol esperaba al Dépor en su propio campo, sin arriesgar en la salida de balón, muy bien plantado y ordenado. Los gallegos por su parte trataban de gestionar la posesión de balón buscando huecos dentro de la defensa perica.
Un cabezazo de el hoy capitán visitante Javi López, y otro de Oriol Riera fueron las ocasiones más destacadas para cada equipo al comienzo de la segunda parte. Poco fútbol se veía en Riazor, eso sumado al mal ambiente y la división dentro de la propia afición gallega, no ayudaba a la mejora del partido. Aún así, probaría Lucas Pérez, pero su disparo se fue demasiado cruzado. La nota positiva la puso Salomão volviendo a jugar después de su lesión. Volvió con muchas ganas, y dejó destellos de su velocidad y agilidad. Con la entrada del portugués llegaron los mejores momentos gallegos. Una ocasión clarísima que dispuso Oriol, que tras un pase magistral de Salomão, envió el balón por encima del largero ante la salida de Casilla. La otra ocasión la tuvo Cavaleiro, asistido por Álex Bergantiños, pero el portugués no fue capaz de marcar hasta en dos ocasiones, incluso pudo regalarle el gol a Toché que acababa de saltar al campo.
Llegabamos así a los minutos finales, y fue ahí donde apareció la ocasión más clara del partido. Córner para el Espanyol que peina Héctor Moreno y remata Javi López al larguero a escasos metros de la línea. Por si fuera poco, todavía pudo llevarse el partido el conjunto visitante en una falta botada por Arbilla que despejó el meta canario.
Terminó el partido con sensaciones opuestas. El Espanyol seguirá durmiendo en tierra de nadie, mientras que el Dépor continuará sufriendo por evadir la zona de descenso.
Dépor: Fabricio, Juanfran, Lopo, Sidnei, Luisinho, Álex Bergantiños, Borges, Cavaleiro, Lucas Pérez, Fariña (Salomão, min. 58), y Oriol Riera (Toché, min. 67).
Espanyol: Casilla, Arbilla, Álvaro, Héctor Moreno, Duarte, Víctor Sánchez, Cañas (Montañés, min. 70), Javi López, Lucas, Salva Sevilla, y Caicedo (Stuani, min. 53).
Ábitro: Teixeira Vitienes. Mostró tarjeta amarilla a Víctor Sánchez, Javi López, Duarte, y Álvaro por parte visitante. Y Borges, Bergantiños y Lopo por parte local.
Xacobe Vázquez Morandeira

























