ENTREVISTA A RUBÉN MARTÍN (3ª parte)
Narrador de ‘Tiempo de Juego’
«Cobré 4.000 euros netos al mes en Castilla La Mancha TV. Para mí es mucho porque yo me siento un becario, pero no es un sueldo desorbitado»
«Cuando echaron a Paco González de la Cadena SER, lo viví como un drama personal y fue la primera vez que lloré por el trabajo»
«Hay un momento en el que la SER me llama y me dice: “Queremos que seas Lama”»
«No es que no me sienta imprescindible, sino que no me siento titular»
«Me gustaría narrar una final de la Champions si llegara el Atleti»
Alejandro Rozada (@alexrozada)
Como quien no quiere la cosa, llevamos ya una hora de conversación. Va subiendo el ambiente, e incluso la temperatura, en las proximidades del Metropolitano, y al tiempo se caldea la entrevista con las preguntas más incómodas, e incluso emotivas, sobre su pasado más reciente en radio y televisión, sin olvidarme en ningún momento de su presente como uno de los narradores más queridos de nuestro país. Ya es plena noche en Madrid y toca ir echando el cierre porque nuestro protagonista se tiene que ir a su segunda casa profesional. Juega partido de Copa el Atlético de Madrid contra el Elche, equipo del que seguramente se seguirá informando hasta que Paco González le dé paso por primera vez.
Antes de que le interrumpiera para hacerle esta entrevista, nuestro protagonista estaba viendo vídeos, en este caso del Elche, una sana costumbre que sigue antes de cada partido y que le permite tener un conocimiento exhaustivo de cualquier equipo. Ya lo dice él mismo, los exámenes hay que prepararlos. Pero antes de afrontar este examen, hay que recordar uno muy especial de hace unos cuantos años que abordamos al final de la segunda parte de esta larga conversación. Lo primero es lo último, esa pregunta del capítulo anterior que habíamos dejado pendiente: ¿Cómo recuerdas el penalti de Riquelme? ¿Te hubiese gustado narrarlo? ¿O casi mejor que no porque fue un poco duro? Responde Rubén Martín…
- (Duda). En aquella época, yo estaba empezando y tenía claro que ese partido lo iba a hacer Lama. Sin estar en Madrid además… No solo aquel partido, pero me gustaría hacer todo lo que me toque porque eso significa que tu director confía en ti. Me gustaría hacer una final de Champions si llega el Atleti como un desarrollo lógico en mi profesión. Lo hizo Lama y está perfecto. Yo lo recuerdo como un momento dramático con Roig llorando en el palco, Riquelme estaba desencajado… Es uno de los momentos más dramáticos que recuerdo en un campo, ese y el gol de Santana con el Dortmund al Málaga. Los dos momentos más crueles que he vivido en un campo de fútbol.
«El penalti que falló Riquelme y el gol de Santana al Málaga son los dos momentos más crueles que he vivido en un campo de fútbol»
– Y con 24 años, en 2006, vuelves a Madrid y narras en 2008 la Supercopa de España, un Real Madrid-Valencia. Tenías 26 años. Es decir, con menos de 30 años estabas narrando a los dos campeones de esa temporada (Real Madrid, campeón de Liga, y Valencia, campeón de Copa). Manolo Lama no pudo narrar aquel partido porque estaba en los Juegos Olímpicos de Pekín. ¿Cómo te sentiste narrando, con menos de 30 años, a todo un Real Madrid en un templo como el Santiago Bernabéu para el programa más escuchado de la radio deportiva de este país?
– (Risas). Es como ahora hacer el Atleti–Elche. Yo me siento un impostor. Hay algo raro en mi vida que no alcanzo a entender. Hago cosas que, creo, no me corresponden a mí. En mi imaginario en la élite, tengo a esa gente que hace esos partidos, de repente me veo en mitad de eso y hay algo que no termino de comprender. Hay veces que me veo en las cenas de Navidad con Pepe Domingo Castaño, con Paco, con Lama…
– Algo bien harás.
– Sí, pero yo no tengo esa sensación. Tú a lo mejor desde fuera lo ves más claro, dices que no estoy gratis y ellos me dejarán estar porque algo haré bien. Sin embargo, pienso que un día se van a dar cuenta de que estoy aquí y… (risas).
– ¿No te sientes imprescindible? Porque eres el comodín, narras todo…
– ¡No! Al revés. No solo es que no me sienta imprescindible, sino que no me siento titular. Es una discusión, un intercambio de pareceres serio, que tuve con Paco hace tres años y él no lo comprendía porque le decía que yo no me siento titular. Y lo sigo pensando igual. ¿Qué hago en lo que sea titular? Nada. Hago el Atleti hasta que Lama quiera hacerlo, cuando Paco se tenía que ir a la tele hacía Tiempo de Juego porque Paco no podía… Hago las cosas que los demás no pueden. Tengo la sensación de que no soy titular en nada. Pero no es ni un reproche ni una queja.

Rubén Martín, en el estadio de Balaídos narrando un Celta-Atlético de la Copa de 2010 para el Carrusel de la SER.
– Y con ese papel de no sentirte titular, como un becario, estás en Carrusel Deportivo hasta 2010, cuando pasó lo que pasó y echaron a Paco González de la Cadena SER. ¿Cómo viviste aquello?
– Pues como un drama personal. Es la primera vez que lloré por el trabajo, no recuerdo haber llorado otra vez por el trabajo. Estábamos en Hamburgo, final de la Copa de la UEFA, el Atleti jugaba con el Fulham, yo estaba metido en un despacho con De la Morena y con Bustillo, De la Morena habla con alguien, cuelga y “que han echado a Paco”. (Silencio). Al día siguente fui a comer con Juanma, con Lama… y ya me confirmaron que efectivamente habían echado a Paco y ya nos fuimos enterando de lo que había pasado la noche anterior: resulta que había discutido con Anido… (Titubea). Los demás sí sabrían más, pero yo que soy un mindundi me enteraba de lo mismo que sabríais los demás por un confidencial. Al día siguiente de volver de Hamburgo, nos citaron a todos los periodistas de deportes de la SER en el despacho de Anido para explicarnos lo que había pasado, intentando dar la versión de la casa. Por aquella época, como hacía la producción con Feito de El Larguero con De la Morena, tenía acceso al correo del programa. Mientras esperaba que nos llamaran para subir al despacho, empecé a abrir correos y estaba inundado con miles de correos diciendo que Paco era de la familia, que si no seguía dejaban de escuchar la radio… unas cosas increíbles. Se me hincharon los ojos de la situación, subimos al despacho, bajamos y nos fuimos al Mundial. Fue una situación jodida en lo personal, porque nació mi hijo el 14 de junio, al poco de empezar el Mundial, tuve que coger un vuelo para volver y lo que me preocupaba era que terminara para venir a ver a mi hijo.
«Se me hincharon los ojos al ver el correo de El Larguero inundado con miles de correos apoyando a Paco»
– Escuchando audios de aquella época, el programa ya no sonaba igual. Seguiste narrando partidos durante el Mundial y tu último partido fue el Uruguay-Alemania por el tercer y cuarto puesto. ¿Fueron aquellos partidos en el Carrusel sin Paco y con Gallego tus peores momentos en la radio? ¿Te sentías un bicho raro?
– (Pensativo). Sí, en la SER fueron mis peores momentos sin duda y en la radio seguramente también. No estaba Paco. En realidad, aquello no era ya nuestro programa.
– ¿Hablabas con él?
– Sí. Porque además Paco alguna vez, como él iba haciendo los partidos de España, se pasaba por Johannesburgo y se venía a vernos al IBC (Centro Internacional de Prensa). Era la época en la que no sabíamos todavía qué íbamos a hacer, entonces él venía, hablaba… “Rubenín, cuando sepamos algo seguro ya vemos”. En esa época no se sabía si nos íbamos a ir a la COPE o a Punto Radio. Para mí fue un Mundial desagradable.

Selfie de Rubén Martín con José Antonio Hernández, Paco González, Tomás Guasch y Manolo Lama en el IBC del Mundial de Brasil 2014.
– Y luego llega el verano del mercadeo radiofónico más intenso que recuerdo. ¿Siempre tuviste claro que te ibas?
– Pues no. Yo tenía claro lo que tenía que hacer. A mí el corazón me pedía irme con Paco desde el primer día. Tenía claro que habían echado a Paco y a lo mejor era una necesidad estúpida, pero yo tenía la necesidad de demostrarle a la SER que las personas están por encima de las empresas. Eso nacía en mí y en los otros cincuenta: vamos a demostrar que es más importante seguir a un amigo, creemos que se ha sido injusto con él y, si él tiene la posibilidad de llevarnos a todos, nos vamos a ir con él. ¿Qué pasa? Que hay un momento en el que la SER me llama y me dice: “Queremos que seas Lama”.
«Tenía la necesidad de demostrarle a la SER que las personas están por encima de las empresas»
– De hecho, los compañeros de ecodiario publicaron que la SER te había hecho “una suculenta oferta” para narrar al Real Madrid, la selección española y dirigir el ‘Hora 25 Deportes’ a las 20:30 con Ángels Barceló… Pudiste ser Lama.
– Sí. Sin entrar en detalles de lo que me ofrecieron, la oferta era lo que quisiera. Ellos me explicaron que Lama estaba todavía allí un tiempo, pero que cuando se fuera… Hubo un momento en el que dudé porque (duda) si me quedaba en la SER lo podía hacer todo. Podía hacer todo eso y cosas que ofrecieron a más gente: hacer tele porque todavía Canal+ era de PRISA. En realidad, ofrecían casi todo. Y, en mi caso, muchísimo más dinero del que iba a ganar en la COPE. Además, yo eso lo tenía claro. Cuando ya tuve la oferta de Paco para venirme a la COPE, para mí era (silencio) ganar el doble… ganar el doble es casi arreglarte la vida. Acababa de tener un niño y, aunque solo fuera por responsabilidad, yo tenía que pensar… Es que al final ya no era una cuestión ni de dinero ni de pasta. Yo sabía que no iba a poder hacer en la COPE, lo que iba a poder hacer en la SER en lo profesional, y que no iba a poder ganar en la COPE, lo que iba a ganar de pasta en la SER.
Pero hubo un momento en el que mi pregunta fue: ¿Voy a ser más feliz haciendo eso allí y cobrando el doble, o voy a ser más feliz haciendo esto que voy a hacer ahora en la COPE con la gente con la que quiero estar? Y no tuve dudas en la respuesta. No tuve dudas. Yo iba a ser más feliz allí (en la COPE). ¿Además sabes lo que pasa? Yo iba a estar en el mismo sitio, pero la gente que yo más quería no iba a estar. ¿Qué eran más importantes: los muebles de la SER o la gente? En la gente se quedaba gente a la que yo quería, pero mi gente más cercana, mis amigos, se iban. Yo decía: me veo el 1 de septiembre allí sentado en la redacción de la SER y… (silencio). Pensé en ese momento que iba a ser más feliz en el otro sitio y por eso me fui.
– Pero la noticia de tu fichaje por la COPE se hizo esperar y se hizo pública el 20 de agosto de 2010, a una semana justa del inicio de la temporada con la Supercopa de Europa entre el Atleti y el Inter…
– Pero si se hizo esperar fue porque se publicó más tarde o se enteró la gente más tarde. Yo había terminado contrato con la SER cuando terminó el Mundial y en las primeras semanas de agosto ya estaba currando en la COPE. Nos juntábamos ahí cuando no teníamos ni ordenadores.
– Nosotros publicamos el 5 de julio de 2014, antes de que se anunciara la renovación del equipo de deportes de la COPE, que Heri Frade y tú habíais dicho que no a la Cadena SER. Según la información que adelantó mi compañero Carlos Rodríguez, la SER volvió a por ti ese año y la volviste a rechazar. ¿Y eso por qué? ¿Sin Paco no hay paraíso?
– (Ríe). Yo no he dicho nunca que eso sea verdad. Nadie me lo ha preguntado nunca y tú que me lo preguntas ahora… A mí la SER no me ha llamado y, si me hubiera llamado, te diría que la SER no me ha llamado.
– Pero te podían haber llamado perfectísimamente teniendo en cuenta la circunstancia…
– No lo sé (duda). Yo creo que no. Allí ellos emprendieron un camino distinto. Sí sé que ha habido gente de la SER que ha llamado a gente de la COPE para ver cómo es la situación, cuándo terminan contratos y tal. Eso está a otro nivel, entre los jefes y tal. A mí no me ha llamado nadie de la SER nunca para ofrecerme…
«A mí la SER no me ha llamado y, si me hubiera llamado, te diría que la SER no me ha llamado»
– Formas parte de un pack y es lo que decíamos en la información de Carlos: tú tenías una lealtad a Paco, a Xuancar y un compromiso prácticamente grupal.
– Es que nosotros somos una familia. A ver… puede pasar. Cada situación es distinta. Entiendo que luego tenemos ofertas distintas. Yo tuve hace poco una oferta de tele que no implicaba a los demás, pero no implica cambios en la radio. Pidiendo permiso las podemos aceptar. No digo que no pueda pasar, porque igual mañana hacen una oferta de una radio que es brutal en lo económico y en lo profesional, pregunto en la COPE, les digo que me ofrecen cinco veces más y hacer lo que yo quiera… ¿Aquí a medio plazo voy a poder hacer lo que yo quiera en lo profesional? Y a lo mejor me dicen que no e incluso me animarían… Si alguna vez pasa algo así, Paco sería el primero que me animaría.a aceptarla.
– ¿Te sientes en el mercado como si fueras un futbolista?
– (Silencio y piensa). Pues no, la verdad es que no. Yo supongo que todas las radios estarán pendientes de lo que se hace en los otros lados y los tendrán controlados. Como nosotros cuando nos fuimos de la SER sabíamos quién era Miguelito y que si necesitábamos un inalámbrico porque Romero no se venía a hacer el Madrid, quién era mejor. Supongo que estarán pendientes de todo eso también en el otro lado. Para sentirte en el mercado es porque tú sientes que en el sitio en el que estás es posible que no vayas a estar. Y a mí eso no me pasa. Yo estoy feliz donde estoy… (Silencio). Para irme de la COPE me tendrían que echar. No hace falta que te echen diciéndote “terminas contrato y no te renovamos”, sino que te digan “tienes una oferta muy buena y aquí no vas a poder hacer lo que haces ahí, entonces queremos ser sinceros…”. Pero yo no me iría, estoy feliz.
«Para irme de la COPE me tendrían que echar animándome a aceptar una oferta mejor»
– Renovasteis en 2015 y a finales de ese año, la SER publicó que habías cobrado más de 400.000 euros del gobierno de Castilla La Mancha gracias a Nacho Villa, que fue el artífice de tu contratación para el área de deportes de Castilla-La Mancha Televisión. La venganza es un plato que se sirve bien frío. ¿Tanto les molestó que los rechazaras dos veces?
– No creo que fuera venganza. A mí me parece bien, visto con perspectiva, que se publiquen y me dio una lección el paso por la tele: si vuelvo a trabajar en un medio público, lo primero que haré será hacer público mi sueldo. El sueldo que yo cobraba en aquella época es el mismo que el presentador de deportes cobraba antes y los que siguieron cobrando algunos después. Era el sueldo de presentador, no era que a mí me hubieran contratado exclusivamente por este sueldo porque yo era un tipo distinto. Hay unas categorías profesionales y en eso estaba ese baremo. ¿A ti te puede parecer mucho? Si yo he trabajado por 200 euros en la SER de Toledo, cuando me ofrecen ese dinero… capitán general. Pero yo no firmé por dinero en la tele. Y me parece bien que se hagan públicos los sueldos, porque ahora hay un portal de transparencia en la tele, entonces puedes acceder y ver cuánto cobra la directora general, cuánto cobran los presentadores… y siguen estando en esos baremos.
Ya sé que en los medios públicos hay una diferencia con los medios privados, que es que no puedes medir solo la rentabilidad. Pero nadie ha pensado nunca en los medios públicos, ¿quién es más caro: el que cobra 8.000 euros al mes y es líder, o tiene el programa más visto de la tele, o el que lleva cobrando veinte años 2.000 euros al mes y no ha dado una noticia? ¿Quién sale más caro? (Duda) ¿Pepa Bueno es cara para la SER? Yo creo que no. ¿Pepe Domingo Castaño es caro en la COPE? ¿Herrera es caro? Al revés.

Rubén Martín presentó con Ana Cobos el informativo deportivo ‘La Cancha’ en Castilla La Mancha Televisión.
– Estamos hablando de empresas privadas (Cadena SER y COPE). Castilla La Mancha Televisión es una empresa pública que depende del dinero de todos los manchegos.
– Todos los medios públicos tienen unas subvenciones y luego tú tienes ingresos por publicidad. Nuestro programa, que era el informativo de deportes de la tarde, era el más visto de la cadena. La parte de publicidad que se colocaba al precio más caro, que venía de la FORTA o que tú vendías, se colocaba en ese espacio. Yo creo que lo que aprendí fue eso. Tú sigues viendo presentadores en TVE, Canal Sur, TV3… que no hacen público su sueldo. Yo creo que si alguna vez vuelvo a trabajar en un medio público, lo haré público el primer día. Porque parece que cuando trabajas 5-6 años, de repente dicen “esta persona cobró no sé cuánto dinero”, que yo cuando lo vi dije: “¿Yo he cobrado este dinero?”. En realidad tampoco es verdad, porque yo no tenía un contrato laboral, yo lo tenía como si eres autónomo: no son nóminas, son facturas… Y al final lo que tú cobras es la mitad de lo que ponía. Seguía viviendo en la misma casa, teniendo el mismo coche (…) Eché las cuentas, le pregunté a mi gestor cuánto había cobrado de verdad y me dijo que cobré 4.000 euros netos al mes, que es un sueldo bajo de un presentador de la tele, es decir, no hay un presentador de televisión que cobre 4.000€ netos al mes. Para mí es mucho porque yo soy un becario (sic), pero no es un sueldo desorbitado.
«¿Quién es más caro: el que cobra 8.000 euros al mes y es líder, o tiene el programa más visto de la tele, o el que lleva cobrando veinte años 2.000 euros al mes y no ha dado una noticia?»
– Contrasta mucho esa cantidad con lo que cobran los curritos que están por debajo. ¿Te parece justa esa desproporción?
– No me parece injusto. Yo no puedo cobrar lo que cobra Herrera o lo que cobra Pepa Bueno. Porque yo no genero lo que generan ellos.
– Tú la luz la tienes pagada. Estamos hablando de algunos que no llegamos ni para eso.
– Entonces lo que hay que hacer es igualar por arriba. Lo que sí me parece injusto es que haya chavales, como yo cuando empecé currando, que tengas que currar 14 horas al día por 600 euros al mes. No te da para vivir tú solo. Es lo que me pasaba a mí en Villarreal: me tenía que ir a un piso compartido, la habitación sin baño me costaba 150 euros al mes y no tenía para más. A mí eso me parece que está mal. En la tele de Castilla La Mancha estaba guay porque un redactor normal al final ganaba 2.000 euros netos al mes. Pero está bien. Acuérdate cuando empezaron con “hay que cerrar los medios públicos”. Vamos a ponernos de acuerdo, porque luego ponemos de ejemplo a la BBC.
Los sueldos de los presentadores de la BBC se cuentan en millones de euros. El prestigio se paga. Si queremos ser la BBC, tenemos que saber que paga muy bien a sus presentadores y a sus periodistas, y le cuesta una pasta comprar derechos audiovisuales, hacer documentales de la hostia, porque eso vale dinero. ¿Queremos la BBC o queremos cerrar los medios públicos? Luego resulta que cierran Canal 9, se monta un pollo descomunal y ahora van a reabrirla. ¿Qué queremos? ¿Queremos racionalizar los medios? Yo creo que es lo que se está haciendo en todas las teles públicas, que han bajado los presupuestos. Se trata de racionalizarlo. No se deberían cerrar. Es un medio útil para canalizar las inquietudes regionales, pero tenemos que concienciarnos de que eso cuesta dinero. Como cuando se decía que Ana Pastor cobraba no sé cuánto en TVE… Ana Pastor, lo que cobre en el medio en el que trabaje, se lo merece. ¿Y es injusto el dinero que cobraba Ana Pastor en TVE?
«Los sueldos de los presentadores de la BBC se cuentan en millones de euros. El prestigio se paga»
– No es injusto, pero te pones en el pellejo de una persona que no gana nada o gana poco, un becario o alguien que no es ni siquiera becario, y dices: “Que no haya un contrato para mí y esta persona gane tanto…”.
– Hablamos de desproporción y estamos absolutamente de acuerdo. De hecho, hay algunas empresas europeas en las que está baremado la diferencia que puede existir entre el que más cobra de una empresa y el que menos. Para que fuera justo del todo, creo que estaba en multiplicar por 6,5 entre el que menos y el que más. Lo que cobraba Pepa Bueno en la época que hacía en TVE el Telediario de las 21, que era líder y era un buen informativo, como Fran Llorente…
Yo tuve la suerte de trabajar durante el primer año en la tele con el que era director de programación, Jorge Pérez Vega, que era el director de España Directo de la época gloriosa de TVE. Probablemente es el periodista de televisión con más talento que yo he conocido nunca; lo que cobrara para mí estaba justificado. Esa persona no era cara. Y sí puede ser caro un redactor que lleva cobrando 3.000 euros al mes treinta años y que no ha sido capaz de levantar un teléfono para dar una noticia. Pero también estoy de acuerdo en que estamos hablando de empresas públicas y que, como tú y yo las pagamos, tenemos derecho a exigir resultados y haya gente que diga: “Aunque usted me diga que era líder en su programa, usted no podía cobrar como cobraba esos 4.000 euros netos al mes porque es una empresa pública y esos 4.000 euros netos al mes se los tenían que dar a un médico”. Vale, pero eso no es mi culpa ni del director de la tele. Eso es que el gobierno de cada región redistribuya y diga “se acabaron los medios públicos y lo vamos a destinar a sanidad o a educación para que no haya barracones”.

Rubén Martín fue profesor en el Departamento de Comunicación Audiovisual de la universidad Carlos III.
– Más que cerrar medios, que nunca estoy a favor de que desaparezcan medios porque al final garantizan la libertad de expresión, lo que me molesta es esa suerte de búnker que son los medios de comunicación y que sea tan difícil entrar salvo que seas recién licenciado, estudiante o Máster. Para trabajar en un medio hay que estar matriculado en la universidad. ¿Te parece normal eso?
– No me parece normal. Creo que es difícil encontrar trabajo yendo a echar currículums; de hecho, yo nunca he encontrado un trabajo por un currículum. La experiencia que tengo yo de la gente de mi alrededor y la mía es que te conozcan. Tú has trabajado en un sitio, alguien que trabajaba en ese sitio está contento con lo que has hecho, un día necesitan a alguien en otro lado en el que él está y te recomienda o te llaman. Pero es muy difícil meter la cabeza. Cuando me hacen entrevistas los estudiantes y me preguntan qué hay que hacer, siempre les digo que no hay una fórmula mágica. Yo también preguntaba lo mismo cuando hacía entrevistas de estudiante: “¿Cómo se llega ahí? A ti que te ha ido bien dime cómo se hace”.
«Es difícil encontrar trabajo yendo a echar currículums»
– ¿Gastando dinero en másters?
– Yo no me gasté dinero en másters. Creo que tiene que ver con tener la predisposición al esfuerzo. Esto está fatal decirlo, pero cuando empiezas no remunerado. Sé que eso es dignificar poco la profesión, pero yo empecé trabajando sin cobrar. Está mal, porque al final le estás quitando el trabajo a alguien que debería estar cobrando en prácticas, pero ¿cuál es la manera si no? Luego ya ir creciendo y esforzándote. Al que estoy seguro que no van a contratar nunca es al que, el primer día que llega a la redacción, pregunta “¿cuánto cobro y cuándo libro?”. Ese dura dos días en las redacciones en las que yo he estado. (Pausa). Si tú llegas y lo que quieres saber es dónde empiezo, dónde voy, a quién llamo, en qué trabajo… Y cuando te dicen “¿te puedes quedar hoy al programa de la noche?”, y tú has llegado a las siete de la mañana para hacer una guardia en el Bernabéu, son las siete de la tarde y te están diciendo que te quedes a producir la noche que vas a salir de ahí a las dos de la mañana… Y la diferencia entre el que al final termina quedándose y el que no, es el que dice “sí, sí, sí”, y lo dice porque va a aportar. ¿Eso está bien? No, no está bien que nadie trabaje quince horas un día, pero la manera es esforzarse.




























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