AITOR PLAZA (@AitorPlaza1)
Victoria de Champions del Athletic en Vallecas, ante un rival inferior a los rojiblancos debido al destajador trabajo de estos. San José, De Marcos y Herrera son los protagonistas que con sus goles han certificado la clasificación matemática de los leones, 16 años después, para la previa de la Champions League 2014/2015.
El Teresa Rivero acogía, en una semana plagada de ‘finales’ europeas, una final por Europa. Con el Rayo Vallecano ya con la permanencia sellada, multitud de aficionados rojiblancos se acercaban al barrio madrileño para presenciar lo que posiblemente fuera una fiesta para el Athletic de Bilbao. Con la victoria los vascos se aseguraban la presencia en la previa de la Champions League, y esa oportunidad aficionados y jugadores no querían dejarla pasar.
El partido comenzaba con 15 minutos de retraso en lo que, a opinión personal, era una exageración y ganas de protagonismo de Fernández Borbalán. La afición bukanera, fiel a su equipo como pocas, recibía a los franjirrojos de manera efusiva con tiras de papel y serpentinas blanquirrojas. Pero el colegiado opinaba con el césped tan sucio, no se podía jugar al no distinguirse las líneas de juego. Otros 15 minutos es lo que tardaba el encuentro en tener su primera gran ocasión. Mikel Rico en un corner a punto estaba de adelantar a lo rojiblancos, de azul en esta ocasión. El Rayo no era capaz de conectar su juego, el partido, lejos de la euforia vivida tras la victoria frente al Sevilla, estaba muy trabajado por Valverde. Sus pupilos impedían, con un gran trabajo táctico, que los madrileños sacasen el balón jugado desde abajo. Este trabajo defensivo encontraba su recompensa en la vertiente opuesta, el ataque. San José remataba, en una maniobra más propia de un karateka, un corner puesto por Susaeta desde la izquierda. El mismo jugador, evitaba poco después un remate peligroso de Larrivey, que intentaba aprovechar alguno de los balones que le llegaban en largo. 10 minutos después del primer tanto, llegaba el segundo. Óscar de Marcos, titular en detrimento de Muniain, remataba un rechace en la salida de un corner y hacía estallar la fiesta en la grada bilbaína. Tal era la celebración que la valla cedía, y un joven aficionado tenía que ser atendido. El Rayo pese a no tener la clasificación en juego daba la cara, con una afición incansable el equipo se veía obligado a dar más de lo ofrecido hasta el momento. Casado lo intentaba con un chut lejano que Iraizoz repelía como podía. Y Embarba, que había entrado sustituyendo a Rochina, estaba cerca de recortar distancias, pero no llegaba a tiempo al segundo palo para rematar un buen centro de Bueno.
El equipo de Jemez salía enchufado en la segunda mitad, San José evitaba que un remate de Embarba cogiera portería, y el rechace era aprovechado por Trashorras que, con el fusil que atesora, poco le faltaba para encontrarse con el gol. Ya con menor efervescencia el Rayo seguía buscando la portería de Iraizoz, pero sin éxito, los leones se encontraban muy cómodos y además con el paso de los minutos, y con el optimismo que genera tener la clasificación para la previa de la Champions en la mano, recuperaban la posesión y el dominio del partido. De Marcos avisaba tras un error de Rubén de que querían más goles, y Aduriz, poco después, desaprovechaba un mano a mano con el meta rayista. Ander Herrera, sin embargo, no iba a perdonar. Ya marcó en la final contra el Sevilla, y en la que se jugaba en Vallecas no podía no hacerlo. A balón parado, que es como el Athletic más peligro creaba, el ex del Zaragoza marcaba de manera directa. Su disparo sorteaba la barrera por el exterior, y tras tocar en el poste se colaba en la portería de Rubén. En los 10 minutos restantes, Valverde hacía los cambios, jugándose más bien poco. Longo tenía una última oportunidad para el Rayo e Iturraspe para los rojiblancos pero el marcador no se iba a mover más.
16 son los años que ha tardado el Athletic de Bilbao en volver a la previa de la máxima competición europea. En aquel entonces un gol de Etxeberría contra el Zaragoza clasificaba a los leones, esta vez el trámite ha sido menos sufrido. Los héroes esta vez son San José, De Marcos y Herrera, y, por supuesto, Valverde, que lejos de parecerse en las formas a Luís Fernández, ha conseguido algo histórico en el Athletic.




























