Empate a un gol entre Dinamarca y Australia en Samara, en la segunda jornada del grupo C. Partido que empezó el conjunto nórdico con gran determinación pero que se fue desinflando con el paso de los minutos, dejando incluso opciones a Australia de ganar el partido.
Fuerte comienzo de Dinamarca que se adelantó a los siete minutos de partido, pase filtrado de Jorgensen para Eriksen que se queda frente a Ryan y consigue batirle con una contundente volea con la pierna izquierda, aparecía la gran estrella del Tottenham para dejar patente el favoritismo del cuadro nórdico. Tras el gol minutos en los que los daneses parecieron relajarse, bajar algo la intensidad y esperar a Australia en su propio campo, pero un disparo lejano de Pione Sisto que detuvo Ryan y un cabezazo de Jorgensen a centro de Dalsgaard que se marchó fuera fueron muestras claras de la ambición de la escuadra de Hareide.
A Australia le fallaba el último y el penúltimo pase en campo rival para hacer daño a Dinamarca, escasas llegadas de las que sacaron petróleo en el minuto 37, mano de Yussuf Poulsen que señaló Mateu Lahoz, en su debut en el Mundial, previa ayuda del VAR. Mile Jedinak, el especialista, fue el encargado del lanzamiento, engañó a Schmeichel y lo lanzó raso a su izquierda logrando la igualada en el marcador. La réplica danesa no tardó en producirse, en una falta lateral Sainsbury casi le da un disgusto a Ryan con un remate a su propia portería que pudo atajar el guardameta antes del descanso.
En el segundo tiempo, pese al susto inicial de Pione Sisto que bloqueó un defensor ‘socceroo’, el conjunto australiano dio un paso adelante, se igualó bastante más la contienda, entretenido intercambio de golpes, partido de idas y venidas en el que el acierto de los atacantes no lució. Los disparos desde fuera del área de Mooy y Rogic lo mejor de Australia por delante de una Dinamarca a la cual, la inspiración de la primera media hora se le disipó y no encontraba la forma de hacerle daño al cuadro de Van Marwijk que cada vez se creía más sus opciones.
Hareide retiró a dos de sus mejores hombres, Poulsen y Jorgensen, para dar paso a Braithwaite y Cornelius, cambios que restaron brillantez y peligro a la ofensiva danesa, escasa influencia en el juego de Eriksen que lo necesitaba su selección. Van Marwijk tuvo que retirar por lesión al punta Nabbout, dando paso a Juric, pero consiguió que su equipo siguiera en el partido, e incluso con opciones de llevárselo. Ocasiones de Arzani y Leckie en los compases finales que forzaron a Schmeichel a hacer dos paradas que salvaron el empate para Dinamarca.
A falta de jugarse el Perú-Francia a las 17:00h, Dinamarca lidera el grupo con cuatro puntos, mientras que Australia se coloca tercera con un punto. En la tercera y última jornada del grupo, Australia se enfrentará a Perú, y Dinamarca a Francia, presumiblemente en el partido que decidirá la primera plaza del grupo.




