Tras el parón de selecciones en el que todos los jugadores del conjunto azulgrana parecían volver reforzados, el Barcelona se enfrentaba a un partido trampa. Jugaban contra el Leganés que, a pesar de ser el colista y haber conseguido tan solo un punto en las últimas tres jornadas, siempre es un equipo rocoso en su campo.
Valverde optó por un 11 muy ofensivo en el que salía con un doble pivote formado por Busquets y De Jong. Por delante de ellos hasta cuatro delanteros: Messi, Griezmann, Luis Suárez y Dembelé. Messi se colocó de enganche, Dembelé en banda derecha para intentar crear superioridad asociándose con el jóven Wagué y Griezmann en la izquierda haciendo lo propio con Junior Firpo.
Los ‘pepineros’ empezaron el partido replegados, dejando el balón al Barça y esperando atrás. El plan les estaba saliendo tal y como querían, habían conseguido salir con peligro en una ocasión y poco después, en el minuto 10 de partido tras un gran pase de Rubén Pérez, En-Nesyri envió el balón al fondo de las redes blaugranas con un disparo impecable e imposible de atajar por parte de Ter Stegen.
El Barcelona parecía tocado tras el gol encajado; perdían muchos balones y no encontraban espacios por las bandas para crear peligro. Dembelé cambió su posición con Griezmann y esto aportó mucha profundidad a los hombres de Valverde. Gracias a los desmarques del ex del Atlético de Madrid hacia dentro que dejaban un pasillo para Wagué y los constantes intentos de desbordo de Dembelé empezaron a encerrar al Leganés en su área.
En la segunda parte la dinámica parecía la misma, el Barça poco a poco encerraba más a un Leganés al que cada vez le costaba más salir. En el minuto 53 de encuentro Leo Messi sirvió un balón preciso y templado para que Luis Suárez rematase a placer frente a Cuéllar y pusiese el empate en el marcador.
Valverde supo leer el partido, los locales estaban tan replegados que no era tan necesaria la creatividad en el centro del campo así que introdujo a Rakitic y Arturo Vidal para que su equipo tuviese más llegada al área contraria. Esto salió tal y como esperaba ya que en un saque de esquina el chileno culminó la remontada con un gol que tras la revisión del VAR, fue validado.
El Barcelona acabará la jornada líder hagan lo que hagan el resto de equipos, pero sigue dando la sensación de no conseguir desplegar el fútbol que se espera de ellos y siguen teniendo muchas complicaciones fuera de casa. Esta semana recibirán al Borussia Dormund en un partido de Champions vital para asegurarse el paso a octavos como primeros de grupo.

























