Definen en la red los genes como las unidades de herencia moleculares. El legado en la sangre (y en el resto, si nos ajustamos a la realidad) de todos los cruces genéticos de nuestros ancestros. Así los chinos decidieron construir a Yao Ming, «presentando» a sus padres, dos ex atletas, el resultado puntual fue tan bueno, que resulta imposible de creer que no fuese replicado.
Como acostumbro normalmente, miraba el otro día las planillas de resultados de la NCAA (y de la NBA, y de Euroliga, y de ACB…) y me topaba con un resultado llamativo. La universidad de Southern California (USC), todo un top 21 de esta temporada, y un clásico entre los mejores (clase media, dentro de la clase alta) caía ante Oregon State, con claridad por 70 a 85.
Les mentiría si dijese que tengo pendiente la plantilla de Oregon State en mi exploración diaria, así que me sumergí en esa suerte de tabla llena de números, que los americanos llaman boxscore, y que lleva a los que somos fans de las estadísticas al paroxismo. Allí me encontré con la chispa que dio origen a este artículo, la actuación de Gary Payton II.
En los últimos años, cual «ley de vida», han ido floreciendo por el mundo del baloncesto una serie de jugadores, que como denominador común, tenían un padre que jugaba a esto, y lo hacía realmente bien. En este artículo les vamos a dar un repaso a una buena parte de ellos.
La NCAA.
Gary Payton II, hijo de Gary Payton I. No fue original Gary al bautizar a su hijo (una constante, por cierto), sin embargo sí que supo transmitirle mucho de su talento como jugador de basket a su hijo. El vástago es un escolta de 1,91m (como el padre, más o menos, aunque este fue base) que posee unas facultades físicas brutales. Si en el partido anteriormente mencionado hizo 22 puntos 15 rebotes y 8 asistencias, su temporada no está siendo menos llamativa. 17,5 puntos 8,4 rebotes 5,3 asistencias 2,4 robos. Ha sabido convertirse en una referencia en ataque, dando un ligero paso atrás en defensa. Si desarrolla un tiro fiable, será un buen titular en la NBA. Para más INRI, su mejor escudero es Tres Tinkle, alero hijo de Wayne Tinkle, que hizo una gran carrera en Europa.
Payton y Tinkle, serían la versión (muy) modesta de Stephen Curry y Klay Thompson en los Warriors, de sobra conocida es la estirpe de ambos jugadores, hijos de Dell Curry y Mychal Thompson; y hay que añadir, que en el caso de los Curry, hay un tercer miembro de la saga, con pasado ACB y actualmente en los Kings (Seth Curry).
Wayne Tinkle llegó a cruzarse en el tiempo con Tim Kempton cuando ambos jugaban en la ACB. El hijo de Tim, también ha salido jugón, y acredita 17,7 puntos y 8 rebotes en la pobre Lehigh.
En la línea de los pívots blancos con pasado ACB, el que fuera primera portada de la histórica Gigantes, Greg Wiltjer, tiene en su hijo a algo más que un simple sucesor. Kyle pasó de Kentucky a Gonzaga y este año está jugando de manera excelente. 21,7 puntos y 7 rebotes apoyados por el hijo del gran Arvydas Sabonis; el ex Unicaja Domantas, al que la NCAA se le ha quedado pequeña (17,5 puntos y 11,5 rebotes). Por allí anda, hundido en la rotación, Dustin Triano, hijo de un entrenador legendario (Jay Triano) con pasado como jugador (Fenerbahçe entre otros).
No he podido confirmar si Michael Bryson es hijo de aquel James Bryson que cumplió en Murcia, Granada u Ourense. Todo parece indicar que aquel pívot es padre de un escolta que promedia 19 puntos y 6 rebotes esta temporada.
Quinton Chievous es un caso curioso en la NCAA, al igual que Payton II ha encontrado en el rebote una de sus mejores armas, pese a jugar como escolta. 17,5 puntos y 10,6 rebotes avalan mis palabras. Su padre, fue un discreto jugador que pasó varias temporadas en la NBA; Derrick Chievous.
El año pasado los hijos de Hersey Hawkins, Juwan Howard, Brad Lohaus….termianban su ciclo NCAA. La nómina de hijos de ex jugadores es sumamente extensa.
La NBA.
El último Rookie del año y el último MVP son hijos de ex jugadores de la liga. Mitchel Wiggins y Dell Curry nunca llegaron a los niveles que alcanzarán las carreras de sus hijos. Si la norma decía que era difícil que un hijo mejorase a su padre como jugador, últimamente parece que se invierte esa tendencia.
Aunque no siempre, Larry Nance Jr machaca con la elegancia y fuerza de su padre….pero poco más, para desgracia de los Lakers, sin embargo parece que hará carrera en la liga. Justise Winslow es hijo del añorado Rickey Winslow, pero su techo parece más alto que el de su padre; estrella en Europa, sobre todo en Estudiantes y Turkía.
Devin Booker es hijo del discreto Melvin Booker, que jugó algo en la NBA y algo más por Europa, como por ejemplo el Scavolini.
Precisamente en el Scavolini fue toda una leyenda Darren Daye, escolta fino y grande que no encontró sitio en la NBA. Como su hijo, que es aún más fino y más grande, y que ha terminado jugando en….Scavolini de Pésaro (ahora bajo otro patrocinio…ok).
Y no nos vamos de Pésaro, Larry Drew, el compañero de Daye algunas temporadas, es padre de Larry Drew II, actual base que entra y sale de la liga con contratos temporales. Su carrera asemeja la de otros hijos de ex estrellas que no terminan de encontrar su sitio, como Glen Robinson II, Glen Rice Jr. o Tim Hardaway Jr.
Kobe Bryant es hijo de Joe Bryant, un buen jugador en la NBA, y una leyenda en el Pallacanestro. El padre de Kevin Love también jugó en la NBA. En ambos casos la fama de los hijos supera a la de los padres ampliamente.
Jae Crowder, que se está marcando un temporadón en Boston, es hijo de Corey Crowder, escolta que pasó por el Barcelona dejando destellos de gran jugador.
Caso muy curioso el de Jerian y Jerami Grant, ambos son hermanos; no se parecen nada como jugadores, y son hijos de Harvey, y por ende sobrinos de Horace Grant. Un alero alto y atlétio, en el caso de Jerian, y un base que jugó muy bien en Notre Dame y busca sitio en los Knicks, en el casi de Jerami.
La ACB.
La ACB no es ajena a este fenómeno viral. Por nuestras canchas pasean Javier Beirán, hijo de Jose Manuel, leyenda madridista. Si salir de la capital, Juancho (Estudiantes) y Guillermo (Real Madrid) Hernangómez, son hijos de un ex jugador del Real Madrid, entre otros, y de Margarita Geuer, toda una leyenda del basket femenino español.
Alberto Abalde o Alex Abrines, ya casi han superado las carreras de sus padres, aunque en el caso de Alberto, quien domina es su hermana Tamara…aún.
Todo lo contrario les pasa a David Jofresa o Joan Creus, que juegan bajo la pesada sombra de compartir liga, y posición en la cancha con sus padres. De momento, su carrera está siendo discreta.
Jeffery Taylor posee pasaporte sueco, pero su padre fue un ex jugador de la NBA. En el caso de Luke Sikma, su gran carrera en Europa no podrá superar a la de su padre, Jack Sikma fue un pívot icónico en la NBA de los 80 defendiendo los colores de Sonics o Bucks.
Y por la ACB andan Josip Sobin y Leo Cizmic; en el caso del primero, tan trabajador y algo más talentoso que su padre, que se llevó calentitas varias copas de europa con la Jugoplastika; en el del segundo, un proyecto de jugador aún, que hará buena la apuesta de su club si iguala la carrera de su padre, Teo Cizmic.
La lista es amplia, entre olvidos, desconocimientos, y apellidos cambiados; además de los que no han cabido por no aburrirles. En Italia jugaron juntos Andrea (hijo) y Dino (Padre) Meneghin; en Brasil el gran Oscar Schmidt lo repitió. Alessandro es hijo de Ferdinando Gentile y el padre de Danilo Gallinari fue un clásico en Italia, Vassily Karassev es el padre del jugador de Brooklyn Sergey Karassev,…
Todo esto me deja una reflexión….en un mundo de más de 8.000 millones de habitantes; con la cantidad de oportunidades que tenemos hoy en día para practicar algún deporte: ¿Qué hace que estos jugadores lleguen a un nivel tan fuera del alcance de la mayoría?. Realmente la genética tiene una buena parte de culpa, no cabe duda; pero la educación seguro que ha jugado un papel importante. ¿Cual de ambas juega un papel más importante?.
























