Como todos somos Charlie Hebdo, la jornada futbolística estuvo presidida por un minuto de silencio en memoria de los fallecidos y una condena unánime hacia el brutal atentado cometido el pasado miércoles en París contra el semanario satírico francés. El fútbol español, unido en pleno en señal de repulsa ante otro injustificable ataque a los derechos humanos y la libertad de prensa.
Mostrada la repulsa contra la barbarie, echó a rodar el balón y el líder finiquitó por la vía rápida, con tres zarpazos, el trámite contra el Espanyol, el primer partido en el Bernabéu del campeón del mundo de clubes. Otros tres zarpazos asestó su más inmediato perseguidor, el Barcelona, que venció al Atlético y superó la primera final de la temporada gracias a su poderoso tridente, en el que volvió a brillar el máximo goleador de la historia liguera, y sigue a un punto del Real Madrid pero con un partido más. La victoria blaugrana revalorizó la victoria del Sevilla en Almería 0-2, que le lleva a la cuarta posición, a solo dos puntos del Atleti, uno por encima de los puestos de Europa League y con un partido menos.
Se apea temporalmente del tren de la Champions el Valencia después de no pasar del empate 1-1 en Balaídos. Baja a la quinta plaza, aunque todavía con un cómodo colchón de tres puntos sobre el Villarreal, que también empató a 1 contra un Málaga que no se acaba de enganchar al vagón de cabeza y que sigue séptimo, a un solo punto del sueño europeo.
Y en el vagón de cola llegan Levante, Elche y Granada. Caen los granotas a la quema después de su amargo empate a cero del viernes contra un Deportivo al que el agua del descenso le llega al cuello (tiene 17 puntos, solo uno por encima del Levante, que es antepenúltimo con 16) y agobiados por el triunfo del Córdoba en Vallecas. Los ilicitanos, por su parte, son más optimistas tras su meritorio triunfo del domingo 1-2 en San Mamés, aunque no les permite salir del descenso, al que siguen enganchados por culpa de un comprometedor empate a 14 puntos con un Granada que no pasó del 1-1 contra la Real Sociedad en Los Cármenes y es colista.
Pero esta ha sido una jornada marcada por la concesión del Balón de Oro y nos permitirán que empecemos este repaso prorrogando esa gala para dedicarle unas líneas a Cristiano Ronaldo, un increíble Hulk de oro.
El increíble Hulk del fútbol
El increíble Hulk es un superhéroe estadounidense al que descubrimos gracias a los cómics de la Marvel. El argumento nos descubre la transformación de un científico en una criatura descomunal. El mundo del fútbol tiene en Cristiano Ronaldo a su particular increíble Hulk. Se demostró en la gala de Zúrich.
Después de recibir su tercer Balón de Oro, el portugués se salió por la tangente de los discursos protocolarios y profirió un grito de tipo huracanado que estremeció al público que asistió a la gala, incluido el bueno de Henry, al que se le quedó la cara que acompaña estas líneas. Dice Ronaldo en su defensa que fue un grito de guerra similar al que hace en los entrenamientos y en los partidos. Conviene recordarle al portugués que no es lo mismo celebrar un gol en el Santiago Bernabéu o en Valdebebas, que soltar semejante berrido en un protocolario acto celebrado en el glamouroso Kongresshaus de Zúrich.
Son nociones mínimas de educación que Cris debería conocer y, si no es así, se las deberían tratar de inculcar Florentino, Carletto y demás gerifaltes del Real Madrid. De lo contrario se corre el riesgo de hacer un ridículo tan estrepitoso como el que hizo Cristiano después de ganar su tercer Balón de Oro. Una lástima para él que haya trascendido más ese grito que la consecución de otro Óscar del fútbol. Futbolísticamente, CR será de oro pero sacándolo de ahí está muy verde.
Campeones de invierno (Neguan Txapeldun)
El campeón de invierno de esta temporada vestirá de azulgrana y no será el Fútbol Club Barcelona. Hablamos de la Sociedad Deportiva Eibar, que con sus 26 puntos ya puede presumir de que será el primer equipo del País Vasco ocurra lo que ocurra en la última jornada de la primera vuelta. Aventaja con una cómoda renta de 7 puntos al Athletic de Bilbao y a la Real Sociedad, que se tienen que rendir ante el soberbio campeonato que está firmando el conjunto armero, campeón de Euskadi en invierno. Ni la vuelta de Quique Sánchez Flores al fútbol español intimidó a los gudaris de Garitano, que supieron resistir y conservar su ventaja después del golazo de Diego Castro a diez minutos del final. Ganaron al Getafe con tantos de Manu del Moral y Ander Capa en un partido muy especial porque fue el último de uno de los hombres del ascenso, Raúl Albentosa. Se va al Derby County el valenciano después de dos temporadas defendiendo la causa eibarresa y que le sirvieron para ganarse el respeto de afición, cuerpo técnico y compañeros. Albentosa es uno de los ´Neguan Txapeldun´ y se quiso despedir de su gente de Ipurúa desde el terreno de juego en una irreprochable muestra de compromiso. ´Zorionak´ y ´zorte ona´ para él y para este club ejemplar.
Fabián «Amuleto» Orellana, contra las meigas
Como todos los ritos de brujería negra se pueden alejar con su correspondiente amuleto, el Celta de Vigo recurrió a Fabián Orellana para alejar el terrible maleficio que les dejó sin marcar un solo gol en 726 minutos. El chileno ejerció de amuleto contra el Valencia para combatir ese mal fario goleador que traía al celtismo por el camino de la amargura, al mismo tiempo que rompió la funesta racha de seis derrotas consecutivas que terminaron con la euforia creada tras la victoria en el Camp Nou. No es que el empate del sábado haya llevado la felicidad a las Rías Baixas, pero al menos se sumó un punto en un partido que se puso muy cuesta arriba después del penalti que Alves le paró al propio Orellana y el gol de Rodrigo. Así pudieron conjurar las meigas con la esperanza de que a partir de ahora se abra una nueva etapa más positiva para el equipo de Berizzo; por eso no extrañó ver la enfervorizada celebración en las gradas y en el vestuario de Balaídos después de ser capaces de rascar un empate ante un rival que venía impulsado por tres victorias consecutivas en La Liga. Los aficionados cruzan los dedos para que el empate del pasado fin de semana haya servido para espantar el ocultismo y las ciencias ocultas que habían sumido al Celta en un tiempo oscuro.
Líos de cachorros
Se está complicando demasiado la vida el Athletic del «Txingurri». Ya son cinco las jornadas que llevan los de Valverde sin conocer la victoria (4 derrotas y 1 empate) y, como esos jovencitos que hacen caso omiso a las advertencias de sus padres, reinciden en su mala actitud. Este domingo volvió a perder en La Catedral, ahora ante el Elche, otro colista que pesca a la vera de la ría de Bilbao, donde también pescaron el Granada y el Córdoba. Nos tenemos que remontar al 21 de noviembre del pasado año para localizar la última victoria del Athletic en su campo, donde los leones viven sumidos en un estado de ensimismamiento total que les ha convertido en unos indemnes cachorros. Los ‘resucitacolistasn. O el míster los adiestra como es debido y los vuelve a enfurecer para imponer respeto, o la afición del Botxo tiene motivos para temerse lo peor este curso. Conservan todavía puntos de margen respecto a la zona peligrosa, pero que no se descuiden por Bilbao.
EL SACAPUNTAS (Starring: Lionel Messi. Cuando habla, habla)
«No pedí que echaran ni a Luis Enrique ni a nadie»
¡Ajá! ¿Y a Eto´o, y a Ibra, y a Villa? ¡Responda, forastero!