En una semana más dulce de lo normal en el seno racinguista después de la victoria en Gijón, que sirvió de excusa para que por primera vez, afición y equipo se fundiesen en una unión inédita al final del encuentro, voy a salirme un poco de la línea normal de los distintos artículos y diferentes análisis, que a lo largo de la semana abordan el como puede afectar esto positivamente al primer equipo y las posibilidades que tenemos de salvación de aquí a final de temporada. Desde luego que es un dato positivo y como dije en diferentes medios la semana pasada, era un partido clave el del Molinón tanto en lo anímico como en lo clasificatorio sumar esos tres puntos, que ahora hacen del próximo partido frente al Huesca otro partido muy importante, pero eso sera otra historia que ya trataremos en cronómetro deportivo.
En este artículo quiero hablar del equipo dependiente del Real Racing Club de Santander, o más comúnmente denominado, equipo filial. Creo que muchas veces pasa desapercibido para la gran mayoría de aficionados racinguistas la información que sucede en el «B», también influenciado por la poca atención que se tiene desde los diferentes medios de comunicación al equipo, pues todo queda copado y eclipsado por la información del primer equipo, o de los otros dos equipos cántabros de la 2ªB en el grupo dos, Gimnástica de Torrelavega y S. D. Noja. Evidentemente es comprensible y no voy a hacer de esto una reivindicación para que se de más hueco al filial verdiblanco en los diferentes medios, aunque un servidor si que esta atento a todo lo que sucede en el equipo por mi función de colaborador en radio goles.
Ahora mismo casi nadie se fija demasiado en la situación del Racing B en la segunda división B, donde actualmente ocupa con 18 puntos la última plaza, pero lejos de lo desastroso que este dato pudiera parecer, el equipo esta haciendo una campaña digna en la que no le están acompañando los resultados, y en donde en muchos partidos se les han escapado puntos por detalles. Evidentemente que un equipo filial del Racing descienda de categoría una vez alcanza la división de bronce del fútbol español, es perfectamente normal, pues incluso con mejores plantillas que la actual se descendió, sin querer con esta frase menospreciar a la actual plantilla del Racing B.
La máxima de un equipo filial tiene que ser formar jugadores para el futuro más próximo, que puedan ayudar y formar parte de la primera plantilla del club, de ese Racing que nos hizo este pasado sábado enloquecer con la remontada frente al Sporting, o que otras veces nos desespera con malos resultados. Por eso, y sin entrar al debate de si ha sido una buena gestión comprar plaza en la categoría una vez que deportivamente el Peña Sport evitó el ascenso deportivo en la última ronda de clasificación de ascenso en el verano pasado, creo que es importante el papel que esta realizando el filial en la 2ª B.
Para el año que viene a nadie se le escapa, que el club puede sufrir cambios radicales en la dirección del mismo, así como en el área técnica, pues sin ir más lejos y poniéndonos en el mejor de los casos en el que el Racing consiga salvar la categoría en la liga Adelante, institucionalmente este club seguirá precisando de una regeneración profunda y contundente, así como que dependiendo de que pase y quien se haga cargo del club, habrá que estudiar a quien proceda, cual va a ser la apuesta deportiva a corto, medio y largo plazo, lo cual influirá en todo lo que suceda en el futuro deportivo de la entidad.
Pero pase lo que pase, hay una cosa clara, en el primer equipo acaban contrato o son jugadores cedidos por una sola temporada la gran mayoría de la plantilla, por lo que la lógica hace pensar que el año que viene se necesitará de una remodelación casi completa de la misma, pero si por una vez gente de fútbol y coherente se hiciese cargo de la confección del equipo, ahí entraría el papel que defino como importantísimo del Racing B, pues la base de la primera plantilla del año que viene, puede pasar por la actual base de este conjunto filial, que dirigidos por Ricardo Alonso están tratando de engancharse a la pelea por la permanencia después de tres partidos sin perder, donde a pesar de este dato positivo, volvieron a dejar escapar algunos puntos, pues los dos últimos empates en casa supieron a poco visto la cantidad de ocasiones y mejor juego que desarrollo el filial ante sus rivales, en las instalaciones Nando Yosu de la Albericia.
A lo largo de la temporada el Racing B ha perdido muchos puntos y posiblemente haya pagado caro en más de una ocasión la falta de madurez o experiencia en la categoría, pero que será algo que vendrá bien a jugadores jóvenes que pueden ser el futuro más próximo de este club. Si este año ya han debutado, o mejor dicho ya han conseguido hacerse un hueco con el primer equipo jugadores como Borja Docal o Koné, que además han aportado y mucho, creo que va a ser muy interesante ver lo que puedan dar de sí otros a partir de la temporada que viene.
Jugadores como Guitián, que es de lo mejor en defensa que tiene el B, como Saúl Garcia lateral izquierdo muy joven con un desparpajo tremendo para incorporarse al ataque, o jugadores de centro del campo con un gran criterio con el balón, como Cesar de la Hoz, de corte un poco más defensivo que Quique Rivero y Tato, pero todos ellos con una calidad tremenda, sin olvidar a Maxi Sepúlveda que aunque no este contando con la confianza de Ricardo Alonso es un buen media punta, y en parcela ofensiva, gente como Montiel por banda, o Bruno Pascua actuando según exigencias del guión en banda o en punta de ataque, además del jugador que para mi puede ser más importante y desequilibrante en un futuro próximo Jaime Isuardi, pues reúne habilidad, garra y gol, aunque aún esta por pulir, especialmente este último detalle, pueden ser una base sobre la que cimentar el futuro proyecto del Real Racing Club de Santander.
Sin desmerecer a otros jugadores del filial, a los que considero que aún les queda más recorrido por delante antes de dar el salto al primer equipo como, Borja García, Sañudo, Javi Pereda, Butra que ha salido cedido al Santoña, o jugadores juveniles que van teniendo paso poco a poco, u otros como Barrio, Pedro García, Mariano o Saúl Figueroa, que creo ya están formados pero que su destino quizás sea diferente al del primer equipo racinguista, creo que todos los jugadores nombrados en el párrafo anterior, deben ser la base de la primera plantilla del Racing del año que viene, ojalá que en segunda división, pues querrá decir que se ha salvado la categoría este año.
Evidentemente es muy atrevido por mi parte este artículo, pero desde aquí hago una apuesta fuerte y clara por el Racing B, como base del proyecto que el año que viene, poniéndonos en el mejor de los casos, desde la categoría de plata hagan la base del intento de devolver a la primera división al Real Racing Club de Santander, esperemos que con un club liberado de los chorizos que actualmente le tienen bajo secuestro, y con un trabajo en el área deportiva mucho más serio que el realizado este inicio de campaña. Por ello creo que es más importante de lo que parece lo que vayan haciendo en segunda B este año, los jugadores del B. Por que son nuestro futuro más inmediato.
Felipe de la Torre – @Tiulavara



























