
21 puntos 10 rebotes 4 asistencias 4 tapones y los Cavs contra las cuerdas. Chicago y Pau golpean primero.
Anoche se jugaron dos partidos marcados por las ausencias más que por los duelos. Sin embargo fueron las decisiones erráticas de los dos máximas estrellas de la noche, las que determinaron los partidos. Dos ventajas de campo perdidas a las primeras de cambio.
En el primero de ellos, Cleveland fue un quiero y no puedo ante Chicago, que de la mano de Pau Gasol se llevó el partido usando únicamente el pick and roll como arma. Rose atacaba los bloqueos una y otra vez, y Pau ocupaba unos espacios que los Cavs nunca llegaron a presentir. Las pérdidas de un James reconvertido en «cuatro» todo terreno, determinantes. Butler apareció cuando el pick and roll se hizo «pesado». Irving, como siempre, a su «bola», juega muy bien, pero se integra muy mal en el equipo; mucho trabajo incluso para David Blatt.
En el segundo encuentro fue Harden la estrella errática. Si James apellido perdió 6 balones, James nombre perdió 9. En una partido extraño, la baja de Chris Paul convirtió a los Clippers en un equipo diferente, e imparable. La segunda parte fue un paseo que aceleró hasta convertirse en carrera….de un sólo equipo. Blake Griffin repitió triple doble, y ya lleva 3 en 8 encuentros. Doc Rivers dijo que Paul estaba listo para jugar, y que lo hubiese hecho de ser un partido decisivo, pero que prefirieron no arriesgar en el partido 1. No le pudo salir mejor la apuesta.
Chicago Bulls 99-92 Cleveland Cavaliers.
(1-0)
Vídeo. Boxscore.
La baja de Kevin Love, unida a la suspensión de J.R.Smith, han dejado a los Cavs sin más de un tercio de sus puntos desde la línea de 3, alrededor del 40% de sus puntos a través de jugadas de recibir y tirar, etc. Presas de ese juego previsible de uno contra uno de LeBron y Irving, y con un Dunleavy desatado en el primer cuarto (13 puntos sin fallo) los Cavs se vieron pronto abajo en el marcador. A partir de ahí irían a remolque todo el encuentro, recortando la diferencia hasta el empate a 53. En ese momento del tercer cuarto, Rose le estaba ganando la batalla a LeBron, pero Irving mantenía a los Cavs en el partido y con una inercia positiva. Entonces apareció Pau Gasol, para anotar 13 puntos en ese cuarto, incluidos 7 consecutivos en un parcial de 15-0 que terminaría siendo decisivo. Los Cavs volvieron a reaccionar bien, el apoyo de Shumpert (22) fue clave en la segunda remontada, pero las malas decisiones de James y los problemas en el tiro exterior acabaron condenando a los locales. Un «churro» a tablero de Butler acabó sentenciando el encuentro.
El dato: Sin Kevin Love, LeBron James está obligado no sólo a jugar muchos minutos de falso «cuatro», sino a defender a jugadores mucho más altos que él. Si tenemos en cuenta que en determinados momentos defendió a Derrick Rose, o a Jimmy Butler, lo cual entra dentro de la lógica; pero que también se las vio (con bastante éxito) con Noah o Pau Gasol…tal vez entendamos mejor las 6 pérdidas de balón.
La clave: Intensidad defensiva digna de una semifinal de conferencia. A partir de ahí, pick and roll. Los Bulls son un puzzle de 4 piezas que encajan 2 a 2. Sencillo y previsible, hasta que te das cuenta que el base que ataca el aro es Rose, y el pívot que se abre es Pau. A Rose le cuesta una barbaridad hacer una buena lectura de estas jugadas, y aguanta el balón en exceso, pero anoche acabó encontrando a Pau y éste se cargó el partido. Ante la debilidad interior de los Cavs, los Bulls no cayeron en la trampa que Blatt les puso bajo canasta, y explotaron con mucho éxito una media distancia en la que se mueven como pez en el agua.
MVP. Pau Gasol. 13 puntos en el cuarto decisivo, después ciertamente olvidado; pero acabó con 21 puntos (10 de 16 en tiros) 10 rebotes 4 asistencias y 4 tapones. Su experiencia es clave. El jugador más importante de los Bulls.
Los Ángeles Clippers 117-101 Houston Rockets.
(1-0)
Vídeo. Boxscore.
Si sales a jugar con DeAndre Jordan y Dwight Howard, sabes que no van los tiros por aquello del baloncesto virtuoso. Tampoco es como para dejarse ir y perder 44 balones entre ambos equipos, que es lo que ocurrió anoche. Precisamente de esa sangría de pérdidas de balón fueron aprovechándose ambos equipos. Ninguno de los dos conseguía romper el encuentro, pero al descanso se llegó con ventaja exigua de 4 puntos por parte de los Rockets. En la segunda parte, los Clippers, uno de los mejores equipos defensivos, pero también uno de los mejores en ataque, masacraron a los Rockets con nada menos que 71 puntos. Con Howard cumpliendo, pero Harden desaparecido, los puntos que llegan habitualmente, lo hacen a través de las manos de Brewer y Smith, que anoche se combinaron para un desastroso 6 de 24.
El dato: Sin Chris Paul, los Clippers dieron 31 asistencias en sus 41 canastas. Más altruismo aún. Gran organización ofensiva.
La clave: 6 jugadores de los Clippers anotaron más de 17 puntos. Ante este grado de inspiración, los Rockets perdieron el Norte defensivo. Los 71 puntos de los Clippers en la segunda parte difícilmente volverán a verse en esta serie.
MVP: Blake Griffin. Auténtico eje del juego de los Clippers. Sigue siendo el mismo «berserker» ofensivo, ahora, en play-offs está más centrado en cerrar el rebote, y su mejora como pasador ha trascendido cualquier precedente. 26 puntos 14 rebotes y 13 asistencias. Apenas juega de espaldas al aro, y no tiene tiro exterior (¿todavía?), pero al final del partido sus números te gritan «¡jugador más completo del mundo!». Promedia 24 puntos 13 rebotes y 8 asistencias y ha mejorado su % de tiros libres un 10%. Brutal.




























